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Política C&T

La ciencia en la América Ibérica

Brasil encabezará la primer red temática integrante la Red Iberoamericana de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RICYT)

La primer red temática de indicadores de la Red Iberoamericana de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RICYT), que reúne a 28 países, será coordinada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT) de Brasil. Se trata de un proyecto piloto mediante el cual se pretende redimensionar las actividades de la RICYT, contribuir para su institucionalización y ampliar las fuentes de recursos para el financiamiento de sus actividades. La red piloteada por el brazo brasileño de la RICYT, de acuerdo con Sandra Hollanda, asesora de Seguimiento y Evaluación del MCT, se conectará con el Sistema Nacional de Indicadores, creado en julio pasado por el ministerio, que reunirá informaciones sobre el desarrollo científico y tecnológico en todos los estados del país. Y el tema, aún no escogido, deberá estar de acuerdo con las propuestas presentadas en la Conferencia Nacional de C&T, realizada en Brasilia el año pasado.

La invitación para que Brasil asumiera el liderazgo estratégico en la implementación de subredes de indicadores de C&T en América Ibérica partió del coordinador internacional de la RICYT, Mario Albornoz, durante un seminario realizado por dicha institución en la sede de la FAPESP, en São Paulo, durante los días 15 y 16 de julio. El encuentro reunió a representantes de las instituciones internacionales que integran la red, con el propósito de evaluar actividades, redefinir objetivos y buscar nuevos mecanismos de actuación acordes con las nuevas demandas, que refuercen el apoyo financiero a sus actividades. “Brasil acepta el desafío y espera contar con el apoyo de otros países”, afirmó Sandra Hollanda.

Fuentes de financiación
La RICYT fue creada en 1995 por el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED), con el objetivo de subsidiar políticas científicas y tecnológicas en América Latina. En Brasil, integran la Red, al margen del MCT, investigadores vinculados a la FAPESP, al Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq), a la Universidad de São Paulo (USP), a la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y a la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), entre otras.

En el transcurso de ocho años, la RICYT contó con el apoyo de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unesco y la National Science Foundation (NSF), para capacitar a alrededor de 800 técnicos y producir un conjunto de indicadores de insumos y productos de C&T, e informaciones sobre el estado de la ciencia en los países que integran la Red. “En ese lapso de tiempo, la RICYT constituyó un instrumento de estímulo a la creación de masa crítica en la región, al tiempo que se creó un estilo de liderazgo y gestión de proyectos basado en principios de cooperación horizontal”, afirmó Albornoz.

La debilidad de algunos equipos nacionales, el bajo nivel de institucionalización de la Red y, sobre todo, las dificultades de financiamiento, exigen una revisión de la forma de actuación. Una de las salidas apuntadas por los participantes del seminario fue exactamente la constitución de subredes temáticas de indicadores, en torno a temas específicos -tales como sociedad de la información, por ejemplo-, que facilitarían el acceso a los recursos. “Debemos continuar produciendo indicadores y avanzar en dirección a otras realidades, hasta convertirnos en una red de redes, en donde cada grupo avanza de acuerdo con sus intereses”, dijo Hernán Jaramillo, de la Universidad de Rosario, Colombia, responsable de redacción del seminario.

“Debemos también vender servicios, tales como cursos, por ejemplo, para colaborar en la solución de problemas financieros.” También está en los planes de la RICYT desarrollar nuevos indicadores, como el de impacto social de la C&T, definir nuevos marcos conceptuales para evaluar el desempeño de los diversos países que forman parte de la red e invertir cada vez más en la calificación de recursos humanos, para asegurar la calidad, la confiabilidad y la consistencia de las informaciones recabadas.

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