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Arquitectura

Una gran ciudad extranjera

En el marco de un proyecto temático analizan la participación de los inmigrantes en la construcción de la metrópolis paulista

“Costurerita de São Paulo,/ ítalo-franco-luso–brasílico-sajona,/ Me gustan tus ardores crepusculares,/ crepusculares y  por eso más ardientes, / ¡bandeirantemente!, escribió Mario de Andrade en Pauliceia desvairada, describiendo apasionadamente a la ciudad nueva con su boca de mil dientes, capaz de deglutir y sintetizar a todas las etnias y a todas las clases en sus estructuras. Aun cuando no se haya basado intencionalmente en el credo andradeano, un grupo de investigadores de la Universidad de São Paulo (USP) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo – FAU, de la Escuela de Ingeniería de São Carlos, del Departamento de Antropología de la FFLCH y del Museo Paulista dio forma al proyecto temático São Paulo: los extranjeros y la construcción de la ciudad, que contó con el apoyo de la FAPESP y la coordinación de la profesora Ana Lúcia Duarte Lanna, de la FAU, para intentar entender precisamente de qué manera los extranjeros moldearon las estructuras de la metrópolis. La investigación tomó como hilo conductor la presencia extranjera, fundamentales en los procesos de transformación física, demográfica, económica, social y cultural de la ciudad, para estudiar sus cambios arquitectónicos y urbanísticas desde finales del siglo XIX. Pero los extranjeros no quedaron reducidos a los inmigrantes, aunque la situación particular de la inmigración haya sido abordada. Lo extranjero fue considerado en relación con el universo del trabajo: del trabajo libre, del trabajo obrero y fabril, y también del intelectual, el de las prácticas artesanales y el de las profesiones liberales, como la del arquitecto, explica la investigadora.

Además de las investigaciones teóricas, el proyecto también tendrá como resultado final un archivo virtual: un banco de datos disponible vía web, con digitalización de todo el material investigado en los archivos utilizados durante las investigaciones. Debido a que buena parte de esta documentación no se encuentra en condiciones adecuadas de higiene y catalogación, lo que limita su uso y llega a hacer imposible su divulgación, el proyecto temático igualmente contribuirá, cuando haya concluido, a subsanar esas limitaciones a la investigación. En el marco de este trabajo, se están digitalizando archivos del Museo Paulista, en especial la Colección Aguirra, un valioso archivo con informaciones sobre títulos de propiedades inmobiliarias, entre otros archivos históricos. Sin embargo, para los arquitectos, el plato fuerte será sin duda la recuperación del archivo de proyectos de la biblioteca de la FAU-USP, que contiene las colecciones de tres de los mayores nombres del modernismo paulista: Jacques Pilon, Gregori Warchavchik y Giancarlo Palanti, que suman 14.600 dibujos originales, los cuales, luego de ser restaurados, catalogados y digitalizados, estarán a disposición para su consulta en internet en el banco de datos del proyecto temático. El grupo aparece dentro de la investigación cuando se discute un nuevo perfil de extranjero en São Paulo, vinculado a la institucionalización de la profesión de arquitecto entre las décadas de 1920 y 1960, que coincide con el arribo a la ciudad de nuevos extranjeros, urbanizados e intelectualizados. Era un período de dispersión de modernos por el planeta, cuando muchos llegaron a Brasil y dotaron de prestigio a la escena local, y al mismo tiempo, la utilizaron como escenario de embate en cuanto al modernismo mundial.

Sin embargo, los extranjeros empiezan a agitarse en São Paulo mucho antes, por supuesto. La llamada Línea 1 de la investigación aborda los barrios centrales (Bexiga, Bom Retiro, Campos Elísios) y el universo de extranjeros allí son los inmigrantes que no se insertan en la relación con la caficultura ni con la inmigración subsidiada y que hacen de la ciudad su destino primero y preferencial. Los barrios seleccionados forman parte del cinturón de casas de campo o chacras y fueron seleccionados por las particularidades de su proceso de constitución y por las formas de inserción de los extranjeros en la conformación de sus territorios, explica Ana Lanna. La afirmación de Bexiga como barrio italiano se dio con la eliminación, ocurrida entre el final del siglo XIX y comienzos de los años 1920, de las referencias que asociaban a la región con un depósito de detritos urbanos y también por la eliminación de marcas y referencias negras, haciendo del mismo un barrio europeo, blanco y pobre donde conviven inmigrantes y una cierta clase media.

