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Política C&T

El desafío de compartir

La política de divulgación de los Cepids logra acercar el conocimiento científico a la sociedad, apoyar políticas públicas y formar recursos humanos

J. WALTER THOMPSONEl Centro de Investigación y Tratamiento del Cáncer lleva adelante campañas de prevención de la enfermedad, mostrándole a la población los beneficios del diagnóstico precoz J. WALTER THOMPSON

Diez Centros de Investigación, Innovación y Difusión (Cepids), creados en septiembre de 2000 y financiados por la FAPESP, desarrollan investigación de punta en la frontera del conocimiento. Los diversos grupos multidisciplinarios procuran desde la identificación de genes expresados en enfermedades hasta el desarrollo de nuevos diagnósticos para la formulación de drogas más eficaces, pasando por el análisis de las estructuras de proteínas y nuevos materiales cerámicos e incluso por la violencia que asola a la Región Metropolitana de São Paulo.

Pero uno de los grandes retos de estos investigadores consiste en compartir ese conocimiento con la sociedad, de manera tal de subsidiar políticas públicas, contribuir al desarrollo de nuevas tecnologías y ayudar en la formación de ciudadanos. Por eso, paralelamente a las actividades de los investigaciones, los Cepids implementan, desde su constitución, programas de difusión que incluyen desde campañas públicas hasta la formación de profesores de enseñanza media y actividades educativas desarrolladas directamente con los alumnos.

En el caso de las campañas, como las del Centro de Investigación y Tratamiento del Cáncer, formado por dos institutos, el Hospital del Cáncer A. C. Camargo y el Instituto Ludwig de Investigación sobre el Céncer, los medios de comunicación constituyen fuertes aliados. En el transcurso de dos años, el centro difundió, por medio de carteles, por televisión y en diarios y revistas de todo Brasil, anuncios publicitarios – producidos gratuitamente por la agencia J.Walter Thompson – con el objetivo de fomentar cambios de hábitos para prevenir el cáncer de piel, de cuello de útero y de pulmón, y al mismo tiempo, alertar a la población sobre los beneficios del diagnóstico precoz. “El índice de cura de ese hospital es del 64%. Podría ser mayor si el paciente no nos consultara demasiado tarde”, dice Daniel Deheinzelin, director clínico del A. C. Camargo.

La difusión en los medios generó la búsqueda de información por contenido: el número promedio de ingresos mensuales al sitio del centro llegó a 740 mil. “Fuimos el primer sitio de salud en ser el más visitado de todo el mundo”, cuenta Deheinzelin. Y los resultados son sorprendentes: es cada vez mayor el número de pacientes que llega al hospital ya con un gran conocimiento sobre la enfermedad, e incluso sobre los procedimientos llevados a cabo en su tratamiento. “Esto contribuye para chequear la calidad de la atención y facilita el diálogo”, afirma. La idea es acabar con el estigma que rodea a la enfermedad, consolidar la idea de que el cáncer tiene cura y elevar el índice de remisión a un nivel cercano al 75%.

Otro Centro que se valió de las campañas públicas fue el de Estudios del Sueño, vinculado al Departamento de Psicobiología de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp). Los investigadores estudian desde la década del 70 los trastornos del sueño, una enfermedad no identificada como tal por gran parte de la población, pero que es responsable, por ejemplo, por una gran parte de los accidentes de ómnibus registrados en el país. El interés de los medios por el tema contribuyó para que los investigadores participaran en los últimos dos años de una serie de programas y entrevistas en los principales canales de televisión, periódicos y revistas de circulación nacional. Roberto Frussa Filho, coordinador de divulgación, estima, por ejemplo, que cerca de 26 millones de personas recibieron alguna información sobre los problemas del sueño a través de la TV.

En el caso del Centro de Estudios en Óptica y Fotónica – que reúne a investigadores del Instituto de Física de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), del Instituto de Física de la Universidad de São Paulo (USP) de São Carlos y del Instituto de Investigaciones Energéticas y Nucleares (Ipen, sigla en portugués) -, la televisión, la radio y los periódicos son utilizados como vehículos para la divulgación de conceptos y la popularización de la ciencia. En São Carlos, por ejemplo, el centro armó un pequeño estudio en el cual se producen semanalmente tres programas de TV: Nota 10, Vida e Ciência y Aulas de Física, transmitidos diariamente en la TV Educativa y en la TV Universitaria, cuyas señales son captadas también en Araraquara y Ibaté.

Todos los programas tienen carácter educativo y temas actuales, como el uso de la fototerapia en el combate al cáncer y el geoprocesamiento, además de noticias sobre nuevas tecnologías, entre otros. “Tenemos más de 30 programas grabados”, cuenta Kleber Jorge Sávio Chicrala, asesor de prensa y difusión de ese Cepid. Eso sin contar el programa semanal de radio y las columnas de ciencia, también semanales, publicadas en dos de los diarios de circulación local.

