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Especial

Preparada para permanecer en la Historia

La centenaria Esalq recibe un nuevo impulso

La Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq), de la USP, acaba de cumplir cien años. Es una de las instituciones más antiguas de enseñanza agrícola del país, y goza de gran renombre en el campo de la investigación agronómica. Actualemente, la escuela sigue siendo un centro de excelencia. Pero para mantener este nivel, sus laboratorios recibieron cerca de 12.5 millones de reales del Programa de Infraestructura, para recuperación y mejora de instalaciones y adquisición de equipos más modernos.

Los ocho laboratorios del Departamento de Genética, por ejemplo, fueron reestructurados. “Solo así, pudimos proporcionarles optimas condiciones de trabajo a los investigadores”, dice el profesor Ricardo Antunes Azevedo, del laboratorio de Genética Bioquímica. Hace 40 años, recuerda, cuando se construyó el edificio, la manipulación de microorganismos estaba bastante restringida. “La estructura antigua nos impedía introducir nuevas tecnologías.”

Control biológico
El Departamento de Entomología, Fitopatología y Zoología Agrícola pasó por una readaptación parecida. Allí, los investigadores estudian y desarrollan métodos de control biológico de plagas agrícolas. Para esto, utilizan agentes naturales – virus, bacterias, hongos e incluso insectos, como moscas y avispas – para combatir plagas. Los insectos, llamados parásitos, se producen en el laboratorio: in vivo, o sea, creando juntos a la plaga y a su enemigo natural, e in vitro, creando apenas al parásito, sin su hospedador.

“Sin las reformas, no habríamos desarrollado la tecnología de producción in vitro de Trichogramma, de la cual somos líderes en América Latina”, dice José Roberto Parra, profesor del Departamento. El parásito del género Trichogramma ataca y destruye los huevos de otros insectos.

Su estudio permitió la creación de otros parásitos que atacan diversos cultivos, como los del algodón, la caña de azúcar, el maíz y el tomate. Otros departamentos de la Esalq se beneficiaron también con los recursos del Infra, como el de Suelos y Nutrición de Plantas y el de Epidemiología de Enfermedades de Plantas.

Soporte microscópico

El Núcleo de Apoyo a la Investigación en Microscopía Electrónica Aplicada a la Investigación Agropecuaria (NAP/Mepa, según las siglas en portugués), pese a ser parte integrante del complejo de enseñanza e investigación de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la USP, cede su infraestructura  no solo a los investigadores de los diversos departamentos de la escuela, sino también a los de otras instituciones de varios estados brasileños de las más diversas áreas. Con frecuencia, el Núcleo recibe estudiantes y profesores de odontología, ciencias agrarias, biomédicas y de las  áreas tecnológicas, además de atender al sector privado. El acceso a los equipos es libre para los investigadores. “Hacemos una especie de tercerización de servicios. Ellos pueden  venir aquí a ejecutar su propio trabajo”, dice el profesor Elliot Watanabe Kitajima, coordinador del NAP/Mepa. Según los cálculos del Núcleo,  el uso de sus aparatos ya permitió el desarrollo de por lo menos 300 proyectos de investigación.

Fundado en 1990, el Núcleo recibió inicialmente recursos del Banco Interamericano de Desarrollo  (BID) para la adquisición de parte de los equipos necesarios. En 1995, recursos de la FAPESP para la compra de accesorios y otros equipamientos que permitieron que iniciara sus actividades. Posteriormente, recursos del Programa de Infraestructura se utilizaron en la mejora de la infraestructura del laboratorio y en la adquisición de nuevos equipos. Uno de ellos fue un microscopio electrónico de barredura  de presión variable – el Núcleo ya disponía de dos microscopios electrónicos, uno de transmissión y otro de barredura convencional.

Pese a actuar en diferentes áreas del conocimiento, los usuarios del NAP/Mepa tienen algo en común: trabajan con materiales de proporciones tan reducidas que no pueden ser observados en un microscopio óptico, como por ejemplo los granos de lípidos y fragmentos de célula, dice Kitajima. El microscopio de barredura se destina al examen de superficies. El microscopio electrónico de transmisión permite la observación de muestras en suspensión o cortes ultrafinos. Para preparar esas muestras, se adquirió, con los recursos del Infra, un ultramicrótomo, aparato para cortar secciones ultradelgadas: de 1/20.000 de milímetro, algo así como cortar una pieza de 1 mm en 20 mil partes. Otro aparato adquirido con recursos del Programa de Infraestructura fue la criofractura, que permite el congelamiento de un material biológico a temperaturas criogénicas (en nitrógeno líquido) y, en seguida, lo fractura. Se pueden realizar y observar en el microscopio de transmisión moldes de las superficies fracturadas.

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