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Memoria

La metrópolis sin agua

São Paulo ya tuvo otros períodos de sequía en el pasado, casi siempre relacionados con el aumento de la población

La represa del arroyo Bispo, que formaba parte del antiguo Sistema de Abastecimiento de Cantareira, en 1893

ACERVO MEMÓRIA SABESP La represa del arroyo Bispo, que formaba parte del antiguo Sistema de Abastecimiento de Cantareira, en 1893ACERVO MEMÓRIA SABESP

Los ciclos de escasez de agua son conocidos por los expertos. Incluso en São Paulo, lejos de las zonas semiáridas, hay períodos de sequía que a veces se prolongan. El problema se vuelve agudo cuando la carencia de lluvias se produce en simultáneo con un gran crecimiento de la demanda. Al observar las sequías del pasado en la Región Metropolitana de São Paulo (RMSP), es fácil notar esa relación. “Siempre nos acordamos del boom poblacional de las décadas de 1950 y 1960, pero nos olvidamos del impresionante aumento de la población entre finales del siglo XIX y la década de 1940”, dice Ricardo Toledo Silva, docente de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de São Paulo (FAU-USP) e investigador en gestión integrada de la infraestructura hídrica urbana y saneamiento. Los registros indican que el impacto de ambos factores –sequía y crecimiento poblacional– provocó la falta de agua en otras épocas en la región.

“Entre 1874 y 1900, la población de la capital paulista aproximadamente se multiplicó por 10 (de 23.253 a 239.820 personas), y entre 1857 y 1940, por 57 (de 23.253 a 1.326.261)”, comenta Toledo. “Es un salto muy grande. Había menos gente que actualmente, pero todos convivían en áreas pequeñas”. El crecimiento descontrolado de los núcleos urbanos degrada el ambiente, impermeabiliza el suelo, crea islas de calor, ocupa zonas ribereñas y afecta la precipitación de lluvias.

Obra del Sistema Rio Claro realizada en la localidad de Salesópolis en 1936 para incrementar la oferta de agua

ACERVO MEMÓRIA SABESP Obra del Sistema Rio Claro realizada en la localidad de Salesópolis en 1936 para incrementar la oferta de aguaACERVO MEMÓRIA SABESP

En los años 1924 y 1925, la gran sequía del período llevó a la empresa The São Paulo Tramway, Light and Power Company, encargada del suministro de energía eléctrica en la ciudad de São Paulo, a publicar el 24 de febrero de 1925 un anuncio en los periódicos con medidas cuyo objetivo apuntaba a no interrumpir completamente la provisión de energía. Light pasaría a usar la usina de vapor que poseía, instalaría nuevos generadores y turbinas, concluiría una central en construcción y erigiría una nueva central hidroeléctrica. También pasaría a comprarle energía a la compañía de luz de Campinas.

Otro serio ciclo de sequía se produjo entre 1951 y 1956, dentro del cual el peor año fue 1953. También la escasez de agua de 1969 fue muy divulgada por la prensa, habida cuenta de la severidad del racionamiento. Durante este siglo, según Toledo, la sequía más notoria de la región se produjo en 2003, en el área del mayor sistema hídrico metropolitano, llamado Cantareira. La actual, en 2014, parece ser la peor de todas desde que empezaron a hacerse las mediciones en la RMSP, en 1930.

“La población sufre por dos tipos de falta de agua: por escasez en los manantiales o por insuficiencia en la red de distribución”, explica el investigador, quien también es asesor técnico de la Asesoría Especial de Asuntos Estratégicos de la gobernación del estado de São Paulo. Por estos días, el riesgo de falta de agua debido a problemas en la red de distribución es solamente episódico, accidental. “Pero en São Paulo en los años 1920 y hasta la década de 1970, lo dos tipos de eventos se combinaban a menudo.”

Obra de asentamiento de la aductora en el barrio Tactuapé para abastecer al reservorio de Belenzinho, en la ciudad de São Paulo (s/f)

ACERVO MEMÓRIA SABESP Obra de asentamiento de la aductora en el barrio Tactuapé para abastecer al reservorio de Belenzinho, en la ciudad de São Paulo (s/f)ACERVO MEMÓRIA SABESP

El abastecimiento de agua se transformó en un grave problema social de la capital paulista durante los últimos 30 años del siglo XIX. La solución consistió en organizar, en 1877, la Compañía Cantareira de Agua y Alcantarillado, estatizada en 1892. En el siglo XX se crearon sistemas con miras a aumentar la oferta, como el Rio Claro (durante las décadas de 1930 y 1940), el Alto Tietê y el nuevo Cantareira (ambos durante la década de 1970), entre otros.

“Para evitar la falta de agua, se hacen necesarias medidas estructurales de largo plazo, tales como un nuevo ordenamiento territorial urbano y también regional, además de obras de infraestructura hídrica”, dice Toledo. La planificación, antes restringida a la pequeña provincia de São Paulo, en el siglo XIX, abarca actualmente a toda la macrometrópolis paulista, que comprende 180 municipios –la capital inclusive–, donde viven 31 millones de personas. Se laboró por ello un Plan Director de Aprovechamiento de Recursos Hídricos para la Macrometrópolis Paulista, cuyos informes finales estaban listos en octubre de 2013. Ese estudio señala la necesidad de creación de nuevos sistemas de captación y reserva, un mayor control de pérdidas, el uso racional del agua y la implementación de su reaprovechamiento.

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