El centro produce también videos educativos para las escuelas primarias y secundarias de la red pública, con el objetivo de suplir la deficiencia de material didáctico, con explicaciones sobre ondas electromagnéticas, uso de láser y hologramas, entre otros temas. Ese acervo suma 50 videos. Otro proyecto desarrollado en las escuelas es el de Entomóptica, una metodología de enseñanza que asocia óptica y educación ambiental para explicarles a los chicos de preescolar el mundo de los insectos. El material didáctico – microscopios, láminas, etc. – es suministrado por el Cepid.

En la Unicamp, los alumnos e investigadores de ese Cepid están adaptando unkit desarrollado por la Optical Society of América (OSA), que permite la demostración sencilla de elementos en óptica. El material será utilizado en las escuelas de enseñanza básica y de enseñanza media. “Se constata que es cada vez menor la vocación para la ciencia. En Estados Unidos, existen programas agresivos para suscitar el interés de los alumnos durante ya en la escuela primaria. Nuestra intención es hacer lo mismo”, explica Hugo Fragnito, director científico del centro.

Jóvenes talentos
El Centro de Terapia Celular, ubicado en Ribeirão Preto, apuesta alto al desarrollo de jóvenes talentos por medio de un programa, llamado Cazatalentos, que reúne a más de 80 alumnos, desde el sexto grado de la enseñanza básica hasta el tercer año de la enseñanza media. Los alumnos son seleccionados por sus profesores para juntos desarrollar actividades de iniciación científica fuera de las aulas. Ya tuvieron cursos sobre peces de riachos, genética, paleontología y evolución con profesores de la universidad. En dichos cursos, muchas veces, es necesario valerse de estrategias tales como la dramatización, por ejemplo, para trabajar y fijar conceptos relacionados con cuestiones de difícil comprensión, como clonación y transgénicos, entre otros.

El centro también edita desde hace un año el Jornal das Ciencias, dividido en tres secciones: el Espacio del Alumno, con noticias sobre la participación de los estudiantes en las actividades escolares; La Palabra del Profesor, con relatos sobre experiencias en las salas de clases; y la sección Clase de Ciencia, firmada por investigadores, con informaciones sobre líneas de investigación y sugerencias de conceptos para ser trabajados por el profesor. Este periódico también constituye un canal de comunicación entre la escuela y la Casa de la Ciencia, mantenida por el Hemocentro de Ribeirão Preto, una base de apoyo al programa de difusión del Cepid.

La divulgación de la información científica para alumnos de la enseñanza media también es el foco de los proyectos desarrollados por el Centro de Biología Molecular Estructural, que reúne a investigadores de los laboratorios de Cristalografía de Proteínas y Biofísica Molecular del Instituto de Física de la USP de São Carlos; del Departamento de Química y del Laboratorio de Síntesis y Productos Naturales de la Universidad Federal de São Carlos (UFSCar); y del Centro de Biología Estructural del Laboratorio Nacional Luz de Sincrotrón (LNLS) de Campinas. Los investigadores ya han producido un abundante material didáctico para su utilización por parte de los profesores en clase. Confeccionaron, por ejemplo, modelos en plástico para la construcción de moléculas de ácido nucleico y de proteínas que permiten el montaje de moléculas de ADN y ARN, y la construcción de diferentes tipos de estructura de proteínas.

Crearon también un disco de aminoácido que le brinda al alumno acceso a una serie de informaciones, incluso del código genético. Ese material llamó la atención de Amersham Bioscience, una empresa con sede en Suiza, que tiene planes para distribuirlo en todo el mundo de regalo para sus clientes. Un especialista en Investigación, Educación y Difusión de Ciencia está analizando la aplicación del material y los resultados han sido positivos: los alumnos que manipularon unkit sobre respiración celular, por ejemplo, mostraron un mejor aprovechamiento de la materia que el resto. Para difundir el uso del material didáctico, el centro realizará en julio el 1º Curso de Capacitación de Profesores de Biología y Ciencia. “Entre los diversos temas, vamos a abordar la genómica y la estructura de las moléculas”, dice Leila Maria Beltramini, coordinadora de Difusión del Cepid.

Apoyo didáctico
El apoyo didáctico a los profesores es una de las tónicas de los programas del Centro de Estudios del Genoma Humano, que ya ha publicado una colección con tres volúmenes bajo el título Conceitos de Biologia, dos libros paradidácticos sobre clonación humana y secuenciamiento de ADN y una guía de apoyo didáctico para profesores. Sin contar los cursos para profesores de enseñanza media, con clases sobre secuenciamiento de ADN, biología molecular y genética básica, entre otros temas. La mayor dificultad, de acuerdo con la evaluación de José Mariano Amabis, coordinador de Educación y Difusión del centro, consiste en ajustar el material didáctico a las demandas de los profesores y garantizar su utilización en clase. “Los docentes tienen muchas dificultades para comprender los procedimientos científicos y no dominan la visión filosófica de la ciencia, lo que impide que desarrollen la habilidad del alumno para pensar y proponer hipótesis.”

