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Ciencia

Cuerpos bajos presión

Gimnastas y actrices sufren de los mismos dramas que las modelos

MIGUEL BOYAYANEl pediatra Mauro Fisberg asistió a un desfile de moda por primera vez hace diez años. No para ver las novedades, sino para acompañar las adolescentes que trabajaban como modelos y comenzaban a ser atendidas en el ambulatorio que se había acabado de crear en la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp). En vista de la escasez de atención a la salud de las adolescentes que sueñan con ser una Gisele Bündchen, Fisberg comenzó hace algunos años a discutir lo que hacer con las agencias de modelos. Antes era poco oído. Ahora, después de la muerte de la modelo brasileña Ana Carolina Reston y de la estudiante de moda Carla Casalle, él ha observado mayor disposición para el diálogo y la búsqueda conjunta de soluciones. Las modelos, sin embargo, no son las únicas víctimas de la presión por un cuerpo perfecto, que persigue también a gimnastas, bailarines y actores. Fisberg sabe que no logrará evitar que niñas y niños de 12 ó 13 años entren en esas profesiones de alto riesgo para la salud, pero defiende una supervisión más intensiva para los más jóvenes, con edad mínima para el ingreso en el trabajo y la continuidad de los estudios.

¿Cómo evalúa usted la atención que se dio a la muerte de dos modelos brasileñas por anorexia?
Es transitoria. No creo que se vaya a discutir un cambio de la imagen corporal de las modelos. Quien define el patrón es el mercado. No el nacional, sino el internacional, que mueve miles de millones de dólares y no se guía por la salud. Hoy la modelo buscada es de la talla 38, hace diez años era 40 ó 42. De aquí a algunos años tal vez sea 43, 44 ó 45, no importa. Esa preocupación actual con la salud es, desafortunadamente, pasajera. Dentro de  poco será olvidada por los medios. Más que la gravedad, las dos muertes ganaron visibilidad por los medios ser formadores de opinión y porque la moda actualmente está asociada a la delgadez, una situación llamativa y compleja. Desdichadamente, hay un patrón de consumo estético. Así como los niños quieren ser jugadores de fútbol, una profesión encantadora y que teóricamente trae altas recompensas, las niñas quieren ser Gisele Bündchen. Es una visión absolutamente distorsionada. Sólo  un niño o una niña entre millones de la misma edad consiguen ser modelo o jugador de fútbol. El problema es que esas profesiones representan una oportunidad de ascensión social tremenda, que, al menos en principio, no depende de trabajo físico, sino de la característica física de la persona. Existe un grupo de niñas que tienen el biotipo adecuado para ser modelo, pero nuestro miedo es que la niña normal busque una característica que no puede atender porque no tiene el cuerpo que necesita para ser modelo. Ella va a hacer lo máximo para llegar cerca de ese cuerpo, y ahí hay riesgos grandes de salud. Hemos visto que madres y padres son grandes estimuladores y aceptan cualquier sacrificio en nombre de esa posibilidad de ascensión social.

En septiembre, los organizadores de la Semana de la Moda de Madrid dijeron que las modelos con índice de masa corporal (IMC) inferior a 18 no entrarían en el desfile. ¿Qué le parece?
Fue una propuesta para una única semana, no es una ley nacional. Fue adoptada por Rusia y por Israel, pero Francia, Estados Unidos y todo el Oriente la rechazaron. Paris tiene otro tipo de restricción más interesante: no acepta niñas menores de 16 años. Tenemos que pensar en esas propuestas porque aún no hubo una discusión científica. ¿De dónde apareció el índice de masa corporal 18? Es un índice arbitrario, de gente que no trabaja con la adolescencia. Teóricamente para considerar una mujer saludable el IMC es 18,4. Además de eso, el IMC es una medida de distribución poblacional. La probabilidad de que una muchacha con IMC inferior a 18,5 esté desnutrida es del 95%. Pero el 5% de ellas no son desnutridas. Otro punto es que una característica puramente antropométrica, por si sólo, no sirve para nada. Tenemos que evaluar otras características para ver si una persona es saludable, como edad y sexo. Una parte de las meninas con IMC bajo se encuentra en el rango de normalidad. Son delgadas y saludables, sean modelos o no. Las modelos brasileñas más viejas, de nivel internacional, tienen el IMC medio de 17 o 17,5. En las modelos más jóvenes varía mucho. Una niña de 13 años con IMC de 15,6 puede ser saludable, aunque no sea modelo. Si determináramos arbitrariamente el IMC 18, habrá un universo grande de muchachas, de 16 a 18 años, con IMC menor que 18 que son absolutamente normales desde el punto de vista clínico, pediátrico o médico.

