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Inversiones

Una radiografía de la innovación

La tercera edición de Indicadores de la FAPESP registra una elevación de los gastos públicos en C&T entre 1998 y 2002

El día 10 de mayo, la FAPESP presenta la tercera edición de Indicadores de ciência, tecnologia e inovação en São Paulo – 2004, una radiografía detallada del avance de la investigación y el desarrollo (I&D) en el estado de São Paulo entre 1998 y 2002. A ejemplo de las dos ediciones anteriores (1995 y 2001), la publicación tiene como objetivo hacer aportes con miras a la formulación de la política de ciencia y tecnología en São Paulo y en el país.

La tercera edición, elaborada por alrededor de 40 expertos, se organiza en torno de tres grandes bloques de indicadores – de insumos, de resultados y de impacto económico y social. A lo largo de 12 capítulos temáticos, la ciencia y la tecnología desarrolladas en São Paulo son interpretadas teniendo como telón de fondo del contexto nacional e internacional. Esta entrega integra también las series estadísticas a partir de las cuales se construyeron los indicadores, y la descripción de las metodologías adoptadas para recabar y tratar los datos presentados, tal como enfatiza Regina Gusmão, coordinadora de la tercera edición.

Gastos en I&D
En lo que atañe a los gastos en I&D, Indicadores adopta una nueva metodología de detección y recolección de datos, distinta de las que se utilizaron en las demás ediciones (1995 y 2001). Para delimitar el campo de las actividades en el estado de São Paulo, los autores enfatizaron la comparabilidad de los números agregados, con base en las recomendaciones del Manual Frascati, elaborado por la Organización para la Cooperación e Desarrollo Económico (OCDE), adoptado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología en 2001. Los gastos públicos en I&D se calcularon a partir de datos de la ejecución presupuestaria.

Con base en este criterio, los autores registran un aumento de los gastos públicos en el estado de São Paulo, entre 1998 y 2002. Estos gastos se mantuvieron arriba de los 2.300 millones de reales durante el período. Los gastos de la gobernación estadual – que respondieron por alrededor del 60% del total – se mostraron más dinámicos que los del gobierno federal en São Paulo.

En São Paulo, este incremento fue determinado principalmente por los gastos de las instituciones de fomento. La FAPESP mantuvo la posición destacada, siendo responsable por más del 56% del total de recursos destinados al fomento en el estado. Los gastos anuales con posgrado también contribuyeron al aumento de las partidas públicas. Sumaron 863 millones de reales en promedio, siendo el 84% relativo a las tres universidades estaduales, bajo el liderazgo de la Universidad de São Paulo (USP), seguida por la Universidad Estadual Paulista (Unesp) y la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp).

En el cálculo de las inversiones privadas, la tercera edición de los Indicadores incorporó a la base de datos de la Investigación Industrial Innovación Tecnológica 2000 (Pintec, sigla en portugués), del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), realizada con 10 mil empresas, al margen de tabulaciones especiales de la Pintec 2003 que el instituto ha de divulgar en el segundo semestre de este año, de acuerdo con Sandra Hollanda, coordinadora del capítulo sobre los gastos en I&D. En las ediciones anteriores de Indicadores este cálculo se hacía con informaciones recabadas por la Asociación Nacional de Investigación, Desarrollo e Ingeniería de Empresas Innovadoras (Anpei) con un panel de 400 a 600 empresas.

De acuerdo con este nuevo criterio, la participación de las empresas en el total de los gastos en I&D en São Paulo, en 2000, fue del 54%. A nivel nacional, en el mismo año, aún prevalecían las inversiones públicas que, en el conjunto de los gastos de I&D, representaban un 58%, frente al 42% del sector privado. Estos resultados, no obstante, deben relativizarse, como acota Sandra, ya que la Pintec se realiza por muestreo probabilístico, con un margen de error del 30%. La nueva metodología debe ser perfeccionada todavía.

Registro de patentes
Pese a las señales positivas en el capítulo sobre gastos en I&D, los Indicadores muestran una acentuada distancia del patrón brasileño de inversión en ciencia y tecnología con relación a los países industrializados, lo que mantiene abierto el desafío de buscar soluciones con miras al avance tecnológico. Prueba de ello es el capítulo dedicado a indicadores de propiedad intelectual. El número de patentes concedidas por la United States Patent and Trademark Office (Uspto) a brasileños tuvo un crecimiento modesto, aunque persistente, entre 1999 y 2001, hasta cerrar el período con un 0,07% del total de registros. La contribución de São Paulo representó la mitad del esfuerzo nacional en el período, similar a su participación en las solicitudes de patentes depositadas en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) entre 1990 y 2001. No obstante, los datos revelan que, de las 20 entidades brasileñas líderes en depósitos de patentes entre 1990 y 2001, siete se ubicaban en São Paulo, siendo dos de ellas universidades y tres institutos de investigación.

