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Artes plásticas

Un espacio universitario de estatura nacional

Tras pasar por una reforma, el Museo de Arte Contemporáneo de la USP adquiere mayor importancia y visibilidad, y se convierte en modelo

EDUARDO CESARO Paradoxo do Santo, obra de Regina Silveira: un acervo que alberga lo mejor del arte contemporáneo brasileñoEDUARDO CESAR

En el corazón del campus de la Universidad de São Paulo (USP), al lado de la Praça do Relógio (Plaza del Reloj), una caja modernista alberga una de las mayores y más importantes colecciones nacionales de arte del siglo XX. Con cerca de 8 mil obras, el Museo de Arte Contemporáneo (MAC/USP) durante mucho tiempo permaneció olvidado por la comunidad de dicha universidad, siendo desconocido por parte del público en general. Pero una reforma implementada en su sede y una política de aumento de la visibilidad del museo lo reintegraron a circuito de los grandes museos nacionales, extrapolando los dominios de la vida universitaria.

La iniciativa fue tomada por el último director del museo, José Teixeira Coelho Netto, cuya gestión terminó en marzo. Con financiamiento del Programa de Apoyo a la Infraestructura de la FAPESP y contribuciones de la Fundación Vitae y de la propia rectoría de la universidad, el director transformó su sede en un modelo museológico, integrado por equipamientos y material de investigación que respetan las más exigentes normas internacionales. “Los frutos del programa y de la reforma pueden verse ahora”, dice Teixeira Coelho. “Estamos recibiendo visitas de representantes de museos que están siendo organizados fuera de São Paulo. Éstos reciben las noticias sobre lo que se hizo acá y quieren saber cómo pueden aprovechar nuestra experiencia”, explica Teixeira Coelho.

La FAPESP hizo el mayor aporte para la reforma de la sede: 2,7 millones de reales. La Fundación Vitae cedió cerca de 100 mil reales para la construcción del Gabinete de Papel y la rectoría de la USP aportó 54 mil reales para la construcción del auditorio, la última obra entregada por la gestión en febrero pasado. Junto a la preocupación con el aspecto físico del museo, que antes de la reforma exhibía condiciones precarias para la apreciación del arte – por ejemplo, con la presencia de un restaurante entre el espacio expositivo y la reserva técnica -, Teixeira Coelho estableció alianzas importantes para recuperar una visibilidad que el museo ya tuvo en el pasado.

Una de éstas fue con la Galería del Sesi, situada en el edificio de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp), en la Avenida Paulista. En ésta se realizan muestras temporarias, como Estrategias para Deslumbrar, en cartelera actualmente, con obras de Bill Viola, Bia Lessa, Amélia Toledo, Eder Santos y outros. “Actualmente, los museos no pueden prescindir de alianzas con la iniciativa privada”, dice Teixeira Coelho. “Aquél espacio, al estar en un local de paso y ubicado en una región central, hace que un público mucho más numeroso conozca el museo”, evalúa. La Galería del Sesi también fue importante por albergar muestras durante el tiempo en el que la sede de la USP permaneció cerrada por la reforma.

La visibilidad del museo fue ampliada también con la puesta al aire del sitio del museo (www.mac.usp.br), en el cual es posible conocer sus actividades y su acervo. Por otro lado, un proyecto educativo desarrollado en los últimos cinco años acercó el MAC al público infantil. Desarrollado en la División de Enseñanza y Acción Cultural del museo, el Proyecto El Museo, La Educación y Lo Lúdico es coordinado por Mariangela Serri Francoio y dirigido por Maria Helena Pires Martins. Tiene como objetivo investigar una metodología lúdica capaz de hacer que los niños de entre 4 y 6 años deseen regresar al museo y permanecer en él.

“Nosotros creemos que, a esa edad, lo fundamental es que el niño tenga una relación placentera con el museo”, afirma Maria Helena. Para ello, la división ha creado exposiciones pedagógicas que duran cerca de dos años. En éstas, siempre están en contraste obras originales de artistas consagrados de la colección del MAC, como Picasso, Tarsila do Amaral y Aldemir Martins, y juegos basados en esas obras y producidos especialmente para el museo, como rompacabezas, dominós, juegos de memoria y otros. “Los juegos acaban teniendo una función educativa. Nuestro objetivo es brindarles a los niños condiciones cognitivas para entender el universo artístico, así como también de crear un vocabulario relativo a las artes y desarrollar la capacidad de observación”, comenta.

