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Indices

Hay que sensibilizar a las empresas

El encuentro iberoamericano evalúa el desempeño en desarrollo científico y la innovación

BRAZIndicadores de ciencia y tecnología estandarizados internacionalmente y más eficientes, pueden, entre otras funciones, servir en Brasil como un importante instrumento para estimular a las empresas privadas a invertir más en investigación innovadora. La relación entre una y otra cosa no parece muy directa, pero la idea que encierra esta afirmación es que la demostración estadística de los varios efectos positivos de tales inversiones, incluso, por supuesto, los beneficios comerciales y económicos resultantes de ellos, puede ser convincente a punto tal de estimular a las empresas brasileñas, especialmente a las del sector industrial, a incluir la inversión en ciencia y tecnología en sus presupuestos usuales.

“Uno de los elementos más importantes para el desarrollo sostenible de la capacidad innovadora de un país es que su economía se halle de hecho inserta en los mercados internacionales. Y para eso es de vital importancia que su industria se halle atenta, acompañando a esos mercados y participando de ellos”, dice el presidente de la FAPESP, Carlos Vogt, uno de los integrantes del comité organizador del VII Congreso Iberoamericano de Índices de Ciencia y Tecnología, que se realizará en São Paulo, entre el 23 y el 25 de mayo. Otro personaje en el comité es Mario Albornoz, coordinador de la Red Iberoamericana de Índices de Ciencia Y Tecnología (Rycit), organismo que desde su creación, en 1995, es responsable por la realización, cada dos años, de esos congresos, cuya preocupación central es la elaboración de índices más apropiados para el desarrollo de América Latina.

Evidentemente, los indicadores no se centran solamente en las empresas privadas, pero la oportuna referencia de Vogt a ellas se justifica desde el comienzo, porque entre los agentes indispensables del proceso general del desarrollo científico y tecnológico de un país, esas empresas se sitúan como el más frágil y menos presente de los actores en escena. Para esbozar una idea de cuan lejos se hallan de lo que sería un ambiente dinámico de innovación basado en la investigación tecnológica, basta observar que “actualmente, apenas 45 mil profesionales se encuentran distribuidos en las empresas industriales de todo el país, más de la mitad de ellos en São Paulo, y con gran concentración en determinados sectores, como el aeronáutico y el energético”, comenta el presidente de la FAPESP.

Cabe recordar que dentro de ese número escandalosamente irrisorio están incluidos, tanto profesionales sólo con título de graduados, como másteres y doctores. Y esboza una buena percepción de cuán baja es esa cifra, en primer lugar, la cantidad de personas con estudios superiores en el país, que en 2001 ya alcanzaba un total de 6 millones, según los Índices de Ciencia, Tecnología e Innovación de São Paulo en 2004, elaborado y publicado por la FAPESP (páginas 4 a 10). Pero también sirve como referencia la cantidad de doctores formados cada año en Brasil, que hoy es de 10 mil, y se estima que llegará a 10.600 para fines del 2007, y ya se encuentra establecida como meta política para el 2010, la formación de 16 mil doctores por año. Existen actualmente cursando pos-grado en Brasil, 250 mil estudiantes.

“Estamos formando gente, contamos con un stock competitivo muy grande, preparados de este modo para el salto cualitativo que Brasil puede dar”, comenta Vogt. “Más aún: existe consciencia en las políticas públicas de que no basta con formar personas, es preciso crear las condiciones para que las personas formadas permanezcan en la investigación, continúen en el sistema de creación de conocimiento e innovación, permanezcan en el país”, agrega. Y la vía más urgente para la creación de esas condiciones es el aumento de la demanda de esas competencias en el ambiente empresarial, argumenta él.

El congreso organizado para mayo será una oportunidad para debatir esas cuestiones entre otras varias fundamentales en el amplio tema de los índices de ciencia y tecnología. En la jornada inaugural del evento, luego de las conferencias de apertura matinales, habrá una larga sesión acerca de “las empresas latinoamericanas como agentes de sistema de ciencia, tecnología e innovación empresarial”, coordinada por Gustavo Lugones, del Centro Redes, de Argentina. En paralelo, habrá debates en torno a los índices de internacionalización de la ciencia y los índices de movilidad internacional del personal calificado en ciencia y tecnología. En los días siguientes, entre una serie de otros debates, estarán en escena los índices de producción científica, de innovación y aquellos que atañen a la percepción pública de la ciencia. En cierto modo, todas las vías de medición de la producción de conocimiento e innovación se hallaran sobre las mesas de debate del Hotel Blue Tree, en São Paulo, del 23 al 25 de mayo próximo.

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