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VIROLOGÍA

La circulación alternada de serotipos mantiene elevado el total de casos de dengue en Brasil

El año 2025 es el cuarto consecutivo con más de un millón de registros de sospecha de la enfermedad

El equipo del Centro de Control de Zoonosis de Osasco, en el área metropolitana de São Paulo, en una operación de combate al mosquito transmisor en 2024

Paulo Pinto / Agência Brasil

A finales del mes de febrero, Dayane Machado, estudiante de doctorado en la Universidad de Campinas (Unicamp), empezó a notar los primeros síntomas: dolores de cabeza y detrás de los ojos, además de fiebre. Al día siguiente fue el turno de su marido, con dolores corporales, malestar y temperatura alta. El diagnóstico no tardó en llegar, tras someterse ambos a sendos exámenes: habían contraído dengue. Con una niña de 2 años, el matrimonio debió alternarse en el cuidado de la misma durante casi dos semanas, mientras se iban recuperando, lo que requirió visitas asiduas al hospital para su seguimiento e hidratación.

La familia vive en Presidente Prudente, un municipio brasileño en el interior del estado de São Paulo que fue uno de los más afectados por la enfermedad durante la epidemia de este año. Hasta mediados de abril, esta ciudad de 231.000 habitantes, situada a 560 kilómetros al noroeste de la capital estadual, llevaba registrados 15.473 posibles casos de dengue y 19 muertes, según el Panel de Monitoreo de Arbovirosis del Ministerio de Salud. Presidente Prudente, al igual que São José do Rio Preto y varias otras localidades del noroeste paulista, fue parte de la lista de los 80 municipios con más de 100.000 habitantes y alta transmisión de dengue seleccionados por el Ministerio de Salud nacional para recibir ayuda de la Fuerza Nacional del SUS [el Sistema Único de Salud, la red nacional de salud pública], que incluyó la instalación de centros de hidratación y camas temporarias para aliviar a sobrecarga ocasionada por la epidemia de la enfermedad en el sistema de salud pública local.

Este año 2025 es el noveno en una década y media –y el cuarto consecutivo– en el que el total de casos probables de dengue en el país supera la marca de 1 millón (véase el gráfico abajo). Los datos de la serie de registros históricos del Ministerio de Salud iniciada en el año 2000 sugieren que la enfermedad tiene un comportamiento cíclico: a un año con una cifra elevada de casos suelen seguirle otros en los que la frecuencia de la enfermedad desciende en forma muy marcada, probablemente porque una gran proporción de la población se vuelve inmune al serotipo del virus circulante en un momento determinado.

Alexandre Affonso / Revista Pesquisa FAPESP

Últimamente, sin embargo, no parece que estuviera siendo así. Hasta principios de mayo de 2025 se registraron 1,23 millones de casos sospechosos. Se trata de una caída importante (de un 81,3 %) con respecto al año anterior. No obstante, cabe acotar que 2024 fue un año récord. Hubo 6,6 millones de casos probables de dengue, además de 6.264 muertes confirmadas y otras 416 que están siendo investigadas. Aún con esta disminución, el total de 2025 sigue siendo similar al de 2022, cuando el país registró 1,42 millones de casos, y al de 2023, con 1,65 millones.

Una posible explicación para que la frecuencia de los casos se mantenga en tan alto nivel es la circulación simultánea en el país de los cuatro serotipos del virus (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4), en lo que los expertos denominan una situación hiperendémica. En el caso de Brasil, con todo, las cuatro variantes circulan de manera alternada en las diferentes regiones. Como el virus de cada serotipo presenta importantes variaciones genéticas y estructurales en relación con los demás, la respuesta inmunológica generada contra uno de ellos no impide necesariamente la infección causada por los otros. Asimismo, las infecciones sucesivas con serotipos diferentes propician la aparición del dengue grave, anteriormente denominado hemorrágico, y desenlaces fatales.

Con dificultades para contener la propagación de los mosquitos transmisores del virus, cuyo vector principal es la especie Aedes aegypti, que prolifera en todo el país, Brasil ha sido escenario de toda una danza de serotipos. Los datos del Sistema de Información de Enfermedades de Notificación Obligatoria (Sinan, por su acrónimo en portugués) del DataSUS [Unidad de Información e Informática del Sistema Único de Salud], consultados en el mes de mayo por el equipo de Pesquisa FAPESP, revelaron que en los últimos 12 años, el DENV-1 fue el serotipo predominante, responsable de más de la mitad de los casos, en al menos dos períodos: de 2014 a 2017 y de 2021 a 2024. Entre esos dos períodos, fue superado por el serotipo DENV-2, que ha vuelto a ser el prevalente este año. El serotipo 4, responsable de hasta un 20 % de los casos hace más de una década, hace algunos años desapareció. A partir de 2024, el DENV-3, que también había desaparecido, reapareció y ahora es el segundo más frecuente (véase el gráfico abajo).

