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Innovación

Un esfuerzo recompensado

Las empresas que innovan y diferencian sus productos exportan más y a mejores precios que la competencia

Un amplio estudio iniciado hace alrededor de ocho meses por el Instituto de Investigación Económica Aplicada (Ipea) indicó que las empresas brasileñas invierten en promedio un 45% más en investigación y desarrollo que las subsidiarias de multinacionales en Brasil. Hasta ahora, las investigaciones comparaban a las empresas sin tener en cuenta el tamaño, el sector y otras informaciones. Pero el estudio del Ipea utiliza datos de 72 mil empresas, y echa mano de instrumentos estadísticos para aislar el efecto del esfuerzo innovador con relación al origen del capital, controlando 200 variables tales como facturación, sector, coeficiente de exportación y número de trabajadores, entre otras. Es como si comparara a dos empresas que hacen el mismo producto, con la misma facturación, en la misma calle, con el mismo número de trabajadores, siendo que una es de capital nacional y otra de capital extranjero.

La investigación también muestra que las empresas innovadoras ganan y exportan más, dice el presidente del Ipea, Glauco Antônio Truzzi Arbix. Aquéllas que desarrollan tecnología tienen un 16% más de posibilidades de exportar con relación a las que no hacen innovaciones. Nosotros no tenemos todavía el perfil justo de esos empresarios, pero evaluamos que son de una generación fruto del reordenamiento industrial de los años 1990, de los cambios profundos que ha atravesado el país en los últimos 15 años. Son empresarios que no se contentan con tan sólo comprar tecnologías y técnicas para reproducir en el mercado interno lo que se hace afuera. Este restringido grupo, compuesto por 1.500 empresas, tiene en común tres requisitos: innova, diferencia productos y exporta con un precio un 30% más alto que sus competidores. Por eso fue calificado en el estudio como perteneciente a la categoría A. Sólo en investigación y desarrollo, estas empresas gastaron en total 1.900 millones de reales por año. En la siguiente categoría, la B, se encuentran 15.311 empresas que tienen como principal estrategia la especialización en productos estandarizados. Pueden ser innovadoras en procesos productivos, pero no en productos. Por año invierten alrededor de 1.600 millones de reales en investigación y desarrollo. En el grupo C, donde se encuentran 55.400 empresas, los productos no se diferencian y la productividad es menor. Las inversiones en investigación y desarrollo no superan los 200 millones de reales anuales.

El estudio tiene por objeto hacer un relevamiento de la industria brasileña a partir de sus estrategias competitivas. Para ello integra informaciones de las más importantes bases de datos brasileñas sobre el tema: Investigación Industrial de Innovación Tecnológica (Pintec), de 2000, e Investigación Industrial Anual (PIA) entre 1996 y 2001, ambas del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). El mapeamiento se convirtió en un especie de censo de la producción industrial y de la exportación brasileña, al abarcar otras bases de datos, como la Lista Anual de Informaciones Sociales (Rais), del Ministerio de Trabajo y Empleo, e informaciones de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex), del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior y del Banco Central. Para reunir, cruzar y compatibilizar todas estas informaciones, se estructuró una verdadera operación estratégica, que cuenta con la participación de investigadores del IBGE, de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), de la Universidad de Brasilia (UnB) y de la Universidad de São Paulo (USP).

Salarios mayores
Los datos recabados también muestran que la remuneración media de la mano de obra en las empresas del grupo A es de 1.254 reales, en tanto que en el B es de 749 reales. Mientras tanto, en aquéllas con menor productividad, el salario promedio es de tan sólo 431 reales. Otro dato interesante apunta que el tiempo promedio de permanencia en el empleo es un 53% mayor en las empresas innovadoras que en las del grupo C. El Ipea recabó también información en el sentido de que las empresas que innovan y diferencian productos tienden a pagar salarios  un 23% más altos que aquéllas que no diferencian y que tienen productividad menor. Entre las innovadoras y las especializadas en productos estandarizados la diferencia salarial es del 11%.

Luís Fernando Cassinelli, director de Innovación y tecnología de Braskem, una empresa petroquímica controlada por el Grupo Odebrecht, coincide en que el nivel de motivación es mucho más alto en las empresas innovadoras. Como somos desafiados diariamente, el equipo se mantiene motivado. Con 13 fábricas y 118 pedidos de patentes, la empresa produce petroquímicos básicos y resinas termoplásticas. Braskem tiene como su principal estrategia la búsqueda de productos más innovadores lanzados en el mercado internacional para adaptarlos al nacional, de manera tal de que sean competitivos, dice Cassinelli. Éste menciona como ejemplos el vaso de requesón de plástico y dos familias de resinas lanzadas recientemente para sustituir productos importados. El año pasado, la empresa invirtió 10 millones de dólares en investigación, valor que anualmente se ubica entre el 0,5% y el 1,2% de su facturación bruta. En 2003, Braskem facturó 11,3 mil millones de reales.

El relevamiento del Ipea también mostró que la escolaridad promedio del personal del grupo  A es de 9,1 años, la del B, de 7,6 y la del C, de 6,8 años. Asimismo, en promedio, un año en la escolaridad del personal ocupado aumentaría en 60,7 mil dólares las exportaciones de las empresas que ya hacen este tipo de comercio y en 269 mil dólares en las no exportadoras, siempre y cuando pasen a enviar sus productos al exterior. La integración entre universidades y empresas es apuntada como fundamental para que estas últimas obtengan mejores resultados.