Los autores apuntan también el peso sumamente elevado, superior al 70%, de los pedidos de patentes en el sistema INPI depositados por individuos en relación con los de personas jurídicas, tanto en el caso de São Paulo como en el de todo Brasil. Este cuadro, de acuerdo con la literatura especializada, se asocia a una realidad de atraso y subdesarrollo, recuerdan los autores de la investigación. Inversamente, proyectados en el plano internacional, los datos revelan la preponderancia de patentes concedidas a personas jurídicas, en su gran mayoría representadas por empresas transnacionales.

El capítulo sobre la balanza de pagos tecnológicos deja claro el precio que el país paga por su atraso tecnológico. Entre 1998 y 2002, la participación de los productos de alta tecnología en las exportaciones del estado de São Paulo representó entre el 25% y el 30%, mientras que Brasil se ubicaba entre el 15% y el 20%.

Los países avanzados tecnológicamente concentran más de la mitad de sus exportaciones en bienes de alta tecnología y presentan valores medios de exportaciones superiores a los de las importaciones. Esta relación se invierte en los países donde la sofisticación tecnológica de la industria es baja. Tal es el caso de Brasil y de São Paulo, catalogados entre las regiones y países de grado medio de desarrollo tecnológico, que se caracterizan por tener déficits en el comercio exterior de bienes de alta tecnología y en la balanza de pagos de servicios tecnológicos. Esto pone en evidencia la alta dependencia de Brasil y de São Paulo con relación a la tecnología extranjera. En el caso de São Paulo, este problema aparece de forma más visible: en lo que se refiere a las ventas externas, el estado se encuadra en el nivel intermedio de integración internacional, similar al de Italia. Con todo, por el lado de las compras, tiene un desempeño semejante al de los países más avanzados, como Alemania o Francia.

Los indicadores relativos a los recursos humanos disponibles en ciencia y tecnología tampoco son animadores. En 2001, el número de personas ocupadas en ciencia y tecnología en el país era de 11,2 millones, y en São Paulo, eran 3,6 millones, un nivel comparable al de Francia y el Reino Unido, de acuerdo con parámetros da OCDE. Con todo, cuando se los relaciona con la población económicamente activa (PEA), los resultados son desfavorables: el personal ocupado en todo el país representa un 12% de la PEA, y en São Paulo, el 17%, ante un nivel del 40% observado en los mencionados países.

Enseñanza superior
Los Indicadores apuntan también una aceleración del ritmo de crecimiento de la matrícula de la enseñanza superior en el país con relación al período 1995 y 1998, con un ingreso de más de 1,3 millones de alumnos al sistema. La demanda creció en razón de la duplicación del número de egresados de la enseñanza media, junto a la progresiva interiorización y diversificación de las universidades en todo el país.

Entre 1998 y 2002, São Paulo registró un aumento del 46% en el número de matrículas, un 89% en el de las carreras y del 40% en el total de instituciones de enseñanza. En Brasil, este crecimiento de las carreras de grado fue aún más acentuado, con un crecimiento del 64% en las matrículas, un 107% en el número de carreras y del 68% de las instituciones.

La red privada fue la principal responsable de la expansión de las carreras de grado, con un aumento del 50% en el número de matrículas, en el caso de São Paulo, y del 84% en el conjunto del país. Con todo, los autores identificaron en un “agotamiento de la expansión del sector privado”, al constatar una merma significativa en la relación candidatos-vacantes en los procesos de ingreso.

Las matrículas en las carreras de posgrado, al contrario que en las de grado, se concentran mayoritariamente en la red pública, que entre 1998 y 2002, mantuvo el ritmo de crecimiento registrado antes, en la segunda edición de los Indicadores.

El número de matrículas en el estado de São Paulo en 2002 representaba aún 37% de las vacantes de todo el país. La gran mayoría de las carreras eran ofertadas por las tres grandes universidades estaduales. Las carreras de la red privada no superaban el 17% del total de las vacantes de maestría y el 7% en el doctorado. No obstante, el posgrado sigue en franca expansión en el resto del país, aunque a un ritmo menor, sin comprometer el patrón de calidad académica y la excelencia de las carreras ofertadas.

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