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Necrología

El triunfo de la vocación

El ex dirigente comunista Jacob Gorender dejó su aporte a la historia de la época colonial y a la de la lucha armada más reciente

Mario Alves (esq.), Sara Orenstein y Gorender en la redacción de Estado da Bahia, en 1942. En la otra página, en Italia, durante la Segunda Guerra Mundial (s/f)

Antônio Gaudério/ FolhapressMario Alves (esq.), Sara Orenstein y Gorender en la redacción de Estado da Bahia, en 1942Antônio Gaudério/ Folhapress

Hasta que la dictadura lo detuvo, en 1970, Jacob Gorender contaba con un perfil profesional de fácil definición: era un dirigente comunista. Excarcelado dos años después, cansado de los 30 años de incesantes luchas dentro del Partido Comunista Brasileño (PCB) y del Partido Comunista Brasileño Revolucionario (PCBR), Gorender abrazó definitivamente su vocación intelectual. Se convirtió en una mezcla de escritor e historiador, aunque nunca llegó a recibirse, pese a haber cursado parte de la carrera de Derecho. “Estamos homenajeando aquí a un intelectual que se formó y que maduró fuera de los muros de las instituciones académicas. Es un caso rarísimo de un buen autodidacta, que aún más digno de respeto y admiración por haber sufrido tantos reveses”, dijo el profesor Alfredo Bosi durante una reunión de claustro en la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de São Paulo (FFLCH/ USP) realizada el día 20 de junio, al analizar la trayectoria del pensador marxista fallecido en São Paulo el 12 de junio, a los 90 años.

Jacob Gorender (1923-2013) nació en Salvador, Bahía. Era el mayor entre los cinco hijos de una pareja de judíos inmigrantes pobres: el padre, Nathan, proveniente de Ucrania, y la madre, Anna, de Besarabia. A los 17 años ya trabajaba en el periódico O Imparcial en su ciudad natal como archivista, y luego lo hizo como reportero y redactor. Ése fue el primero de muchos otros periódicos en los cuales escribió, muchos de ellos ligados al PCB. En 1941 ingresó en la facultad de Derecho de Salvador y al año siguiente fue reclutado por su amigo Mario Alves para entrar al partido. A los 20 años se alistó para luchar en la Segunda Guerra Mundial, y durante siete meses combatió en los Apeninos y en Monte Castelo, en Italia.

De regreso a Brasil, se abocó de lleno a la militancia. Dejó la facultad, fue a Río de Janeiro y se convirtió en “un revolucionario profesional”, tal como él decía, al dedicarse plenamente a las actividades del partido. Entre 1955 y 1957 estuvo en Moscú haciendo el curso de formación de cuadros. Durante su estadía en Rusia se realizó el congreso del PC en el cual surgieron las denuncias sobre los crímenes de Stalin y la violenta represión soviética contra las reformas en Hungría. Durante el curso conoció a su futura mujer, Idealina.

Con la renuncia de Jânio Quadros a la Presidencia de Brasil y la toma de posesión de João Goulart en su lugar, en 1961, el directorio del partido, liderado por Luís Carlos Prestes, adoptó una postura conciliadora y colaboracionista con el gobierno. El ala ubicada más a la izquierda, donde se situaban Gorender, Alves, Apolônio de Carvalho y Carlos Marighella, entre otros, criticaba los “desvíos de derecha” de la conducción y abogaba por la profundización de la lucha social y la autonomía con respecto al gobierno de Goulart. En 1964 se perpetró el golpe, que se llevó a cabo sin ninguna resistencia. La escisión entre los comunistas creció y la oposición ubicada a la izquierda perdió la disputa contra el grupo de Prestes en 1966. Un año después ese sector fue expulsado del partido sin derecho a defenderse, durante el sexto congreso del PCB.