Diferencia tecnológica
La transformación del conocimiento en tecnología y productos se da manera más efectiva en sociedades como las concretadas por Embraco, con sede en Joinvile, Santa Catarina, líder mundial en la fabricación de compresores herméticos para refrigeración doméstica, con un 25% del mercado. La empresa invierte en investigación desde 1982, cuando suscribió un convenio con la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC). Durante los años siguientes, muchas otras sociedades se sellaron con instituciones de Brasil y el exterior. Embraco inició sus actividades en 1974, produciendo compresores con tecnología importada. Recién en 1987 lanzó el primer compresor con tecnología propia. Pero, desde entonces, no ha dejado de coleccionar números superlativos. En la actualidad la empresa cuenta con 37 laboratorios con instrumental de última generación, de los cuales 13 se encuentran en Brasil, ocho en Italia, nueve en Eslovaquia y seis en China, países en donde posee fábricas, y un laboratorio en la unidad de negocios con sede en Estados Unidos. Son más de 400 profesionales dedicados a la investigación y desarrollo en el mundo, entre los más de 10 mil empleados. Anualmente invierte hasta un 3% de la facturación neta en investigación e desarrollo, lo que corresponde en promedio a 20 millones de dólares y a 352 patentes concedidas a nivel mundial. En 2003 facturó 686,7 millones de dólares, vendiendo principalmente a Estados Unidos y a los países europeos. Embraco apostó a la innovación como factor de competitividad, y la diferencia tecnológica de sus productos es una de las responsables de la conquista del liderazgo mundial en su segmento, dice Roberto Campos, gestor de recursos de ingeniería. Una de las innovaciones lanzadas por la empresa en 1992 fue la línea de compresores compatibles con gases refrigerantes que no afectan a la capa de ozono. En 1998 innovó una vez más, con el lanzamiento del compresor de velocidad variable, iforma Campos. Este aparato utiliza un control electrónico que monitorea la variación de temperatura y reduce el consumo de energía.

Fue también la transformación del conocimiento obtenido en un área de punta: la de la tecnología espacial, que llevó a investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), a desarrollar un producto innovador para el área odontológica, que esta por salir al mercado internacional. Son fresas odontológicas de diamante sintético acopladas a aparatos de ultrasonido que reemplazan a las tradicionales de rotación. Desarrollamos la tecnología que obtiene una película de diamante que se adhiere completamente a la superficie del eje, dice Vladimir Trava Airoldi, investigador del Inpe y socio fundador de Clorovale. El tratamiento se lleva a cabo con el mínimo ruido posible, sin el ruido de la alta rotación. Fundada en 1997, la empresa tiene tan sólo seis empleados y ocho socios. Pero tiene como foco invertir en productos innovadores, como la aplicación del diamante sintético en el área de limpieza de aguas, incluso para filtros caseros y lubricantes sólidos. La investigación que catapultó a la empresa hacia la senda de la innovación comenzó en 1998 y contó con el apoyo de la FAPESP, en el marco del Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE). El lanzamiento de la fresa odontológica en el mercado se concretó en 2003. Al final del año pasado, Clorovale recibió un aporte de capital de parte de una empresa del sur del país, Atende Bem, que está ayudando a erigir una estructura de distribución y venta del producto. Antes de empezar a vender en el mercado externo, Clorovale está chequeando la aceptación del producto en Israel. En Estados Unidos, Italia y Francia, el producto está siendo evaluado por docentes de odontología.

Alta precisión
Otra empresa que se valió el conocimiento obtenido en la universidad para innovar y obtuvo éxito es LaserTools, que desarrolló técnicas de láser para grabados superficiales y profundos de alta precisión para metales y aleaciones (grabado de logotipos y tridimensionales). Fundada en 1999 por investigadores del Instituto de Investigaciones Energéticas y Nucleares (Ipen, sigla en portugués), esta empresa empezó a funcionar dentro del Centro Incubador de Empresas Tecnológicas (Cietec), emplazado en la Ciudad Universitaria. Para conseguir desarrolla la investigación con láser, también recibió auxilio del PIPE. Hoy en día tiene 30 empleados, y el año pasado facturó 1,2 millones de reales. Utilizamos tecnología para tratar piezas industriales con láser, dice Spero Penha Morato, uno de los socios de la empresa. LaserTools agrega valor a productos de terceros para su posterior exportación. En diciembre de 2004 fue una de las 20 firmas escogidas en São Paulo para integrar el Programa de Apoyo a la Investigación en Empresas (Pappe), dependiente del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Tanto Clorovale como LaserTools están instaladas en una región donde hay aquello que los investigadores del Ipea denominan manchas industriales, porque están al frente en los procesos de innovación tecnológica. La Región Metropolitana de São Paulo ampliada, abarcando de São José dos Campos a Santos, pasando por Piracicaba, Campinas y São Carlos, es aquélla que concentra a la mayoría de las empresas calificadas como A en el estudio, dice Mario Sérgio Salerno, director de Estudios sectoriales del Ipea. Esta constatación comprueba que las empresas más innovadoras están instaladas en regiones con mejor desempeño industrial. El estudio del Ipea, que tiene por objeto suministrar bases para la política industrial del gobierno, fue presentado ante varios ministerios, pero aún no tomó la forma de informe con recomendaciones, cosa que ha de ocurrir en mayo. El trabajo valida la idea de que la estrategia de innovar puede ser un buen camino para que Brasil logre marcar la diferencia con sus productos en el mercado internacional, dice Salerno.

La cuestión central es cómo el país debe y necesita promover la innovación. Debemos discutir estructuras que no existen en Brasil. Pensar en una política industrial sin esas nuevas estructuras es repetir antiguas fórmulas, tales como la exención de impuestos, dice Arbix. Éste sostiene que la única forma de expandir la participación brasileña en el mercado internacional es con productos de contenido tecnológico. La innovación es un elemento clave para ampliar la exportación y disminuir la enorme deuda externa a la que estamos sometidos, que nos sofoca y se ubica en la raíz de las altas tasas interés y de una serie de aprietos.

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