Metodología lúdica
Con apoyo de las becas del Programa de Mejora de la Enseñanza Pública de la FAPESP, el Proyecto El Museo, La Educación y Lo Lúdico firmó un convenio en los últimos tres años con la Escuela Municipal de Educación Infantil Desembargador Dalmo do Valle Nogueira, del barrio de Vila Sônia, Zona Oeste de São Paulo. “Nuestra propuesta era llevarles a los profesores la capacitación para implementar la metodología lúdica indicada en el museo”, cuenta Maria Helena. “Durante el primer año preparamos a los profesores. Y en los dos años posteriores fomentamos las visitas de los niños al museo y las actividades en la escuela. Toda la metodología fue desarrollada con base en la filosofía educativa de Piaget”, continúa. El trabajo pudo desarrollarse a partir de la exposición pedagógica que acaba de terminar en la División de Enseñanza y Acción Cultural, intitulada Ciranda de Formas: Bichos – Jogos, Brinquedos e Brincadeiras (Ronda de Formas: Animales – Juegos y Juguetes).

“Al final del proyecto, percibimos que el museo pasó a formar parte de la vida de la escuela y de la comunidad”, dice Maria Helena. “Los pasillos de la escuela estaban llenos de trabajos relativos al arte, hechos por los niños. Y los padres también se involucraron en actividades paralelas”, continua. En otros casos, de acuerdo con su relato, el arte sirvió como ejercicio de ciudadanía. Por ejemplo, cuando se estudió la obra de Frans Krajcberg, un artista que realiza una crítica a la destrucción de la naturaleza, valiéndose de elementos naturales muertos, como hojas y raíces. La escuela realizó trabajos de educación ambiental, promoviendo una visita a la reserva de Bosque Atlántico en el Sesc Interlagos. Las becas de los profesores fueron pagadas por la FAPESP, así como también las becas de recién egresados responsables por la construcción en la escuela de los juguetes necesarios para la aplicación de la metodología lúdica, ideada en el marco del proyecto.

Así como los niños pueden en la División de Enseñanza y Acción Cultural tener un acceso facilitado al mundo de las artes, la nueva sede del MAC le permite al público una comprensión lineal de la historia del arte durante el siglo XX, por medio de unas 120 piezasdel acervo que se encuentran en exposición permanente. Las obras están dispuestas básicamente en orden cronológico, de manera tal de conducir al visitante a un panorama acerca de cómo se desarrollaron los movimientos artísticos en el transcurso del siglo, tanto en Brasil como en el mundo.

La nueva sede
Las obras de las dos primeras décadas del siglo XX pueden ser vistas en la sala ubicada al fundo del museo, junto al Gabinete de Papel. Dicho Gabinete merece un capítulo especial en la historia de la nueva sede del MAC. Construido con apoyo de la Fundación Vitae, éste alberga centenas de obras realizadas sobre ese soporte, que en general es considerado como un arte menor. “Recibimos muchos elogios por parte de los críticos y los apreciadores de arte por privilegiar estos trabajos”, dice Teixeira Coelho. Más allá de las obras, uno de los atractivos de la sala es su arquitectura, que combina un moderno sistema de rieles y gavetas, en las cuales están guardados los dibujos y grabados, que fueron construidos con materiales cuidadosamente seleccionados desde un punto de vista estético. Lo mejor es que el visitante puede mover como quiera las gavetas y los rieles, lo que aumenta el placer y el contacto con las obras.

En la sala en la cual normalmente se encuentran las obras de las dos primeras décadas del siglo, se puede actualmente ver la exposición 22 e a Idéia do Moderno, en homenaje a los 80 años de la Semana de Arte Moderno de São Paulo. Saliendo de ésta, se encuentran los años 30 y 40, en donde puede observarse el embate entre dos escuelas vanguardistas: la de París y la italiana. Las décadas de 60 y 70 están representadas por obras del expresionismo abstracto brasileño, como las de Yolanda Mohalyi, Manabu Mabe y Tomie Ohtake. Otras formas de abstracción pueden verse también en las obras de Kandinsky, Cícero Dias, Volpi, Milton da Costa, Hélio Oiticica y otros. El más reciente arte contemporáneo, como no podría ser de otra manera, está representado por obras grandilocuentes, como O Paradoxo do Santo (1994), de Regina Silveira, trabajos de Waltercio Caldas y otros.

