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Carta del editor | 130

Menos discusión y más acción

El debate acerca del calentamiento global provocado por la emisión de gases viene haciéndose oír en tono cada vez más alto desde la Río-92. En aquella ocasión se realizó una gigantesca reunión con delegaciones de 175 países para discutir y plantear soluciones a cuestiones tales como el cambio climático y la biodiversidad. Desde ese entonces, esos encuentros se sucedieron, aunque en menor escala, pero con una importancia cada vez mayor. El aumento de la temperatura registrado en el planeta en las últimas décadas dejó de ser atribuido a la imaginación delirante de ambientalistas radicales. Ahora puede afirmarse que la visión de un mundo más caliente, originado por el efecto invernadero es unánime entre los expertos.

La última rueda de discusión y negociación entre países acerca de este tema ocurrió en Nairobi, Kenia, el mes pasado. Transcurridos 14 años desde el encuentro Río 92, se nota un cambio trascendente: se pasó del debate a la acción concreta. Los países presentes en la reunión aprobaron la creación de un fondo destinado a financiar la adaptación de los países más vulnerables a los efectos de los cambios climáticos. Ése fue un paso importante para ayudar a las naciones de África y del Pacífico, que tendrán sus actividades económicas altamente comprometidas en las próximas décadas. Este fue uno de los motivos que llevó este tema tan candente a la portada de Pesquisa FAPESP, escrito esmeradamente y con gran rigor por Claudia Izique y Fabrício Marques.

La otra razón son las investigaciones enfocadas en este tema, que se tornan más y más importantes con cada año que pasa. En este punto Brasil aún marcha con lentitud, detrás de otros países latinoamericanos. Pero es consciente de que necesita acelerar. Prueba de ello fueron los primeros modelos climáticos regionales desarrollados por los investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe, sigla en portugués). Las estimaciones anteriores se habían hecho tomando como base los modelos globales. El editor Carlos Fioravanti muestra que la previsión del INPE es más precisa y refuerza con detalles inéditos el diseño de un Brasil menos tropical y húmedo, y más cálido y seco.

En los últimos tres años, el sociólogo Paulo Sérgio Pinheiro también estuvo con su atención puesta en todo el mundo. Coordinador del Centro de Estudios de la Violencia de la Universidad de São Paulo (NEV/USP), uno de los diez Centros de Investigación, Innovación y Difusión (Cepid) apoyados por la FAPESP, a él le fue encargado por el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Kofi Annan, la preparación de un informe mundial sobre la violencia infantil. El resultado, un libro de 384 páginas, es un estudio magistral que involucró a unas 180 personas que trabajaron directamente en la investigación y un total de más o menos 1.500 individuos de todos los continentes que tuvieron la responsabilidad de las informaciones vertidas en el mismo. Es importante aclarar que Pinheiro no sólo fue el coordinador del proyecto sino mucho más que eso: salió a entrevistar y escuchó personalmente los relatos de niños en más de 50 viajes por el mundo. Resáltese la participación de la FAPESP en tan valioso documento: si no fuese por el apoyo de la Fundación, el Centro de Estudios de la Violencia tal vez hoy no existiría y Pinheiro no estaría asociado al proyecto de la ONU. La esclarecedora entrevista con el sociólogo y su gigantesca tarea fue realizada con maestría por la directora de redacción, Mariluce Moura.

Maestría es también como se puede calificar al desarrollo de las urnas electrónicas brasileñas. En las elecciones presidenciales de este año, el resultado de la participación de casi 102 millones de electores se conoció dos horas y media después del cierre de la votación. En las elecciones de 2008 habrá más novedades. Las urnas contarán con un identificador digital, un dispositivo de lectura biométrica que permite el reconocimiento automático del elector por medio de su impresión digital. El objetivo es garantizar mayor seguridad en la identificación. La editora asistente, Dinorah Ereno, explica como se llegó a ese exitoso modelo que siempre se está renovando en busca de mejorías.

Por último, el editor de humanidades, Carlos Haag, saca a la luz la opinión de especialistas sobre los dilemas del crecimiento económico brasileño, que vienen de larga data. Vale la pena conocer las raíces del problema.

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