Alexandre Affonso / Revista Pesquisa FAPESP

El municipio de São José do Rio Preto, con 470.000 habitantes y situado a 440 kilómetros de São Paulo, se encuentra en una región del estado en donde la enfermedad se ha vuelto endémica y es testigo desde hace tiempo de esta sustitución de variantes. El médico y virólogo Maurício Lacerda Nogueira y su equipo de la Faculdade de Medicina de São José do Rio Preto (Famerp), monitorean desde hace casi dos décadas, mediante pruebas genéticas, las variantes del virus que circulan en la zona, lo que permite anticiparse a posibles epidemias y guiar acciones de salud pública.

Hacia finales de 2023, investigadores de la Famerp y colaboradores del Departamento de Vigilancia Epidemiológica de São José do Rio Preto empezaron a notar un aumento de los casos de dengue provocados por el serotipo 3 en el noroeste del estado. Tras secuenciar el genoma del virus, el grupo de Rio Preto comparó su perfil genético con el de las variantes DENV-3 de otras partes del mundo. El serotipo es similar al que circuló poco tiempo antes en el Caribe y en la península de Florida, en el sur de Estados Unidos, según concluyeron los investigadores, de acuerdo con un artículo publicado en enero en la revista Journal of Clinical Virology.

“Vivimos en un mundo globalizado, con una dinámica de transmisión viral compleja”, explica Lacerda Nogueira. “El virus del serotipo 3 probablemente haya salido del Caribe, pasó a Estados Unidos y llegó al interior de São Paulo, donde está causando una epidemia importante. Es posible que en los próximos dos años se extienda a todo el país”.

Antes de 2023, los últimos brotes asociados al DENV-3, al que se considera el más virulento, con mayor potencial de causar formas graves de la enfermedad, se habían producido entre 2003 y 2008, período en el que fue más prevalente en el país. El aumento reciente de la cantidad de casos provocados por este serotipo en América del Sur, especialmente en Brasil, llevó a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a emitir una alerta en febrero de este año recomendando a los países que mejorasen su capacidad para realizar diagnósticos precoces y tratamientos oportunos, con miras a evitar las formas graves de la enfermedad y el número de muertes.

NIAID / Wikimedia CommonsLarvas de Aedes aegyptiNIAID / Wikimedia Commons

La introducción o el aumento de la circulación de un serotipo distinto del predominante en una zona, casi siempre causa un incremento importante en la cantidad y en la gravedad de los casos. “El patrón de alternancia de los serotipos puede influir en la severidad de los cuadros clínicos”, explica la infectóloga Cássia Estofolete, del Hospital Base de São José do Rio Preto, coautora del estudio publicado en Journal of Clinical Virology. “A finales de 2022, tuvimos muchos casos con el serotipo 1 en la región de São José do Rio Preto y ahora estamos observando la llegada del serotipo 3. Las personas menores de 17 años probablemente nunca hayan tenido contacto con el DENV-3. Los individuos comprendidos en esta franja etaria tienen una respuesta inmunológica muy robusta, que puede generar inflamaciones más intensas. Como los síntomas del dengue son producto de esta respuesta, pueden desarrollar cuadros más graves de la enfermedad”, explica la médica.

Al igual que en 2024, el país parece estar atravesando este año un mosaico de brotes regionales causados por distintos serotipos del virus. “El serotipo que circuló en el área metropolitana de São Paulo en 2024, por ejemplo, no era el mismo que afectó a Belo Horizonte o al interior paulista”, informa Lacerda Nogueira. “En 2025, el panorama sigue siendo fragmentado. Hay una epidemia de dengue tipo 3 en el noroeste del estado de São Paulo, mientras que en otras zonas circulan los serotipos 2 y 4. Son epidemias diferentes, con perfiles distintos, pero están ocurriendo simultáneamente”, añade el virólogo.