Pese a que en general está organizada cronológicamente, la muestra permanente del MAC también aglutina algunos trabajos con el mismo tema. Éste es el caso de un área totalmente dedicada a las marinas, en la cual hay cuadros de Anita Malfatti, Di Cavalcanti y Pancetti. O también la de las naturalezas muertas, con Matisse, Bonadei y Maria Leontina. Algunas esculturas merecen ser destacadas, como Formas Únicas da Continuidade no Espaço (1913), del italiano Umberto Boccioni, cuyo molde original en yeso fue cedido a la Tate Gallery de Londres. En otros espacios, hay narrativas específicas, como la que prácticamente cuenta el inicio de la dictadura militar en el país, con obras producidas en el año 1964 por artistas como Flávio Shiró, Iberê Camargo y Ivan Serpa.

Tratamiento especial
Todo este acervo pasó a tener un tratamiento especial tras la reforma del edificio. Equipamientos específicos garantizan la seguridad contra incendios (al margen de lossprinklers , hay dispositivos que detectan cuando una persona enciende un cigarrillo) y otros contra el vandalismo. “El sistema contra incendios fue instalado por la misma empresa que desarrolló el del Museo de Louvre”, cuenta Teixeira Coelho. Además, el museo cuenta ahora con sistemas de climatización e iluminación especiales. Y antes incluso de que Brasil pasara por una crisis energética, se compró un generador propio, equipo que ayudó para mantener abierto al público el museo durante los meses de racionamiento.

“Estas medidas han hecho que el MAC se convierta en uno de los más capacitados museos del país, como lo afirman varios técnicos extranjeros que han visitado Brasil para evaluar las condiciones técnicas de los museos nacionales”, celebra Teixeira Coelho. Una bancada de computadoras permite a los visitantes realizar investigaciones y hacer consultas sobre las obras. Las reformas llevaron nueve meses. Según Teixeira Coelho, para el mantenimiento de los sistemas de seguridad y la climatización, se han firmado contratos y concretado asociaciones especiales. El proyecto arquitectónico fue desarrollado por Maria Cecília Barbieri Gorski, y la reforma contó con la consultoría técnica del ingeniero João Paulo Miguel.

Inserción internacional
Las mejoras en el espacio físico y la mayor visibilidad del museo ante la comunidad ayudaron al MAC a plasmar un tercer objetivo lanzado por la gestión Teixeira Coelho al comienzo de su mandato. Se trata de la inserción del museo en el circuito internacional, que está empezando de alguna manera a concretarse con la elección del MAC por parte de la Tate Gallery de Londres para ser sede de una gran exposición de arte inglés moderno y contemporáneo en Brasil en 2003. Se trata de una muestra de alrededor de 120 obras de cerca de 50 artistas, y entre éstos hay nombres fundamentales del arte inglés, como David Hockney, Francis Bacon y el dúo Gilbert e George.

“Estamos con los brazos abiertos para recibir exposiciones internacionales, pero claro, también queremos saber hacer intercambios”, dijo Teixeira Coelho en febrero, tras regresar de una visita a Londres, en donde se encontró con la dirección de la Tate Gallery. “Queremos que el acervo del MAC también sea expuesto allá. Pero no es tan fácil”.

Sea como sea, el desafío de insertar el acervo del museo definitivamente en el escenario internacional estará a cargo del sucesor de Teixeira Coelho. Corresponderá a éste también la opción de seguir o no algunas sugerencias de la última gestión en los que se refiere a directrices en este comienzo de siglo. Una de éstas es la construcción de una nueva sede, ubicada en el centro de São Paulo, con el objetivo de mostrar, según Teixeira Coelho, “el compromiso de la universidad no solamente con las artes, sino también con la cultura de la ciudad, del estado y del país”.

Ese edificio tendrá más espacio y mejores condiciones para albergar la colección del MAC. “La Asociación de Amigos del Museo está dispuesta a llevar adelante ese proyecto. El mismo le ha sido presentado también al presidente de la República y al gobernador del estado, y hubo un apoyo manifiesto a la idea”, dice Teixeira Coelho.

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