¿No es bueno que alguien haya lanzado un valor inicial y abierto el debate?
Deberíamos hacer lo mismo con otras profesiones. Hay dos actividades que merecerían más atención: la gimnástica y el ballet. Sus practicantes están sujetos a una presión intensa, viven bajo normas rígidas y se valen de subterfugios para disminuir el peso y perder masa corporal. Hace años acompañamos a grupos de riesgo de la gimnástica rítmica, pero como el número de practicantes es pequeño los problemas no llaman la atención. Sólo más recientemente, después de que comenzaron a ganar medallas, las gimnastas pasaron a ser más conocidas.

¿Cuál es el riesgo de que las personas de esos dos grupos, ballet y gimnástica rítmica, desarrollen problemas alimentarios?
Es mayor que el de las modelos. Los trastornos alimentarios incluyen una serie de patologías psiquiátricas: anorexia, bulimia, compulsión y otras dos patologías cuyos mecanismos aún no están determinados, pero que ya son muy discutidas: la ortorexia y la vigorexia.

¿Qué son?
La ortorexia es la búsqueda patológica por el cuerpo perfecto o por el estilo de vida saludable. Son personas que sólo hacen algo si es determinante para la salud. Hasta sería interesante, si no fuese llevado al extremo. Ya en la vigorexia la persona no es capaz de quedarse sentada un minuto simplemente porque cree que no está gastando calorías. Pero es necesario tomar cuidado para no confundir los trastornos alimentarios con comportamientos alimentarios   alterados. Para determinar el diagnóstico, es necesaria una evaluación psiquiátrica. Hacer dieta es uno de los criterios que se utiliza para determinar el diagnóstico. Pero hacer dieta puede ser normal o patológico, del mismo modo que vomitar después de comer demasiado puede ser una característica patológica o representar una fase de riesgo. Para clasificarse como bulimia, es necesario que el comportamiento sea repetitivo y existan otros síntomas, como la ingestión alimenticia excesiva y culpa asociada a la intención de eliminación.

¿Cuál es la prevalencia de los trastornos alimentarios en los grupos de riesgo?
En la población mundial, la prevalencia de trastornos alimentarios es de 1 a 2%, y la bulimia es tres veces más común que la anorexia. En los grupos de riesgo – en que hay presión para la modificación corporal, como atletas, modelos, bailarinas, gimnastas, jockeys, actrices y estudiantes -, la probabilidad de desarrollar trastornos alimentarios es de tres a cinco veces mayor. La anorexia es una enfermedad del adolescente, pero no todo adolescente presenta riesgo de desarrollar anorexia. El riesgo de presentar comportamientos inadecuados es mayor entre las modelos, pero eso no significa que ellas tendrán más enfermedades que las otras adolescentes. Entre las muchachas aquí atendidas en el ambulatorio la prevalencia de trastornos alimentarios no es mayor que en la población. Ellas presentan más comportamientos de riesgo, pero no quiere decir que tengan más enfermedades. Las personas confunden: dicen que toda modelo flaca es anoréxica. Es mentira. En el concurso de la Agencia Ford, hecho inmediatamente después de la muerte  de Ana Carolina, los medios comparecieron en peso. Nunca vi tantos reporteros acompañando a las modelos, sorprendidas porque ellas comían más que ellos. Es lógico, ellas son adolescentes, comen como locas, pero son flacas. Pueden comer basura que engorda cero. El problema es que el cuerpo de ellas está en transformación. Por eso creemos que, para comenzar a trabajar como modelo, la niña debería ser por lo menos púber.

