Plástico, calcio y fósforo constituyen la base de un nuevo material denominado compósito bioactivo, desarrollado para reconstituir partes del rostro cercanas a los ojos y comprometidas debido a accidentes o enfermedades. La investigación, que se inició en 2000, fue coordinada por el profesor Rodrigo Lambert Oréfice, del Departamento de Ingeniería Metalúrgica y de Materiales de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). Este material también puede usarse como prótesis ocular. Y surgió de la necesidad de los cirujanos del sector de Plástica Ocular del Hospital São Geraldo, con sede en Belo Horizonte, sostenido por el Departamento de Oftalmología de dicha universidad, de trabajar con un material biocompatible, fácil de moldearse y a un precio accesible.
Actualmente, las prótesis se importan de Estados Unidos. Como se elaboran básicamente en polietileno, un tipo de plástico utilizado para varias aplicaciones, funcionan como material inerte, que solamente reemplaza a las partes dañadas de tejidos, cartílagos, huesos o incluso el globo ocular. Con el uso de la cerámica bioactiva, que tiene en su composición calcio y fósforo, materiales similares a los hallados en los huesos humanos, se produce una interacción entre el implante y el tejido. “El nuevo material puede moldearse no solamente en lo que hace a su forma, sino también a su textura, en las propiedades de rigidez y de maleabilidad”, dice Oréfice. Esto facilita bastante el trabajo de los cirujanos.
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