JEAN CARLOS SANTOSPara crear vacas sanas no basta con soltarlas en un campo cualquiera. Los ganaderos deben medir la contribución relativa de cuatro categorías de carbohidratos, procesadas por diferentes tipos de bacterias en el sistema digestivo de los rumiantes. Un grupo liderado por Romualdo Shigueo Fukushima, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de São Paulo con sede en la localidad de Pirassununga, demostró en un artículo publicado en la revista Animal que el método propuesto por la Universidad Cornell, de Estados Unidos, deja que desear en lo que hace a precisión. “Cuando el nutricionista elabora una alimento balanceado con base en las ecuaciones de la Cornell, espera los resultados que ésta determinó. Pero, a decir verdad, las bacterias del rumen recibirán elementos diferentes, lo que puede alterar la producción del animal”, explica Fukushima. El método estadounidense se vale de detergente neutro para separar la planta en fibras y nutrientes solubles. En vez de detergente neutro, el grupo brasileño analizó la pared celular de la planta y obtuvo resultados más precisos que los basados en las ecuaciones convencionales de la Cornell. Este trabajo fue premiado en el marco de la 46ª Reunión Anual de la Sociedad Brasileña de Zootecnia.