En 1968, Gorender fundó el PCBR junto a Alves y Apolônio de Carvalho, pero terminó siendo detenido y torturado en el Presidio Tiradentes, en São Paulo, en 1970. En la cárcel era el mayor en la celda, con sus 47 años y rodeado de jóvenes. Decidió entonces dictar un curso de historia de Brasil y dar charlas sobre temas políticos.

Gorender en su casa, en  1999: su obra obtuvo reconocimiento

Archivo familiar Gorender en su casa, en 1999: su obra obtuvo reconocimientoArchivo familiar

Libros
También estando en la cárcel, Gorender tradujo obras del francés y del alemán, las cuales eran contrabandeadas hacia fuera de la penitenciaria por su mujer, que las llevaba a la antigua Abril Cultural, que a su vez las publicaba. “Ni bien salió de la cárcel, siguió haciendo traducciones para la editorial, y mi madre hacia las veces de testaferro”, comenta su hija Ethel, médica pediatra. En los años 1970 y 1980 tuvo una importante participación en la serie Os Pensadores, y coordinó Os Economistas, colecciones de libros ambas que se vendían en kioscos de diarios y revistas con gran éxito. “Aparte de las traducciones, Gorender escribió dos presentaciones notables para traducciones de libros de Marx: una en Para a crítica da economia política e otros textos y otra en O capital, ambas de 1982”, afirma Marcelo Ridenti, docente e investigador de sociología de la Universidad de Campinas (Unicamp).

En 1978, Gorender publicó O escravismo colonial (Ática, 1978; Perseu Abramo, 2011), obra en la cual estudió la formación colonial en el país. “Existía una línea tradicional dentro del PCB, en la cual se ubicaba Nelson Werneck Sodré, quien sostenía que Brasil tenía un pasado feudal representado por el latifundio, con una economía volcada hacia dentro del país”, explica Bosi. El país sería un mero proveedor de productos naturales (azúcar y café), cosa que habría retrasado su industrialización. Otra tesis divergente fue formulada por Caio Prado Júnior, también comunista, quien sostenía que la producción era totalmente destinada a la venta en el mercado externo. Es decir, el capitalismo ya estaría presente en Brasil desde comienzos del siglo XVI.

“En su libro, Gorender abre una tercera vía, la cual sería más adecuada a Brasil, al Caribe e incluso al sur de Estados Unidos”, dice Bosi. Para él, a ese sistema no podría denominárselo feudal, pues era proveedor y vendedor de productos. Y no podría considerárselo tampoco capitalista, porque no era operado por trabajadores libres. “Su tesis sostenía que existía un modo propio de producción esclavista dentro de la Colonia, lo que representó un aporte teórico al tema”, dice Bosi. La producción de los esclavos se vendía, pero no existía un contrato social. Para sorpresa del autor y de la editorial, el libro provocó una gran polémica y se convirtió en un éxito entre el público académico. Bosi, en ese entonces consejero de editorial Ática, fue quien recomendó la publicación del mismo.

En Italia, durante la Segunda Guerra Mundial

Archivo familiarEn Italia, durante la Segunda Guerra MundialArchivo familiar

Su segundo libro importante fue Combate nas trevas [Combate en las tinieblas] (Ática, 1987, agotado). Para Marcelo Ridenti, ése es el trabajo más completo sobre el tema hasta los días actuales: “Unió allí sus talentos: el de historiador, el de narrador de memorias y el de periodista”. Según el periodista Alípio Freire, uno de los jóvenes que asistían a las clases de Gorender en la cárcel, esa obra fue precursora en el esfuerzo tendiente a entender el período de “la atomización de la izquierda posterior a 1964”, especialmente en la época de la lucha armada, de un modo no fragmentado.

El pensador marxista escribió otros seis libros y obtuvo el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Federal de Bahía en 1994, a los 71 años. Entre 1994 y 1996 fue profesor visitante en el Instituto de Estudios Avanzados de la USP y en la FFLCH. Dentro o fuera de la universidad, la obra del viejo pensador marxista obtuvo su reconocimiento.

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