La interacción con profesores y alumnos también es la marca registrada de los programas de difusión del Centro Multidisciplinario para el Desarrollo de Materiales Cerámicos, formado por investigadores de la UFSCar, la Universidad Estadual Paulista (Unesp/ São Carlos), la USP de São Carlos, el Centro Brasileño de Investigaciones Físicas (CBPF/ CNPq) y el Ipen. Pero el relieve es para las acciones desarrolladas con artesanos e industrias de cerámica. El año pasado, por ejemplo, el Cepid participó del proyecto Artesanías y Generación de Ingresos, promovido por el Consejo de la Comunidad Solidaria en diversos estados brasileños.

Los investigadores evaluaron la calidad de las artesanías en regiones tales como el Valle do Jequitinhonha, Minas Gerais, conocido por la habilidad de sus artesanos. Caracterizaron las arcillas utilizadas en la confección de piezas, analizaron costos, observaron y evaluaron las condiciones de horneado, recomendaron el uso de aditivos – como el vidrio molido – para incrementar la resistencia mecánica e incluso propusieron nuevas técnicas de modelado. La intención era mejorar la calidad de los productos, expandir el mercado, rescatar las tradiciones populares e elevar los ingresos de las familias. “Las piezas ganaron en calidad”, dice Elson Longo, director del Cepid.

Entretanto, el Centro de Toxinología Aplicada, además de asumir la responsabilidad de los cursos de formación de alumnos y profesores tradicionalmente promovidos por el Instituto Butantan, desarrolla también actividades abocadas a la formación de investigadores, profesionales de la salud y estudiantes seleccionados. Realiza desde el año pasado un curso de diez días con el tema Innovación Farmacéutica y Propiedad Intelectual, dictado por tres especialistas: uno brasileño, otro inglés y otro estadounidense, con la participación de la industria farmacéutica.

“Abordamos desde el desarrollo de la innovación en el siglo XIX hasta las formas de protección de la propiedad intelectual”, dice Antonio Carlos Martins de Camargo, director del Cepid. El centro ya ha publicado el libro Guia de Serpentes da Mata Atlântica, dirigido a un público más especializado, con 4 mil ejemplares y ya agotado, y que en breve tendría nuevo tiraje, esta vez en inglés. Y en el segundo semestre de este año se lanzará otro libro: A Estación Ecológica Juréia, que reúne investigaciones realizadas en el durante los últimos 15 años sobre clima, fauna y flora, entre otras informaciones.

Políticas públicas
En otra perspectiva de actuación, los Centros de Estudios de la Metrópolis (CEM) y de Violencia están desarrollando investigaciones con miras a subsidiar políticas públicas. El CEM reúne un conjunto de proyectos de investigaciones desarrolladas por el Centro Brasileño de Análisis y Planeamiento (Cebrap) y por el Laboratorio de Urbanismo de la Metrópolis (Lume), de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la USP, en las áreas de organización espacial, medio ambiente, estructura social y cultura, entre otras, sobre la Región Metropolitana de São Paulo (RMSP). Los programas de difusión se realizan por medio de cursos de capacitación de profesores de la enseñanza media, en asociación con el Servicio Social del Comercio (Sesc).

“Los temas están vinculados a los programas de Historia y Geografía de la enseñanza básica”, cuenta Argelina Cheibub Figueiredo, coordinadora del Cepid. Las informaciones de la investigación también estarán en breve disponibles en el sitio del CEM y en una serie de documentales producidos por la Escuela de Comunicación y Artes (ECA). El Lume también publicará este año el libro São Paulo Metrópole , con 40 mapas temáticos, mostrando la dinámica del desarrollo urbano de la región, y que contendrá también una especie de mosaico de la RMSP, confeccionado con base en fotos áreas debidamente trabajadas para ajustar las imágenes a la base de sitios georeferrenciados. “Será un gran inventario de São Paulo, con el énfasis puesto en la transición de la metrópolis industrial hacia la de servicios”, explica Regina Maria Prosperi Meyer, coordinadora del Lume.

Está previsto que el Centro de Estudios de Violencia divulgue los resultados de las investigaciones a partir del año próximo. “No podemos publicarlos antes so pena de intervenir en los resultados”, dice Sergio Adorno, coordinador de investigación del Cepid. El centro desarrolla cinco proyectos integrados por medio de los cuales cruzará informaciones sobre la violación de los derechos humanos con indicadores de derechos económicos y sociales; analizará las bases de la política de seguridad pública en São Paulo; analizará el proceso de construcción de la impunidad en el país, apuntando locales de estrangulación de la Justicia Penal; probará el uso de modelos de contratos de seguridad, en asociación con la comunidad de áreas seleccionadas y monitoreará la violación de los derechos humanos en la región. “Nuestro objetivo es contribuir en la formatación de políticas más compatibles y que generen mayor confianza en la Justicia por parte de los ciudadanos”, dice Nancy Cardia, coordinadora deTransferencia de Conocimiento y Educación del Cepid.

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