Bom Retiro
El barrio de Bom Retiro es enfocado como aquél que se caracteriza por la ocupación por sucesivos grupos de extranjeros entre 1920 y 1940, y pese a la presencia de grandes industrias, se diferencia de los lugares fabriles porque exhibe pequeños negocios por cuenta propia, a medio camino entre la industria y el comercio. La investigación, coordinada por Sarah Feldman, revela que las actividades vinculadas a la industria y al comercio de confecciones prescinden de la demolición y se instalan en las estructuras físicas preexistentes. El trabajo también mostró que en el núcleo donde se concentran estas actividades prevalecen la ampliación y la refacción del patrimonio construido y la permanencia de la traza antigua. Y también el elevado grado de organización de la comunidad judía, que desde el comienzo de la inmigración constituye una red de apoyo a los recién inmigrados, teniendo el soporte tanto de los judíos paulistanos ya pertenecientes a la elite industrial como de organizaciones internacionales. El buen funcionamiento de este sistema se repite, de acuerdo con la investigación, con los nuevos inmigrantes coreanos del barrio, estudiados por la profesora Maria Ruth Amaral de Sampaio.

En Campos Elísios, con la investigación coordinada por Paulo Marins, el modelo de residencias aisladas en el loteo, si bien es preponderante, se vio limitado por la restricción del público destinatario priorizada por Victor Nothmann, un alemán que llega a São Paulo en la década de 1860. Este emprendedor adquiere una gran cantidad de tierras en asociación con su compatriota Friedrich Glette, que permaneció en Río de Janeiro. El plan del dúo era crear el primer barrio exclusivo de la elite. De entrada, la investigación llevó a los profesores a considerar que la condición de extranjero familiarizado con la expansión de las ciudades europeas de mediados del siglo XIX había favorecido a Nothmann en la adopción de cánones urbanísticos que promovieron la especialización de clase y la intensificación del aislamiento de las residencias en el loteo, y la definición del público destinatario del emprendimiento, como así también la convivencia de esos cánones con soluciones de alineamiento convencionales. De este modo, en el caso de Campos Elísios, el foco está en la figura del emprendedor inmobiliario, en este caso, Nothmann. Con todo, actualmente no creo que haya habido un plan de barrio exclusivo de la elite en Campos Elísios, ni que las residencias aisladas en el loteo hayan sido más numerosas. Lo que sí creo es que hubo una adecuación al mercado al ofrecer un producto que, aunque distante de los estándares de barrios de elite parisinos, adoptaba algunas de sus características, en una elitización posible y fragmentaria, dice Ana Lanna.

Sin embargo, el trabajo de los investigadores muestra la presencia extranjera ya desde el momento de la constitución del recorte de las casas de campo que originó los barrios, y antes incluso que las sociabilidades que los constituyen o que la identidad de determinados grupos étnicos se hubiera fijado, los extranjeros ya eran agentes de constitución de sus territorios. En Bexiga, datos revelan que había extranjeros participando activamente del loteo de tierras y promoviendo la construcción de edificaciones en 1890. En tanto, en Campos Elíseos, los extranjeros actúan simultáneamente en su parcelado y como adquirientes de terrenos, como Nothmann y Glette, asevera Ana. Por ende, tanto en Bexiga como en Campos Elísios se ponen en evidencia condiciones para que los extranjeros pudiesen ser agentes de sus configuraciones de manera distinta. Actuaron cuando esos espacios eran todavía y únicamente loteos, y no propiamente barrios.

En Bom Retiro, tal como muestra Sarah Feldman, el ciclo diferenciado se da entre los años 1920 y 1940, cuando los judíos empiezan a adquirir propiedades en el barrio. Las transformaciones que se suceden se caracterizan menos por la lógica dominante en la ciudad, apoyada en el binomio demolición-reconstrucción, y más por sucesivas apropiaciones de una misma estructura física. Se configuran la permanencia del tejido urbano y el constante movimiento de entrada y salida de inmigrantes, analiza Ana. La región se especializa y se consolida como centro de industria y comercio de ropas confeccionadas, íntimamente ligado a la industria y  estructurado en función de la venta al consumidor. Entre 1928 y 1945, más de 300 establecimientos se instalan en el barrio y los no pertenecientes a judíos no llegan a diez.

