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Biblioteca Eletrónica

Cambio en marcha

La Capes incorpora al ProBE y la FAPESP analiza alteraciones en el programa

laurabeatrizEl Programa Biblioteca Electrónica (ProBE), patrocinado por la FAPESP, será incorporado al Portal Periódicos, implementado por la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), y pasará a actuar en el ámbito nacional a partir de marzo del año próximo. Desde fecha, las cinco universidades públicas y las instituciones de enseñanza e investigación del Estado de São Paulo que mantienen carreras de posgrado e integran el consorcio ProBE tendrán acceso a los más de 2.000 títulos editados por Elsevier Science, Web of Science, Academic Press y HighWire Press, actualmente disponibles en el marco del programa, por medio del Portal de la Capes.

La FAPESP y las otras 36 instituciones paulistas que ingresaron al programa en agosto del año pasado procuran una solución que les permita a esas entidades -que no se encuadran en los criterios de atención de la Capes- continuar teniendo acceso a los 840 títulos de Elsevier y a la base de datos de Web of Science después de marzo de 2002. “Los institutos participantes en el consorcio pretenden que éste se prorrogue para mantener los títulos e incluso ampliarlos, y la FAPESP estudia su forma de participación”, explica Rosali Fávero Krzyzanowski, coordinadora del ProBE.

Nuevas reglas
El cambio en la forma de gestión del programa ya estaba previsto desde su implementación en 1999. El ProBe, inicialmente, fue organizado bajo la forma de un consorcio que reunía a la FAPESP, las cinco universidades públicas de São Paulo -Universidad de São Paulo, Universidad Estadual de Campinas, Universidad Estadual Paulista, Universidad Federal de São Paulo y Universidad Federal de São Carlos-, el Centro Latinoamericano y del Caribe de Informaciones en Ciencias de la Salud (Bireme/OPS/OMS) y otros 14 institutos de investigación. El año pasado, otras 36 instituciones ingresaron al programa, como por ejemplo, los institutos Biológico, Agronómico de Campinas y de Investigaciones Energéticas y Nucleares, entre otros.

La FAPESP, de acuerdo con el modelo original, ofrecería la infraestructura dehardware -por medio de la Red ANSP (Academic Network at São Paulo )- y de software de la biblioteca electrónica, y financiaría la adquisición de los títulos electrónicos por un período de tres años. Al final de dicho período, las instituciones partícipes en el consorcio se harían cargo de los costos anuales del programa. “La gestión podría ser del propio consorcio, con la contribución de las partes”, afirma Rosali.

El ProBE, de acuerdo con la evaluación que hace Fávero, ha cumplido plenamente su objetivo de ofrecerles acceso a las comunidades científicas, de manera ágil y actualizada, a textos completos de revistas científicas internacionales, académicas y administrativas de São Paulo. “El ProBe creó una nueva cultura de acceso a las informaciones científicas, eliminó la duplicidad de suscripciones y amplió el universo de usuarios”, dice. El número dedownloads de textos llega a 100 mil mensualmente. “Tan solo en el Elsevier, suman 70 mil”, contabiliza Rosali.

La expectativa ahora es mantener estas informaciones disponibles para el conjunto de los participantes en el consorcio. Las negociaciones están en curso. Una de las posibilidades que está siendo negociada, de acuerdo con Rosali, es la autorización de la Capes para que las instituciones que no tienen cursos de posgrado continúen teniendo acceso, por medio del Portal, a los títulos de Elsevier y de Web of Science, con el apoyo de la FAPESP. “Otra alternativa es que la FAPESP mantenga los títulos de las dos editoras ya adquiridos, de manera tal que se transformen en un espejo de las colecciones con acceso on line en el Portal Periódicos”, añade la coordinadora del ProBE. Si ése fuera el caso, el acceso sería gerenciado por el Programa Biblioteca Electrónica.

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