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FISIOLOGÍA

Los ejercicios físicos disminuyen la mortandad de las células productoras de insulina

Científicos observaron este efecto en modelos experimentales de diabetes

La activación de los músculos libera compuestos que ayudan a preservar la función del páncreas

Léo Ramos Chaves / Revista Pesquisa FAPESP

El endocrinólogo brasileño Décio Eizirik profesa un interés especial por el páncreas. No solo por su papel en la digestión de los alimentos, liberando enzimas digestivas en los intestinos, sino principalmente por su capacidad de realizar, por intermedio de hormonas, un ajuste preciso y dinámico de los niveles de glucosa en sangre, la principal fuente de energía del organismo. En 40 años de investigaciones, describió algunos de los mecanismos que llevan a las células del páncreas a dejar de producir insulina, la hormona que ayuda a la glucosa a penetrar en los tejidos, donde se utiliza como combustible celular. Recientemente, Eizirik y su equipo en la Universidad Libre de Bruselas (ULB), en Bélgica, comenzaron a dilucidar cómo el ejercicio físico puede proteger al páncreas y ayudar a prevenir ‒o al menos retrasar‒ el desarrollo de la diabetes.

Durante la actividad física, los músculos liberan compuestos que pasan a la sangre y llegan a otros órganos. En los últimos ocho años, Eizirik y sus colaboradores identificaron al menos tres de ellos que contribuyen a reducir la inflamación asociada a la diabetes y a morigerar la muerte de las células beta, que sintetizan la insulina. El efecto protector del último compuesto evaluado, acaso el más potente de ellos, fue descrito en abril en la revista Diabetologia.

En el trabajo, el fisiólogo José Maria Costa Júnior, quien realiza un posdoctorado en la ULB, probó el efecto de una molécula conocida como meteorin-like, cuya traducción es proteína similar a la meteorina (Metrnl), sobre células beta cultivadas bajo condiciones que imitan a la diabetes. También evaluó, en las mismas circunstancias, el efecto de la Metrnl sobre miniórganos similares a los islotes pancreáticos, el conjunto de células de este órgano que producen hormonas.

Tiempo atrás, Eizirik había descubierto que, en la diabetes, las moléculas inflamatorias alteran el funcionamiento de las células beta y estimulan a las células del sistema de defensa a destruirlas, un efecto más pronunciado en la diabetes tipo 1. El tratamiento previo con Metrnl redujo hasta en un 41 % la mortalidad de las células beta ‒aisladas o en los miniórganos‒ cuando eran sometidas a un entorno inflamatorio que simula al de la diabetes. La Metrnl también preservó la capacidad de las células beta de producir y secretar insulina.

Se observó un efecto más potente cuando, en lugar de utilizar una solución de Metml, Costa Júnior empleó el suero de personas que habían completado 10 semanas de entrenamiento físico intenso. El programa de ejercicios elevó en un 40 % la concentración de Metrnl en la sangre. El plasma de estos voluntarios, utilizado para tratar las células y los miniórganos, redujo la muerte celular en un 46 %.

La protección que confiere esta proteína desapareció cuando el investigador añadió a las células y miniórganos un anticuerpo que neutraliza la acción de la Metrnl. “Este resultado demuestra que esta proteína es necesaria para producir el efecto protector del ejercicio físico en las células del páncreas”, explica Costa Júnior.

El grupo de la ULB sabe que hay otras moléculas que contribuyen a esta acción beneficiosa del ejercicio. “Sin duda, este efecto no se debe a la acción de un solo factor”, dice Eizirik. “Por lo tanto, es probable que las personas con diabetes obtengan más beneficios si aprenden a hacer ejercicio en forma sistemática y rutinaria”.

La idea de buscar moléculas protectoras en la sangre de individuos que realizan actividad física surgió hace casi 15 años, cuando Eizirik recibió a la bióloga Flávia Maria Moura de Paula para un doctorado sándwich. En la Universidad de Campinas (Unicamp) y bajo la dirección del fisiólogo Antonio Carlos Boschero, ella había realizado experimentos con el suero de roedores sometidos a un programa de ejercicios y notó que el mismo evitaba la muerte de las células del páncreas en un modelo de diabetes. A continuación, repitieron las pruebas con el suero de ocho voluntarios sanos sometidos a entrenamiento en Campinas y confirmaron el efecto protector, descrito en 2018 en la revista The Faseb Journal. Al analizar los componentes del suero, Moura de Paula comprobó que, en parte, el efecto se debía a la interleuquina 6, una proteína que, en este caso, tenía una acción antiinflamatoria.