¿Por qué?
Porque ahí el cuerpo de ellas ya cambió y las medidas son más estables. Es diferente de una niña de de 12 ó 13 años, que está entrando en la carrera y tiene el cuerpo perfecto para el biotipo que necesita en ese momento. Pero de ahí a un año el cuerpo de ella cambia: continúa creciendo, ganando nuevos contornos. Las agencias dicen que para ella volver a tener 88 o 90 centímetros de cadera, pero ella ya está con 92. Esa muchacha no tiene gordura que perder. Es esa característica arbitraria que estamos discutiendo con los estilistas y las agencias. Es común que ellos manden a las modelos volver solo después que pierdan 10 kilos. Algunas muchachas pueden perder 10 kilos y quedar perfectas, pero otras no. ¿Será que consiguen adelgazar de forma saludable? ¿O sólo van a perder peso si hicieran una plástica ósea?

¿Cómo está ese diálogo con las agencias?
Estamos discutiendo bastante. Hicimos un desafío a las agencias y a los estilistas: que sea el personal del área de salud y el del área de moda, en conjunto, que definan el patrón de modificaciones corporales adecuado. La muerte de Ana Carolina abrió el diálogo con la industria de la moda. Poco antes convocamos una reunión y sólo aparecieron representantes de cuatro agencias, ningún director. Ahora ya consigo hablar con los directores.

¿Cuál es el papel de cada uno para evitar los problemas de salud con las modelos?
Todo el mundo tiene responsabilidad. Los medios tienen una culpa gigantesca porque exageran en varias cosas, en la búsqueda de la modelo, de la noticia. La familia tiene una responsabilidad grande. Jamás dejaría una hija de 12 o 13 años salir del interior de Brasil para vivir solita en una ciudad grande y después ir para el exterior sin acompañamiento. Porque esa niña o adolescente va a entrar en un mundo competitivo y de rechazo constante. Las modelos reciben nos todos los días, aún siendo perfectas, porque los clientes quieren características que ellas no tienen. Y tiene que tener una estructura muy buena  para eso. Ahora, con 12, 13, 14 años, usted se halla la persona correcta, fue escogida como modelo y es rechazada. Recuérdese que ellas están en transición, pasando por cambios corporales y con una auto-estima bajísima.

¿Ellas reciben acompañamiento psicológico?
Algunas agencias ofrecen acompañamiento psicológico. Pero hay agencias y agencias. Algunas son absolutamente profesionales, otras hablan mucho y no hacen nada.

¿Cómo surgió la idea de crear un ambulatorio para adolescentes que querían ser modelos?
Eran dos situaciones de mucho interés y alto riesgo: ser adolescente y ser modelo. Yo ya había atendido en ambulatorio a algunas candidatas a modelo, esporádicamente, y vi que estaban muy desprotegidas. No tenían convenios médicos ni hacían exámenes de salud. La primera agencia con que trabajamos fue la Elite. Hicimos una primera evaluación de las finalistas de un concurso nacional. Fueron 100, 120 meninas, que venían de Brasil entero. No imaginábamos que fuesen tan flacas, tan altas y vinieran de tantas regiones.

¿Usted ya fue a un desfile de moda?
Ya, pero acompañando, como profesional de salud, las modelos. Ellas desmayan algunas veces, por la tensión o por el período que se quedan debajo del calor de los reflectores. La presión emocional es muy fuerte y ellas pueden tener un desmayo en  cualquier momento, por causa del cansancio, la tensión y alteraciones emocionales. A partir de ahí, comenzamos a trabajar con otras agencias que nos buscaron. Siempre fue un servicio gratuito, nuestro objetivo siempre fue científico.

