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Demografía

Flujos paulistas

El Núcleo de Estudios de la Población de la Unicamp presenta un atlas dedicado a los 200 años de inmigración en São Paulo

El tren transportaba a los inmigrantes desde el puerto de Santos hacia las plantaciones de café del interior del estado (foto de 1920)

Banco de imágenes del Observatorio de Migraciones de São PauloEl tren transportaba a los inmigrantes desde el puerto de Santos hacia las plantaciones de café del interior del estado (foto de 1920)Banco de imágenes del Observatorio de Migraciones de São Paulo

En el transcurso de más de 200 años, el tejido social paulista fue moldeado de manera singular debido al arribo de más de 5 millones de migrantes provenientes de diversos países y distintas regiones de Brasil. Las idas y venidas de esas comunidades provocaron profundas alteraciones en la dinámica social del estado y sirvieron como potentes motores económicos de su industria y su agricultura. La capital paulista constituyó el terreno privilegiado de este movimiento. Sus barrios más tradicionales se erigen como testimonios vivos de un desarrollo urbano pautado por influjos italianos, japoneses, portugueses y más recientemente bolivianos, coreanos, senegaleses y haitianos. El carácter cosmopolita y emprendedor de São Paulo tiene en sus raíces la herencia inmigrante. Con el objetivo de mapear la dinámica migratoria de 1794 a 2010, revelando los cambios y las particularidades de las trayectorias migrantes durante los distintos períodos económicos del estado paulista, el Núcleo de Estudios de la Población de la Universidad de Campinas (Nepo-Unicamp) presentó en diciembre pasado el Atlas temático do Observatório das Migrações em São Paulo.

La iniciativa cuenta con la coordinación de la científica social de la Unicamp Rosana Baeninger, y tuvo apoyo de la FAPESP y del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq). El Atlas constituye el resultado de un proyecto temático que empezó en 2009 y cuya primera fase culminó en 2013. El estudio de las migraciones en São Paulo contó con la participación de 16 investigadores del Nepo, del Instituto de Economía, del Núcleo de Estudios de Políticas Públicas y de la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Unicamp y de las universidades Estadual Paulista (Unesp), Federal de São Carlos (UFSCar), Federal de São Paulo (Unifesp) y de la facultad Anhembi-Morumbi, además de 40 estudiantes de iniciación científica, maestría, doctorado y posdoctorado. Este trabajo comprendió más de 500 entrevistas con familias de inmigrantes y el recabado de datos censuales, registros del puerto de Santos, estudios demográficos y certificados de matrimonio.

El siguiente paso de la investigación consistirá en avanzar en el estudio de las migraciones contemporáneas, estudiando el impacto social, económico y urbano de las nuevas oleadas migratorias hacia São Paulo, como las de los coreanos instalados en la zona industrial de la localidad de Piracicaba y en el sector de semijoyas de Limeira, los haitianos de la construcción civil de Campinas y Franca y los bolivianos de las confecciones de São Paulo, Americana e Indaiatuba. “El Observatorio de Migraciones nota que, al cabo de 200 años de inmigración, São Paulo sigue constituyendo la puerta de entrada de las inmigraciones internacionales en Brasil”, dice Rosana Baeninger.

Los reflejos en la economía
El objetivo del Atlas consiste en estudiar las distintas etapas de las migraciones al estado desde 1794 hasta los días actuales, y articular las olas de inmigrantes y sus reflejos en las diversas fases de la economía paulista. El primer período histórico contemplado en la publicación, que va de 1794 a 1888, abarca las migraciones internas de alrededor de 500 mil hombres libres y esclavos, como así también a los primeros inmigrantes europeos, que arribaron para trabajar en el cultivo del café. La falta de censos demográficos del mencionado período llevó a los estudiosos a investigar los registros de casamientos y datos parroquiales de Campinas y São Carlos, a través de los cuales se percataron de que una parte significativa de los esclavos de esas zonas llegaba proveniente del llamado cuadrilátero del azúcar ‒la zona central de la en ese entonces provincia de São Paulo‒ y del sur de Minas Gerais, como así también de las provincias de Río de Janeiro y Bahía. El estudio reveló la intensa movilidad espacial de las migraciones internas en el estado, un aspecto hasta entonces poco estudiado de la historia de São Paulo durante el siglo XIX. “Procuramos cubrir una laguna existente en la literatura y mostrar de qué modo tanto la migración interna como la externa constituyen fenómenos sumamente interconectados, que siguen teniendo impacto en la formación social paulista”, explica Baeninger.

Entre 1885 y 1927 ingresaron en tierras paulistas alrededor de 2,5 millones de inmigrantes extranjeros, atraídos por la expansión de la caficultura y la creciente urbanización. La primera expansión de la caficultura se concentró de entrada en la zona que va de Campinas hasta Araraquara. A comienzos del siglo XX, el cultivo del café se expandió para ocupar el territorio hacia el oeste del estado. Trabajadores que recién desembarcaban en Santos, rápidamente se dirigían a ocupar las nuevas fronteras agrícolas. Ése fue el gran período de las inmigraciones europeas incentivadas por el gobierno brasileño. El mayor contingente que arribó a São Paulo entre los años de 1872 y 1929 fue el italiano, seguido por los de los portugueses, españoles, alemanes y japoneses.

