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Educación

Conocimiento articulado

Los colegios de aplicación, vinculados a instituciones de educación superior en Brasil, se valen del saber científico para afrontar retos pedagógicos

Unidad de la USP: las actividades se desarrollan con investigadores de diversas áreas de la universidad

Escuela de Aplicación (FE-USP) 

Los colegios de aplicación surgieron en Brasil a partir del decreto federal de 1946 como espacios destinados a la experimentación de metodologías pedagógicas y a la práctica docente de los alumnos inscritos en la asignatura de didáctica de las carreras de pedagogía y de los profesorados en ciencias humanas, biológicas y exactas. Esas relaciones entre profesionales de distintos niveles de enseñanza –colegio y universidad– no solo hicieron posibles algunas reflexiones sobre la educación básica sino que también llevaron a las entidades asociadas a pensar conjuntamente con la escuela, lo cual favoreció la búsqueda de soluciones innovadoras para los problemas pedagógicos. Actualmente existen 17 establecimientos vinculados a instituciones federales y cinco a universidades de los estados.

El caso del Colegio de Aplicación de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) constituye un paradigma de ese modelo. A partir de la articulación con investigadores de la junior empresa i9 Consultoria, de la Facultad de Ingeniería de esa institución, se logró perfeccionar el proceso de aprendizaje de un alumno con parálisis cerebral. En 2016, Eduardo Wehrlich Ferreira cursaba el quinto grado de la enseñanza fundamental en el colegio, utilizando carteles de papel para comunicarse y participar en las clases. Pese a su desarrollo cognitivo adecuado para sus entonces 10 años de edad, su capacidad de interactuar era limitada.

Para que Eduardo pudiera utilizar tecnologías de comunicación alternativa, la escuela adquirió una computadora especial. Los recursos salieron de un proyecto de formación docente orientado hacia la accesibilidad, desarrollado por el Laboratorio Interdisciplinario de Formación de Educadores (Life) de la UFSC y financiado por la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes). Dotada de un recurso de tecnología de asistencia, la computadora se opera por medio del movimiento ocular y funciona integrada a un software de comunicación. Gracias a ese equipamiento, desde entonces Eduardo se comunica con la ayuda de símbolos y textos que aparecen en la pantalla y generan sonorizaciones de habla sintetizadas.

Life/ UFSC En el estado de Santa Catarina, la tecnología de asistencia desarrollada en la UFSC ayuda a Eduardo a comunicarseLife/ UFSC

Luana Zimmer Sarzi, docente de educación especial de la escuela, ya trabajaba con Eduardo, ayudándolo en las actividades pedagógicas. Con la llegada de la computadora, pasó a apoyarlo en la utilización de las nuevas herramientas. A pesar de la mejora en el aprendizaje y de autonomía para expresarse, Eduardo lograba utilizar el equipamiento, ubicado sobre un pupitre escolar, solamente cuando estaba en el aula. Aparte de la limitación espacial, la falta de fijación desajustaba el sensor a la línea de los ojos del estudiante, impidiendo el acceso adecuado a los comandos.

Le tocó entonces al educador Hamilton de Godoy Wielewicki, coordinador del Life, entrar en escena. Dispuesto a poner en contacto a alumnos y docentes de carreras de grado y a docentes del colegio en busca de una solución para los desafíos del aprendizaje de Eduardo, golpeó las puertas del Departamento de Ingeniería de Producción Mecánica de la universidad. “Necesitábamos un soporte para computadora adaptado a los espasmos involuntarios del alumno, que fuera de bajo costo”, explica Wielewicki. La idea era crear algo que, luego, pudiera replicarse a escala comercial. En 2017, al cabo de un año de trabajo conjunto en el laboratorio, que involucró a becarios, investigadores y docentes de la Facultad de Ingeniería y del colegio, el proyecto se concluyó. La empresa de Santa Catarina GW Usinagem fabricó un prototipo de brazo mecánico y lo instaló en la silla de ruedas de Eduardo. Desde ese momento, valiéndose de sus movimientos oculares, él logra acceder, con precisión, a los comandos de la computadora, que además puede llevar a distintos espacios.

El ingeniero y estudiante de doctorado en el laboratorio de robótica de la UFSC Julio Cesar Frantz solicitó la patente del invento. “Articulados con la universidad, logramos solucionar un problema pedagógico con recursos tecnológicos y crear un producto de bajo costo, que puede servirles a otras personas con problemas similares al de Eduardo”, considera Wielewicki. En el colegio de Florianópolis, 71 de los 945 estudiantes son alumnos de educación especial.

Life/ UFSC El laboratorio de la UFSC reúne a alumnos en proyectos interdisciplinariosLife/ UFSC

En los resultados recientes del Índice de Desarrollo de la Educación Básica (Ideb), esas instituciones alcanzaron notas superiores al promedio de otras escuelas públicas. En 2015, la Escuela de Aplicación (EA) de la Facultad de Educación de la Universidad de São Paulo (FE-USP), que cumple 60 años de existencia en 2019, por ejemplo, consiguió el primer puesto entre los establecimientos públicos de la capital paulista para el segundo período de la enseñanza fundamental (llamado fundamental II), al obtener la calificación 6,6. En 2015, el Ideb promedio del país fue de 4,5.