Durante la misma década de 1940, en la cual Bom Retiro se consolida, la ciudad de São Paulo pasa por una acentuada densificación poblacional que hace nacer un nuevo tipo de sociedad de masas, adecuado a un nuevo medio de comunicación, con todo, aún inexistente entre los paulistas. Sucede que, en el proyecto temático, esto corresponde a la llamada Línea 2 de investigación, la transformación de los campos profesionales: prácticas, redes, actores y circulación de saberes; es decir, cuando el universo de extranjeros se caracteriza por los desplazamientos de ciudades a otras ciudades, por el perfil más profesionalizado e intelectualizado y  por el rol destacado en los diversos campos profesionales en los cuales actúan. Con la propuesta de creación del Museo de Arte de São Paulo (Masp), dirigido por el periodista italiano Pietro Maria Bardi, surge una oportunidad para que arribe a la capital paulista un grupo de intelectuales italianos que vivían en el circuito Milán-Roma de entreguerras, y participaban en los debates arquitectónicos y culturales del período: Lina Bo Bardi, Roberto Sambonet, Gastone Novelli y Leopold Haar (el único no italiano del grupo). Ellos aportan una experiencia europea en espacios poco explotados por los paulistas, tales como el diseño de muebles, la producción de carteles, la diagramación de revistas y periódicos, los proyectos de stands para exposiciones, la producción de vidrieras, etc. Así, en 1951, empieza a funcionar junto al Masp el Instituto de Arte Contemporáneo, el IAC, que tenía como finalidad la formación de profesionales aptos para actuar en las áreas del diseño industrial, las artes gráficas y la comunicación visual, fortaleciendo así el debate sobre las tendencias constructivas en São Paulo. La intención del IAC, que funcionó como una experiencia de Bauhaus autóctona, era acercarse a la industria paulista para suministrar proyectos, ya que la evaluación de los italianos indicaba que reinaba un supremo mal gusto en la metrópolis del café. Al mismo tiempo, São Paulo era el escenario de visitas importantes de diversos arquitectos e intelectuales extranjeros que pasaban por la capital del estado en viajes o se radicaban en ella, ctales omo Richard Neutra, Bernard Rudofsky o Gregori Warchavchik (analizados en el estudio de José Lira), que contribuyen a las transformaciones urbanas y a la inserción de la metrópolis en los circuitos internacionales.

Rockefeller
En 1945, año en que se inauguró el Masp, en un contexto de posguerra y con el restablecimiento de los ideales democráticos, la planificación urbana igualmente adquiere nuevos aires políticos, revelados en el trabajo de Cristina Leme. El 14 de julio de 1950 se firma un contrato entre la municipalidad de São Paulo, representada por el alcalde Lineu Prestes, y la International Basic Economy Corporation, la Ibec, del empresario estadounidense Nelson Rockefeller, para elaborar el Plan de Mejoras Públicas para la Ciudad de São Paulo, que sería coordinado por el notable Robert Moses, responsable del polémico urbanismo ejecutado en Nueva York. Desde el punto de vista urbanístico, el programa puede ser considerado una continuidad del Plan de Avenidas de Prestes Maia, de 1930, al poner de relieve una vez más y como solución el transporte sobre neumáticos en sistema de pistas expresas. Polémico y criticado por urbanistas y arquitectos, dicho programa no contemplaba los estudios realizados durante el período para el sistema de metro subterráneo o en superficie, sostiene la investigadora. Dos cuestiones abordadas en el programa: la sugerencia de compra de autobuses para el transporte de pasajeros y la propuesta de una corporación con la participación de la Light Tramway and Power (con la cual la Ibec se había asociado anteriormente en otro proyecto) para urbanizar las tierras ubicadas a orillas del Pinheiros, abrían la posibilidad de un campo de negocios entre empresarios extranjeros y nacionales y la municipalidad. Henrique Dumont Villares, quien ya intentara hacerse con coimas de Henry Ford en su emprendimiento de extracción de caucho en la Fordlandia, en la Amazonia (lea en Pesquisa FAPESP nº 158), estaba una vez más metido en una intermediación turbia.

Precisamente por la heterogeneidad de inserciones y experiencias, como así también las marcas que esos diversos extranjeros dejaron impresas en la ciudad, y las imágenes y reflexiones que produjeron sobre ella, este proyecto apunta a aprehender y analizar, culmina Ana Lanna. ¡Enguirnaldémonos de café cereza!/ ¡Taratá! ¡Y el peán de escarnio para el mundo!/ ¡Oh! Este orgullo máximo de ser paulistamente!. Así bromeaba Mario de Andrade con su estilo paulista.

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