Los patrones de ocupación
Cada nacionalidad asumió un patrón de ocupación distinto. Mientras que los portugueses en São Paulo fueron en busca de la expansión de la frontera agrícola, hacia el oeste, los japoneses se dispersaron más por el estado, reuniendo a sus familias en las ciudades situadas cerca del puerto de Iguape, en la zona de Vale do Ribeira, y yendo hasta la región situada entre Araçatuba y Presidente Prudente. El rico conjunto de mapas que compone el Atlas detalla la dinámica migratoria de todas las nacionalidades entre los años de 1920 y 2010.

En 1927 se dejó de conceder el subsidio a la inmigración internacional, y la crisis económica global alteró la dinámica inmigratoria. La elite industrial paulistana creció y el empresariado de origen inmigrante echó raíces en Ribeirão Preto, Franca, São Carlos y Bauru, creando ricos polos industriales en esas regiones. La década de 1970 fue testigo de la creciente atomización de los flujos migratorios hacia el interior del estado, en lo que configura un patrón que perdura hasta los días actuales, debido a la mejor calidad de vida y su menor costo. En razón de la modernización agrícola y la difusión de la industria, orientada por la instalación de ejes viales en el estado, el interior ha venido cobrando relieve progresivamente en términos poblacionales, políticos y económicos. “Las ciudades del interior poseen fuerzas endógenas, y su desarrollo se debe en buena medida a los flujos migratorios”, dice Baeninger. La investigación muestra de qué manera la presencia de libaneses y japoneses estimuló el florecimiento de zonas de comercio, al tiempo que los italianos, los portugueses y los alemanes se volcaron a la agricultura y dieron impulso a la industria de São Paulo, por ejemplo. Se estima que entre 1872 y 1950 entraron al estado más de un millón de italianos, un millón de portugueses, 600 mil españoles, 200 mil japoneses, 200 mil alemanes y 100 mil libaneses.

Bolivianos en São Paulo, en 2012: una ola migratoria más reciente

Banco de imágenes del Observatorio de Migraciones de São PauloBolivianos en São Paulo, en 2012: una ola migratoria más recienteBanco de imágenes del Observatorio de Migraciones de São Paulo

Los conflictos políticos imperantes en Europa a mediados del siglo XX provocaron grandes movimientos de dispersión poblacional. Durante ese lapso, São Paulo fue testigo de llegada de inmigrantes de nuevas nacionalidades. “A partir de 1930, los expertos enfocaban más la mirada sobre la migración interna de nordestinos que llegaron para trabajar en São Paulo; pero nuestra investigación muestra de qué modo resultó importante la llegada de una nueva oleada de inmigrantes en carácter de mano de obra calificada, especialmente después de la guerra: fueron griegos, poloneses, rusos y ucranianos que llegaron al estado impulsados por coyunturas políticas muy específicas”, explica la investigadora. A diferencia de los períodos anteriores, la inmigración posterior a la Segunda Guerra Mundial fue casi enteramente urbana y sirvió para acelerar el crecimiento de las ciudades paulistas hasta alcanzar un ritmo inédito. A lo largo de la década de 1950, se registró un elevado crecimiento poblacional en la región metropolitana de la capital, que pasó de contar con 2.653.860 habitantes en 1950 hasta los 4.739.406 de 1960. Las migraciones rurales y urbanas, especialmente de gente proveniente del nordeste del país, permitieron que la metrópolis pudiese contar con mano de obra disponible para el despegue de su próxima etapa económica.

La llegada de inmigrantes ayudó en el desarrollo económico y la expansión demográfica, pero estuvo acompañada de un crecimiento urbano desorganizado que, por consiguiente, generó una mayor demanda de servicios públicos. Uno de los objetivos del Observatorio de Migraciones consiste en profundizar el conocimiento acerca de la inmigración, a los efectos de colaborar en la implementación de políticas públicas más eficientes. A diferencia de los flujos anteriores, la inmigración contemporánea está pautada por una mayor movilidad. Los inmigrantes viajan ahora a una mayor velocidad y no siempre llegan con la intención de afincarse definitivamente, como entre 1850 y 1950.

“La rotación migratoria depende del destino de los excedentes del capital internacional. Hoy en día, con un nordeste brasileño más dinámico, el flujo de trabajadores provenientes de esa región tiende a disminuir, por ejemplo. Al entender esa dinámica del flujo de capital global es posible percibir la demanda de mano de obra en las ciudades paulistas y las necesidades más puntuales de políticas de atención de la salud y de educación”, dice Baeninger. Para la estudiosa, existe actualmente un contingente poblacional de inmigrantes “invisibles” en São Paulo: está constituido por bolivianos, peruanos, paraguayos, coreanos, chinos, senegaleses y angolanos, que llegaron para trabajar en la industria textil y en el comercio. Se estima que estos grupos suman más de 500 mil personas que viven en la ciudad. “Existe mayor diversidad que en otras épocas. Esto requerirá una estructura diferenciada de políticas públicas que tengan reflejos sobre la segunda generación de esos flujos de inmigración, como así también sobre la interiorización de la inmigración internacional y en las sucesivas idas y venidas de las comunidades de inmigrantes.”

El Observatorio de Migraciones también culminó en 2013 la publicación de los últimos tomos de una serie de 12 estudios referentes a las dinámicas migratorias en São Paulo. La colección Por Dentro do Estado de São Paulo mapea el impacto de los flujos migratorios en diversas zonas del estado y se encuentra disponible en aquí.

Proyecto
Observatorio de Migraciones de São Paulo (Etapas y facetas del fenómeno migratorio en el estado de São Paulo) (nº 2009/ 06502-2); Modalidad Proyecto Temático; Coord. Rosana Aparecida Baeninger/ Unicamp; Inversión R$ 368.845,20 (FAPESP) / R$ 37.000,00 (CNPq)

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