Maria Lúcia de Souza Barros Pupo, docente del Departamento de Artes Escénicas de la Escuela de Comunicación y Artes (ECA) de la USP, coordina desde hace alrededor de tres años un proyecto de mediación teatral. Diego de Castro Camelo, alumno de grado e integrante del proyecto, desarrolla parte del estudio con la Escuela de Aplicación. Este año, organizó dos idas al teatro con nueve grupos de la escuela, llevando un total de 240 niños y niñas. “El trabajo empieza con un momento previo a la ida al teatro, en el que presentamos el lenguaje teatral y el tema de la obra, y otro posterior al término, en el que hacemos un balance, tratando de prolongar la experiencia y los vínculos de los estudiantes con la obra”, resume Camelo. Adriana Silva de Oliveira, profesora de artes escénicas en la misma EA, explica que trabajos como ese permiten crear situaciones de aprendizaje en las que el niño o niña puede dialogar con la obra teatral desde su propio repertorio.

La alianza con investigadores de la universidad a menudo resulta en la incorporación de metodologías al proyecto pedagógico. Es el caso del trabajo desarrollado entre 2011 y 2014 por Claudemir Belintane, profesor de la Facultad de Educación. Con el apoyo del Capes, el proyecto intitulado “El desafío de enseñar la lectura y la escritura en el marco de la enseñanza fundamental de nueve años” comprendió a las escuelas de la USP, de la Universidad Federal de Pará y a un colegio público de la localidad de Pau dos Ferros, en el estado de Rio Grande do Norte, en una propuesta de alfabetización y lectura con énfasis en la oralidad. “Esta metodología propone, por ejemplo, ejercicios para los niños y niñas en proceso de alfabetización para que busquen palabras escondidas dentro de otras palabras, incentivándolas a leer a partir de esas asociaciones”, explica Fátima Morissawa, vicedirectora de la EA de la USP.

Los estudiantes de los colegios de aplicación son tenidos como potenciales investigadores de la universidad

Currículo renovado
Otro proyecto desarrollado a partir de la alianza entre la escuela y la FE implicó la reestructuración del currículo de ciencias de los cinco primeros años de la enseñanza fundamental (fundamental I). Entre 2014 y 2017, Lúcia Helena Sasseron y Martha Marandino, docentes de la FE, realizaron reuniones mensuales con las maestras primarias de la escuela para que, juntas, buscaran mejoras en la enseñanza de esa asignatura. Quedó establecido que el currículo de ciencias pasaría a incluir, además del contenido conceptual, informaciones sobre cómo opera la ciencia, en la búsqueda del conocimiento. “En ese nuevo abordaje, los alumnos aprenden la cultura científica a partir de elementos del cotidiano, en un proyecto llamado alfabetización científica, que incluye actividades en la huerta de la escuela y en museos”, relata Sasseron, destacando que esa fue una de las directrices establecidas, en 2017, por la Base Curricular Nacional Común.

La EA tiene incritos a 740 alumnos de la enseñanza fundamental y media –todos ingresantes por sorteo público– y alrededor de 36 docentes, la mayoría contratados en régimen de dedicación exclusiva. “Ese régimen de contratación se refleja en el aprendizaje de los alumnos porque permite que los docentes dediquen parte de su carga horaria a actividades de investigación, trabajo que tiene reflejos en el proceso de enseñanza, al llevar a que los contenidos se aborden con un sesgo innovador”, analiza Carlota Boto, de la FE. El docente de artes visuales de la escuela, Marcelo de Salete Souza, por ejemplo, venció en 2018 los premios Jabuti, en Brasil, y Eisner, referente en el universo de las historietas, concedido anualmente durante la San Diego Comic-Con, en Estados Unidos. El reconocimiento se dio por la publicación, cuatro años antes, del libro Cumbe, que aborda la esclavitud en Brasil y es el resultado de investigaciones sobre el período colonial y la población negra. “Desarrollamos actividades pedagógicas sobre el Brasil colonial y la esclavitud a partir de esas historietas. Es una forma atractiva para los jóvenes de estudiar esos temas”, afirma.

En un esfuerzo por llevar las prácticas pedagógicas más allá de la universidad, el Colegio de Aplicación de la Universidad Federal de Pernambuco, que tiene una calificación 8,1 en el Ideb de 2011, la más alta de la red pública para la segunda parte de la primaria (fundamental II) de todo el país, organiza proyectos de capacitación de docentes de la red pública. Madson Góis Diniz, vicedirector de la institución, subraya que el 90% del cuerpo docente del colegio tiene doctorado, lo cual permite que sus docentes actúen también en la educación superior.

Léo Ramos Chaves Una investigación de la ECA-USP aborda estrategias tendientes a acercar a los jóvenes espectadores al lenguaje teatralLéo Ramos Chaves

El Centro de Enseñanza e Investigación Aplicada a la Educación de la Universidad Federal de Goiás, por su parte, ofrece un programa de maestría profesional stricto sensu, que acoge proyectos relacionados con el cotidiano escolar. Su director, Alcir Horácio Silva, por ejemplo, dirigió a la investigadora Grazielle Lopes da Mota Bueno, docente de la red municipal de enseñanza, en un trabajo que resultó en un glosario de educación física en libras –el lenguaje brasileño de señales– capaz de mejorar la participación de alumnos con discapacidad auditiva en las clases. En 2015, el colegio obtuvo una calificación 559 en el Examen Nacional de Enseñanza Media (Enem), valor superior al promedio nacional, de 556.

En el Colegio de Aplicación de la Universidad Federal de Sergipe (UFS), algunos alumnos de los últimos años de la enseñanza básica y media actúan como becarios en programas de iniciación científica júnior. “Con ello, nuestros estudiantes se vuelven potenciales investigadores de la universidad”, culmina el director, André Oliveira Silva Jarske.

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