¿Qué tipo de servicio ustedes le prestan a las agencias?
Tenemos tres tipos de acompañamiento de salud de las modelos. El primero es el acompañamiento de los concursos de ingreso de algunas agencias. Tenemos también una segunda forma de evaluación: recibimos aquí a las new faces, que son las meninas novas, que están entrando en carrera, para consulta y acompañamiento. Normalmente las atendemos hasta los 20 años. Pero continuamos tratando a algunas de las que ya estaban con nosotros, si era necesario. Hacemos los exámenes y el acompañamiento clínico de todas las especialidades médicas. El tercer programa de acompañamiento es la visita domiciliar. Visitamos los apartamentos de las modelos. La gran mayoría de esas muchachas se queda en apartamentos que pueden tener de 5 a 15 modelos. Es un gran riesgo, porque ellas tienen que cocinar solitas y cuidarse solitas. No van a hacer platos sofisticados, sino los más simple posibles, un macarrón instantáneo o una ensalada, sólo si tuvieran dinero es que van a hacer una carne a la parrilla. El problema es que ellas tienen conceptos inadecuados sobre alimentación, creen que no pueden comer frijoles con arroz, que no deben comer pan, que sólo pueden comer hasta las 8 de la noche. Como toda adolescente que está solita, no tienen a quien preguntar. Es lo que estamos intentando cambiar.

¿Qué problemas más aparecen?
Menstruales, como en toda adolescente, constipado intestinal y dermatológicos, ya que ellas juntan la adolescencia con la necesidad de tener una piel perfecta. También se preocupan mucho en hacer dietas, generalmente inadecuadas. Ofrecemos orientación general sobre alimentación, deporte, recreación. Y orientación emocional, que es nuestra gran preocupación, para no dejarlas ni engordar ni adelgazar de forma inadecuada.

¿Usted cuenta con el apoyo de las familias de las adolescentes?
Cuando es necesario, llamamos a la familia. Tenemos el poder de veto y podemos mandar a la niña para su ciudad de origen si ella no se adecua a un determinado patrón de salud.

¿Las agencias consideran su parecer?
Deberían. En los últimos años, y principalmente ahora, con la muerte de Ana Carolina, ha habido un mayor entendimiento. Pero hay agencias que, a pesar de que estén combinadas con nosotros, nunca enviaron y nunca mandaron niñas y no tienen ningún interés en lo que hacemos.

¿Cuántas agencias de modelos ustedes atienden?
Trabajamos con todas las grandes agencias de São Paulo y algunas pequeñas también. Son cerca de 12.

¿Qué problemas están siendo olvidados?
Uno de ellos es el trabajo precoz. Modelo, así como artista, es una profesión de excepciones, que reúne personas que teóricamente no podrían trabajar y están trabajando. Niños y adolescentes trabajan como actrices y como modelos, sujetándose al mundo de egos, rechazos e intereses familiares. Van a continuar trabajando como modelos o artistas, pero creemos que deba existir acompañamiento médico intensivo. El segundo ponto que defendemos es que exista una discusión de la edad mínima de trabajo. Por ejemplo, aunque se discuta una edad, puede ser 15, 16, las niñas por debajo de ese límite no van a dejar de ser modelos. Obvio que ellas van a continuar, pero que sean consideradas aprendices, como en otras profesiones, y pasen por una supervisión mayor que las más viejas. En casos, podemos pedir que las familias estén juntas con ellas; claro que esas medidas aún tienen que ser discutidas por toda la sociedad. La tercera cosa que estamos proponiendo, es que el grande desafío para las agencias, es la obligatoriedad del estudio hasta por lo menos el final del ciclo básico. Ellas paran de estudiar cuando van para el exterior. Muchas modelos estudian, pero de forma irregular. Desdichadamente algunas escuelas aceptan que ellas sean matriculadas, pero no cobran la frecuencia y dan el certificado de escolarización.

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