El rocío que cae durante la madrugada puede transformarse en agua potable destinada a pequeñas localidades del semiárido. Investigaciones llevadas adelante en los municipios de Campina Grande y São João do Cariri (Paraíba) mostraron la factibilidad de la producción de agua con base en la condensación del vapor de agua de la atmósfera en superficies refrigeradas por sistemas convencionales. “Inicialmente empezamos con un refrigerador normal, después hicimos adaptaciones y pasamos para superficies más expuestas que pudieran recibir el aire directamente, para obtener un mejor rendimiento”, explica el profesor Genival da Silva, de la Universidad Estadual de Paraíba, que conduce la investigación en asociación con el profesor Francisco de Assis Salviano de Sousa, de la Universidad Federal de Campina Grande. En la primera etapa del trabajo, iniciado en 2007, por cada litro de agua producido se utilizó 0,75 kilovatio/hora (kW/h). Las modificaciones en los equipamientos resultaron en la obtención de la misma cantidad de agua con un gasto energético de 0,50 kW/h. “La región del Carirí tiene oferta de agua, pero es salobre”, dice Silva.
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