“El factor más determinante de la magnitud de un brote es la cantidad de personas susceptibles a la infección, es decir, que nunca han tenido contacto con determinado serotipo; no la existencia de mosquitos ni la circulación del virus en la zona”, comenta la veterinaria y epidemióloga Andrea von Zuben, de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Campinas (FCM-Unicamp), directora del Departamento de Vigilancia Sanitaria (Devisa) de Campinas entre 2017 y 2024. “Si en una población ya hubo un alto número de infecciones causadas por el serotipo 1 y este continúa circulando, difícilmente causará una epidemia masiva. Pero si la misma población estuviera expuesta a un serotipo diferente, aumenta el riesgo de que muchos enfermen simultáneamente, saturando los centros de atención primaria de la salud, las urgencias y los hospitales.”

El patrón de distribución irregular de los serotipos del virus deja a vastas regiones del país, algunas de ellas densamente pobladas, como el nordeste y el sur de Brasil, susceptibles a epidemias significativas en los próximos años. Este panorama sombrío surge de las estimaciones divulgadas en mayo en la revista The Lancet Regional Health – Americas por el físico Rafael Lopes, quien realiza una investigación posdoctoral en la Universidad Yale, en Estados Unidos, y el epidemiólogo Leonardo Bastos, de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) de Río de Janeiro.

Marcelo Camargo / Agência BrasilPersonas con sospecha de dengue aguardan para ser atendidas en una unidad básica de salud de Brasilia en marzo de 2024Marcelo Camargo / Agência Brasil

Con base en el total de casos registrados y en la distribución de los serotipos en cada municipio brasileño entre 2015 y 2024, el dúo calculó la proporción de individuos de cada localidad que seguía siendo susceptible a infecciones causadas por un serotipo distinto y recopiló todo en un mapa que indica el riesgo de que se produzca un brote epidémico para las distintas zonas del país. Las regiones del centro-oeste, sudeste y parte del sur exhiben una probabilidad ligeramente menor de sufrir brotes causados por los virus DENV-1 y DENV-2 en los próximos años, ya que estas variantes han circulado ampliamente por el país en la última década. Sin embargo, prácticamente la totalidad de Brasil sigue siendo susceptible a epidemias provocadas por los serotipos 3 y 4, con excepción del noroeste de São Paulo y los estados de Amapá y Roraima, en donde el DENV-3 ha circulado más. “La principal contribución de este análisis consiste en mostrar que todavía hay riesgo de que se produzcan grandes epidemias y que el dengue no es una enfermedad que se distribuya de manera homogénea en Brasil”, dice Lopes.

Para Von Zuben, quien no participó en los estudios, las proyecciones como ésta son importantes para mejorar la campaña de información del riesgo y la planificación para los próximos veranos, cuando la frecuencia de la enfermedad se incrementa. “Esta información ayuda a organizar la atención médica, a reforzar la red sanitaria y a orientar a alcaldes y secretarios en lo que se refiere a la asignación de personal y equipos”, explica. Con todo, afirma que esto solo funciona de existir un plan de contingencia bien definido y la población participa en forma activa.

En la casa de Dayane Machado, mencionada al principio de este artículo, la familia extremó los cuidados para prevenir nuevas infecciones. Además de las ventanas, que ya tenían mosquiteros, instalaron otros tantos en las puertas, compraron redes mosquiteras e intensificaron el uso de repelentes. “Tenemos miedo de volver a contagiarnos, pero, sobre todo, no queremos que nuestra hija se enferme”, comenta. “Hemos logrado reducir bastante la cantidad de mosquitos que circulan dentro de la casa, pero aún hay muchos en el edificio y en el vecindario, que está lleno de terrenos baldíos.”

Este artículo salió publicado con el título “El mosaico del dengue” en la edición impresa n° 352 de junio de 2025.

Proyectos
1.
Estudio de la interacción virus-vector y de los mecanismos implicados en la modulación de la dinámica de la transmisión viral (nº 22/03645-1); ModalidadProyecto Temático; Investigador responsable Maurício Lacerda Nogueira (Famerp); Inversión R$ 2.879.980,55.
2. La influencia de la exposición previa al virus del Zika en la infección aguda con dengue. Aspectos epidemiológicos, clínicos, inmunológicos y virológicos (nº 22/09229-0); ModalidadAyuda de Investigación – Regular; Investigadora responsable Cássia Fernanda Estofolete (Famerp); Inversión R$ 432.792,86.

Artículos científicos
SACCHETTO, L. et al. Early insights of dengue virus serotype 3 (DENV-3) re-emergence in São Paulo, BrazilJournal of Clinical Virology. 15 ene. 2025.
LOPES, R. y BASTOS, L. S. On the verge: Outbreak risk after two years of record-breaking dengue epidemics in BrazilThe Lancet Regional Health – Americas. mayo 2025.

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