Imprimir

Zoología

El canto (cuasi) inaudible de un picaflor

Sergio Costa El colibrí negro, que emite vocalizaciones más agudas de lo que otras aves logran oírSergio Costa

El colibrí negro (Florisuga fusca), común en las áreas montañosas del Bosque Atlántico brasileño, en Uruguay y en Argentina, tiene una peculiaridad instigadora: su canto muy agudo alcanza frecuencias muy superiores a la voz de soprano (la más aguda del ser humano) y es inaudible para otras especies de aves. Cuarenta y ocho especies de aves con perfil auditivo bien caracterizado son sordas al canto de un Florisuga fusca. Las mismas oyen bien sonidos agudos en la franja de 6 mil a 7 mil hertz (Hz), mientras que el canto principal del colibrí negro está formado por tres sílabas brevísimas, con 6 centésimas de segundo cada una, emitidas en la frecuencia de 10 mil a 14 mil Hz, ya cercano al límite auditivo humano. Había relatos esporádicos de investigadores que observaron al picaflor negro produciendo sonidos muy agudos o haciendo con las mandíbulas movimientos típicos de la vocalización sin aparentemente emitir sonido. El grupo del neurobiólogo brasileño Cláudio Vianna de Mello, docente de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon, en Estados Unidos, caracterizó el canto del Florisuga fusca a partir de 887 registros sonoros de cerca de 50 ejemplares de los montes del municipio de Santa Teresa, en el estado de Espírito Santo, conocida como tierra de los colibríes, por la abundancia de estas aves y por ser el lugar de nacimiento del ingeniero agrónomo Augusto Ruschi (1915-1986), estudioso de picaflores y orquídeas. En el 97% de los casos, el canto del picaflor negro consistía en tres sílabas cortas. Las aves en general las emitían durante el vuelo, en interacciones con otros ejemplares de la misma especie que estaban cerca de una fuente de alimento (Current Biology, 5 de marzo). Según los investigadores, la frecuencia de esas vocalizaciones es superior a la franja auditiva ya registrada para cualquier especie de ave, incluso las que tienen buena audición, como las lechuzas. “También registramos elementos armónicos en la franja del ultrasonido”, comenta Vianna de Mello. Él y su grupo todavía no saben por qué esa especie se ha vuelto capaz de producir vocalizaciones tan agudas. “Quizás funcionen como un canal de comunicación privado”, dice. Eso sólo ocurriría si el picaflor presenta una audición especializada en sonidos muy agudos. “En caso de que no tengan esa sensibilidad auditiva, esas vocalizaciones pueden tener otras funciones. Ambos escenarios son fascinantes”.

Republicar