Imprimir Republicar

Energía

Soja en la refinería

Un centro de investigación de Petrobras desarrolla una técnica para el uso de aceite vegetal en la producción de gasoil

Mezclar aceite de soja en el proceso de refino del diesel es la nueva tecnología desarrollada a lo largo de 18 meses por investigadores del Centro de Investigaciones y Desarrollo (Cenpes) de la Petrobras. Inédito en todo el mundo, el nuevo sistema de producción ya tiene patentes depositadas en Brasil y en el exterior. El diesel, usado por camiones, ómnibus, tractores, barcos, locomotoras, generadores y máquinas industriales, no sufrirá modificaciones esenciales en su estructura química, que continuará la misma. Por ser el mismo combustible, serán evitados los testes complementarios en vehículos. Los testes realizados en los laboratorios y plantas piloto de la empresa aprobaron el producto para uso inmediato.

El nuevo diesel también no podrá ser clasificado como biodiesel. El biodiesel es la añadidura de aceite vegetal al diesel, ya en las distribuidoras de combustibles. Esos aceites pasan antes por un proceso químico de transesterilización, cuando él es purificado para no causar problemas a los motores. El nuevo combustible nace durante el proceso de refinación. Es hecha la inserción de aceite de soja durante la producción del diesel, dice Alípio Ferreira Pinto Júnior, gerente general de abastecimiento del Cenpes. El combustible estará disponible en las gasolineras a partir de 2007 y va a contribuir a la reducción de la importación de ese producto o del petróleo más denso usado para producirlo, existente en poca cantidad en los pozos petrolíferos brasileños.

De los 40 mil millones de litros de diesel utilizados en el país por año, 2,3 mil millones fueron importados en 2005. Inicialmente el Cenpes calcula que serán  producidos 256 millones de litros anuales del nuevo diesel, casi 10% del total importado actualmente. Las primeras oleadas del combustible serán producidas en Minas Gerais, en el municipio de Betim, en la Refinería Gabriel Passos (Regap), y en Paraná, en la Refinería Presidente Getúlio Vargas (Repar), en el municipio de Araucaria. Posteriormente, otras refinerías también podrán producir el nuevo combustible, como en Canoas, en Río Grande del Sur, y Paulínia, en São Paulo.

Las dos refinerías pasan ahora por una adaptación logística para el recibimiento y el almacenamiento del aceite de soja, que llegará hasta ellas en camión. Esas unidades, además de estar próximas a centros productores de soja, poseen estaciones de hidro-tratamiento que son fundamentales para producir el nuevo diesel, que llevará el nombre de H-Bio. Esas estaciones utilizan el hidrógeno para remover las moléculas de azufre del diesel, dice Pinto Júnior. Dentro de ese proceso, bajo severas condiciones de presión y de temperatura, además de la adición de otros productos químicos que promueven la catálisis (aceleran la reacción química), el hidrógeno también rompe las moléculas del aceite vegetal que se transforman en aceite mineral (diesel). El proceso comporta la mezcla del 90% de diesel y 10% de aceite vegetal. ?De cada 100 litros de aceite de soja insertados en el proceso, 96 litros son transformados en aceite mineral. Sobra aún el propano (o gas licuado del petróleo), que podrá también ser aprovechado, y agua.

Nuevo mercado
La soja fue escogida por la Petrobrás porque su producción está basada en un cultivo bien diseminado y una agroindustria bien desarrollada en Brasil. Ese sector también es un gran exportador, aunque en los últimos años los precios hayan caído para los productores brasileños, debido a la caída del dólar en relación con el real y al exceso de granos en el mercado mundial. La previsión es de que la Petrobrás consuma 10% del aceite de soja exportado actualmente, que es de 2,7 mil millones de litros, dice Pinto Júnior. La producción brasileña es de 5,6 mil millones de litros. La soja, mientras tanto, es apenas una opción, la más fácil de ser obtenida en el momento. Técnicamente otros vegetales ya demostraron buena calidad para el refino del diesel. Nosotros ya hicimos testes positivos con mamona, babaçu y corojo, entre otras plantas.

Menos azufre
Una de las ventajas innovadoras del H-Bio diesel es que, con la adopción del aceite de soja, es posible eliminar de una vez el azufre existente normalmente en este combustible. Cuando es lanzado en la atmósfera, ese elemento puede se transformar en dióxido de azufre y hasta en ácido sulfúrico, contribuyendo para la lluvia ácida. El diesel vendido en Brasil posee entre 0,20% y 0,05% de azufre. El valor menor es distribuido en las regiones metropolitanas de mayor población. Además de los beneficios ambientales, el H-Bio también va a permitir una mejor ignición. Él posee un índice de cetano (que es un componente del diesel) alto y eso indica una buena calidad de ignición, afirma Pinto Júnior. También llamada como partida en frío, esa función, con buen desempeño, permite una combustión de mejor calidad y economía de combustible.

Entre los beneficios económicos está el hecho de que el agro-negocio se convierta en un suministrador directo para la industria petrolera, para la fase de refinado. La Petrobrás va a partir de ahora a estar atenta no sólo en la cotización mundial del petróleo, sino también en los precios internacionales de la soja para firmar contratos de abastecimientos  con los productores de esa oleaginosa. En el caso del alcohol de la caña de azúcar y del biodiesel, el abastecimiento tiene lugar directamente para la distribuidora, sin pasar por refinerías. La adopción del H-Bio también aumenta la participación de la biomasa en la matriz energética brasileña, consolidando la posición de vanguardia de la investigación con combustibles renovables en Brasil.

Republicar