En un experimento posterior, la biomédica Alexandra de Brachène probó el efecto del suero en un grupo mayor de personas ‒un total de 82, que incluía individuos sanos, con sobrepeso y con diabetes tipo 1 y 2‒ que fueron separados en tres grupos, cada uno sometido a un programa diferente de entrenamiento (ciclismo, carrera y entrenamiento funcional) durante dos meses. Una vez más, el suero redujo en hasta un 35 % la mortalidad de las células beta, independientemente del tipo de ejercicio y de la existencia de diabetes, según informaron en 2023 los investigadores en la revista Diabetologia.

El efecto protector se mantuvo incluso con el suero extraído dos meses después de finalizar los entrenamientos. De Brachène obtuvo resultados similares al utilizar, en lugar del suero total, una solución de clusterina, una proteína antiinflamatoria liberada durante el ejercicio.

“Los resultados obtenidos hasta ahora nos llevan a pensar que la Metrnl es responsable de hasta la mitad del efecto protector del suero de los individuos entrenados, ya que la mayor parte de ese efecto desapareció cuando se bloqueó esta proteína”, comenta Eizirik.

“Estos experimentos sugieren que el ejercicio físico colabora para brindar protección contra la diabetes mediante dos mecanismos”, comenta el endocrinólogo Sergio Atala Dib, de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp), quien no participó en los estudios. “El primero, que ya se conocía, es por aumentar la sensibilidad a la insulina, la eficiencia con la que las células del cuerpo responden a esta hormona. El segundo, que ahora comienza a hacerse evidente, es por reducir la inflamación y el ataque de las células de defensa al páncreas, la causa de la diabetes tipo 1”, explica el investigador, quien en un estudio publicado en 2012 en la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, demostró que el efecto modulador del sistema inmunitario producido por la vitamina D3 ayudaba a preservar la función de las células beta del páncreas en las fases iniciales de la diabetes tipo 1.

El equipo de la Universidad Libre de Bruselas cree que la práctica regular de ejercicios puede beneficiar principalmente a estas personas, que todavía conservan cierta capacidad de producir insulina. Empero, para constatar si los ejercicios retardan efectivamente el avance de la enfermedad, es necesario realizar un ensayo clínico en el que se lleve a cabo un seguimiento de decenas de personas durante al menos 12 meses. “Hay colegas de Inglaterra y de Finlandia que están interesados en hacerlo”, dice Eizirik.

Este artículo salió publicado con el título “Ejercitarse contra la diabetes” en la edición impresa n° 353 de julio de 2025.

Proyectos
1.
Mecanismos moleculares implicados en la disfunción y en la muerte de células beta pancreáticas en la diabetes mellitus. Estrategias tendientes a la inhibición de esos procesos y para la recuperación de la masa insular (nº 15/12611-0); Modalidad Proyecto Temático; Investigador responsable Antonio Carlos Boschero (Unicamp); Inversión R$ 2.693.164,32.
2. Vitamina D3 asociada al tratamiento insulínico en la diabetes mellitus del tipo 1 A de diagnóstico reciente. La respuesta Th1/Th2, y el comportamiento de los linfocitos T reguladores y de la secreción residual de insulina (nº 07/58164-8); Modalidad Ayuda de Investigación – Regular; Investigador responsable Sergio Atala Dib (Unifesp); Inversión R$ 90.672,45.

Artículos científicos
COSTA-JUNIOR, J. M. et alExercise‑induced meteorin‑like protein protects human pancreatic beta cells from cytokine‑induced apoptosisDiabetologia. 12 abr. 2025.
PAULA, F. M. M. et alExercise training protects human and rodent endoplasmic reticulum stress and apoptosisThe Faseb Journal. 3 ene. 2018.
DE BRACHÈNE, A. C. et alExercise as a non-pharmacological intervention to protect pancreatic beta cells in individuals with type 1 and type 2 diabetesDiabetologia. 19 nov. 2022.
GABBAY, M. A. L. et alEffect of cholecalciferol as adjunctive therapy with insulin on protective immunologic profile and decline of residual β-cell function in new-onset type 1 diabetes mellitusArchives of Pediatrics & Adolescent Medicine. jul. 2012.

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