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Ferrocarriles

Limpieza de rieles

Un sistema de pulverización elimina hierbas que obstruyen la locomoción de los trenes.

Aunque parecen inofensivas, las hierbas que crecen al costado o entre los rieles del tren pueden causar muchos problemas. Esas plantas, llamadas malezas o invasoras, cuando quedan bien secas se transforman en material inflamable, provocando incendios con mucha facilidad. Y, en los períodos de mayor intensidad de lluvias sobre los rieles, causan el patinaje de las ruedas, impidiendo al tren avanzar, además de aumentar la dificultad de drenaje de las vías. Esa acumulación de agua también ocasiona el pudrimiento precoz de los durmientes — las piezas de madera que soportan los rieles. Las malezas cubren los durmientes, impidiendo la percepción de su estado y por lo tanto, saber cuándo se debe cambiarlos. Las fallas en el mantenimiento pueden provocar accidentes muy serios como el descarrilamiento de trenes. Ese problema siempre inquietó al ingeniero Hamilton Cardoso Nogueira durante los 25 años en que trabajó en Ferrovía Paulista S.A., la antigua Fepasa. Ahora él posee una solución.

“Desde 1988 estamos perfeccionando un sistema de pulverización de herbicidas para eliminar sólo las plantas que realmente obstruyen la locomoción de los trenes, sin dejar las cuestas desprovistas de protección vegetal (el suelo inestable y erosionado) en las épocas de lluvia”, dice Nogueira. La solución del problema surgió en la empresa Infrajato, de la ciudad paulista de Botucatu, de la cual él es socio. El nuevo sistema es el resultado de un trabajo conjunto con la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), de la misma ciudad, en un proyecto que contó con financiación del Programa Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (Pipe) de la FAPESP; y que fue coordinado por el profesor Ulisses Rocha Antuniassi, utilizando principios de la llamada “agricultura de precisión”, en la que son utilizados varios recursos tecnológicos para resolver problemas en el campo. La estructura básica para el funcionamiento del sistema está compuesta por una locomotora y cuatro vagones. El primero de ellos sirve de dormitorio para los cuatro operadores técnicos de la máquina. Los dos vagones siguientes poseen, respectivamente, herbicida, taller y agua. En el último vagón se halla el pulverizador ferroviario, que cuenta con cabina climatizada donde se encuentran las cuatro computadoras de a bordo que controlan la pulverización, junto al aparato de GPS (Sistema de Posicionamiento Global), que indica los lugares exactos para la aplicación del herbicida.

Antes de la primera aplicación, la locomotora realiza un viaje por el trayecto para reconocer todo el curso. En las computadoras de a bordo, que coordinan el sistema, la aplicación está programada de acuerdo con la legislación ambiental correspondiente a cada estado por el cual el tren ha de pasar. Por ejemplo: si en el estado de Mato Grosso no está permitida la aplicación de herbicidas en áreas de 100 metros de distancia de cualquier río, el sistema obedece a esa legislación y hace una pausa en las regiones prohibidas.

Como la maleza que crece en el lecho de piedras es más rastrera en comparación con la que invade la zona lateral de los rieles, los investigadores desarrollaron un sistema con tres barras pulverizadoras. Cada una de ellas aplica la cantidad estrictamente necesaria de herbicida en las tres zonas de los rieles. Una barra distribuye herbicida entre los rieles y las otras dos quedan en los laterales, izquierdo y derecho del tren. Con la misma intención de lograr una pulverización controlada, el equipo desarrolló un sistema que solamente mezcla el herbicida en el momento de la aplicación.

El uso de técnicas para el control del crecimiento de hierbas malas en las zonas de los rieles ferroviarios es un trabajo tan antiguo como la difusión y utilización de ese medio de transporte que se remonta al siglo XIX. A lo largo del tiempo, el desbrozo era hecho manualmente y demandaba mucha mano de obra con un costo bastante alto. El control químico del crecimiento de esas plantas, que se desarrolló a partir de la década de 1950, fue un recurso adoptado para abaratar ese servicio. Nogueira recuerda que en la década de 1970 aconteció una evolución de los herbicidas. Esos productos dejaron de tener un efecto residual muy grande, capaz de contaminar el ambiente alrededor de las vías férreas debido también a las altas dosis utilizadas.

Hacia finales de la década de 1980, por medio de un convenio de desarrollo tecnológico entre Fepasa, Unesp y Monsanto, fue desarrollado un vehículo de línea, (un pequeño vagón) para aplicar el herbicida. La medida provocó un ahorro enorme para los ferrocarriles. Los recursos necesarios para realizar el mismo trabajo pasaron a representar apenas el 2% de lo que se gastaba con el segado manual de las malezas. Junto con las movilizaciones en favor de la preservación del medio ambiente, que sucedieron más intensivamente durante la década de 1990, comenzó a existir una exigencia mayor del control en el uso de herbicidas. Fue más o menos en 1998 que el equipo coordinado por el profesor Antuniassi comenzó a buscar alternativas para una pulverización controlada. “La ventaja del pulverizador en relación con el ambiente radica en que éste realiza una aplicación más segura”, explica el ingeniero. El nuevo sistema es capaz de realizar en un día el trabajo que su prototipo anterior tardaba hasta un mes en realizar. “En el sistema de distribución antiguo, el vehículo paraba para reabastecerse. Eso obstruía el tránsito ferroviario e implicaba un trabajo más lento. Ahora la formación rueda más de 300 kilómetros sin pausa”, dice. Como la aplicación sólo se realiza en los lugares realmente necesarios, el sistema economiza herbicida y en algunas regiones se registra una disminución de hasta un 30% en las cantidades utilizadas del producto.

El pulverizador desarrollado entre 2001 y 2004 fue entregado a la empresa Brasil Ferrovias por medio de un contrato de dos años y se ha utilizado en 14% de la red ferroviaria nacional. Con la reciente adquisición de esa empresa por parte de ALL Logística, el ingeniero aún no sabe si se renovará el contrato que garantizaría la continuidad del servicio. Mientras eso sucede, Infrajato prepara un segundo pulverizador que pretende ofrecer a otras ferrovías. Para el profesor Antuniassi, el nuevo sistema cuenta con un gran potencial de aplicación en Brasil. “Existen más de 30 mil kilómetros de vías férreas que se utilizan principalmente para el transporte de cargas”.

El proyecto
Desarrollo de sistemas para la aplicación localizada y racionalización de la tecnología de aplicación de herbicidas en vías férreas (nº 00/12124-6); Modalidad Programa de Innovación  Tecnológica en Pequeñas Empresas (Pipe); Coordinador Ulisses Rocha Antuniassi — Infrajato/Unesp; Inversión R$ 88.919,00 y US$ 39.553,50 (FAPESP)

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