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Arte

Un teatro con muchos lenguajes

La compañía Balagan combina la práctica pedagógica con la investigación multidisciplinaria de su directora, Maria Thaís

Arriba, una escena del espectáculo Recusa, una premiada síntesis de las orientaciones de la compañía

Alê Catan Una escena del espectáculo Recusa, una premiada síntesis de las orientaciones de la compañíaAlê Catan

Maria Thaís aprendió tempranamente a observar al otro a partir de las propias diferencias, y a cuestionar los contextos deterministas. Nacida en Bahía, en la pequeña localidad de Piritiba, en la zona de Chapada Diamantina, esta directora teatral cuyo nombre completo es Maria Thaís Santos Lima, prefiere referirse a sí misma como una mujer del sertón. Cuando ya se encontraba dedicada al teatro, en la década de 1980, optó por no practicar un teatro de militancia política. Esta postura no se enfrió durante su estancia en Rusia, donde desarrolló los elementos de su investigación doctoral sobre el director Vsévolod Meyerhold (1874-1940), su referente y su modelo. El aprendizaje se convirtió en la razón de ser de la compañía Teatro Balagan, que Maria Thaís fundó en el año 2000 teniendo como objetivo primordial la investigación desplegada en espectáculos y en acción pedagógica.

Ambas vertientes, la artística y la educativa, corren juntas desde entonces. Durante este tiempo, el núcleo de actores y colaboradores de Balagan (palabra que en ruso significa teatro de feria) llevó al escenario siete obras, entre ellas la premiada Recusa (2012), una especie de síntesis de las orientaciones de la compañía. La más reciente aventura es Cabras – Cabeças que voam, cabeças que rolam, con una temporada prevista para este mes y parte del mes de marzo en el Centro Cultural São Paulo. Con la guerra como eje central, este montaje renueva los fundamentos esbozados en la pieza de presentación, Sacromaquia (2000), y enfatizados a partir de Tauromaquia (2004).

Tauromaquia ...

Chris Von AmelnTauromaquia y …Chris Von Ameln

En la compañía Balagan se articulan narrativas con variaciones de todos los elementos escénicos, tales como el lenguaje corporal, la voz, la música y el escenario, y sus puestas les requieren al público una postura participativa. “Se trata de discutir y entender por qué tenemos tantas dificultades para aceptar al otro, si al fin y al cabo, el otros nos integra”, dice Maria Thaís, también docente del Departamento de Artes Escénicas de la Escuela de Comunicación y Artes de la Universidad de São Paulo (ECA-USP).

Recusa, el ejemplo mayor de ese cuestionamiento, lo representa a partir de la cultura indígena, basándose en un hecho real ocurrido en 2008, cuando fueron hallados dos indios de la etnia Piripkura, tenida como extinta. Ese suceso llegó al conocimiento de la compañía en el momento en que la trayectoria de Maria Thaís se transformaba. Abocada desde los años 1970 a tareas pedagógicas, siempre se mantuvo cerca de la vocación artística, ya sea en la danza, el canto o incluso el cine. “La práctica me enseñaría que el teatro no debería constituirse como arte puro, sino bajo el influjo de otras lenguajes”, dice.

En la década de 1980, ejerció como docente en el Centro de Artes de Laranjeiras (CAL), en Río de Janeiro, y fue preparadora corporal en diversos espectáculos. En esa época, la formación de actores estaba fuertemente influenciada por el italiano Eugenio Barba, con su “antropología teatral”, que pone al actor en primer plano. “Me interesaba más estudiar las relaciones entre escena y actuación a partir de otras prácticas artísticas, sin intentar encontrar una unidad en la universalidad”, afirma Maria Thaís. Posteriormente se radicó en São Paulo, para dar inicio también a su maestría con el crítico y profesor Sábato Magaldi, en la ECA-USP.

... Cabras, el más reciente espectáculo: la consolidación de la perspectiva espacial que caracteriza a la compañía Balagan

Alê Catan Cabras, el más reciente espectáculo: la consolidación de la perspectiva espacial que caracteriza a la compañía BalaganAlê Catan

En esa etapa, la profesora aún era renuente a dirigir. Participó en la concepción y en la coordinación de la innovadora Escola Livre de Teatro, en la localidad de Santo André (São Paulo), donde conoció al dramaturgo Luis Alberto de Abreu, autor habitual de los trabajos de la compañía Balagan, como el actual Cabras. A finales de la década de 1990, Maria Thaís hizo su viaje a Moscú, becada en el marco de un “doctorado sándwich” para dedicarse a la investigación sobre Meyerhold y, por invitación del director ruso Anatoli Vasíliev, realizó también una residencia artística en el Teatro Escuela de Arte Dramático de Moscú. Esa práctica en Rusia cimentó el nacimiento de la compañía Balagan, formada por actores y otros artistas de diversas procedencias, entre ellos el músico Fernando Carvalhaes y el escenógrafo y figurinista Márcio Medina, quien responde por todos los espectáculos de la compañía desde entonces.

De la sociedad entre la directora y el escenógrafo surgió una perspectiva espacial que caracteriza a los espectáculos de la compañía que empezó con Sacromaquia, la primera parte de una trilogía sobre la clausura, cuyos personajes son monjas. Tauromaquia aborda el cotidiano de los vaqueros. A Západ (2007) le siguió un período de exhaustiva investigación. Recién cuatro años después, en 2011, surgió un nuevo espectáculo: Prometheus – A tragédia do fogo, que era el vértice trágico de un estudio que prosiguió luego con Recusa y que termina con Cabras.

Los múltiples lenguajes de la compañía Balagan exigen colaboraciones especializadas y enlaces con distintas ciencias, entre ellas la semiótica y la antropología. “Impresiona la inmersión que los espectáculos de la compañía Balagan provocan”, dice Alexandre Mate, docente del Instituto de Artes de la Universidade Estadual Paulista (IA-Unesp). “Es un rigor alcanzado mediante una investigación singular, que aúna los elementos de composición del teatro en una sinestesia”. Para Cassiano Sydow Quilici, docente del Instituto de Artes de la Universidad de Campinas (Unicamp), se trata no sólo de investigar temas polémicos, como en Recusa, sino también de acercarse a otro modo de sentir y de pensar.

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