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CELEBRACIÓN

A tono con la sociedad

El Cebrap cumple 40 años con una vasta cartera de investigaciones en ciencias humanas y sociales

Cebrap_2.tifMiguel BoyayanUna institución ágil, volcada hacia las ciencias humanas y sociales, que permite realizar investigación de punta y generar trabajos que sirven como base para el sector de políticas públicas. Ésa es la definición que parece caerle mejor como perfil al Centro Brasileño de Investigación y Planeamiento (Cebrap), que cumplió 40 años el día 29 de mayo. La universidad generalmente tarda para sintonizarse con el debate de las cuestiones más incisivas de la sociedad. El Cebrap responde a ellas con premura, con investigaciones, análisis y propuestas, evalúa la antropóloga Paula Montero, presidenta del centro y docente de la Universidad de São Paulo (USP).

Durante estos 40 años, existen numerosos ejemplos de trabajos que se convirtieron en referencias. Actualmente, el Centro de Estudios de la Metrópoli (CEM), que el Cebrap alberga, es responsable de las líneas de investigación de mayor impacto y visibilidad desarrolladas en la institución, según Paula. El CEM constituye uno de los 11 centros de investigación, innovación y difusión (Cepids) financiados por la FAPESP desde el año 2000. Este año se erigió también en uno de los dos Institutos Nacionales de Ciencia y Tecnología, del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq). Su objetivo es el estudio de los problemas urbanos y sus dinámicas.

Hasta el año 2000, cuando fue creado, los estudios urbanos tendían no eran preponderantes, comenta el politólogo Eduardo Marques, director del CEM y docente de la USP. La mayor parte de la producción anterior del Cebrap tenía como foco la ciudad en sí, pese a que buena parte de los objetos fueran urbanos. A fines de los años 1990, el Cebrap se articuló con otras instituciones para responder al concurso de la FAPESP relativo con la constitución de los Cepids, liderado en ese entonces por Argelina Figueiredo. Del trípode que sustenta el Cepid investigación, innovación y difusión, sustituimos el término innovación por el de transferencia, ya que producimos bases de datos sobre temas urbanos y las transferimos al sector público, explica Marques. Éste cuenta que durante esos ocho años de funcionamiento, el CEM ocupó lagunas importantes en el escenario de la producción y difusión de datos georreferenciales de las principales metrópolis brasileñas. Nosotros comparamos varias bases de datos, digitalizamos e integramos otras, las utilizamos para nuestras investigaciones y las disponemos en nuestro sitio electrónico, gratis, para todos los usuarios.

El centro también desarrolla estudios y proyectos por encargo. Cuando alguna esfera del gobierno (municipal, estadual o federal) necesita de un trabajo específico, tal como averiguar cuántas personas residen en determinada favela, el CEM realiza el geoproceso con los datos disponibles, que son analizados y cruzados por los investigadores y técnicos del centro. Ese tipo de labor genera recursos extraordinarios que se utilizan para el funcionamiento de la institución.

Otros estudios del centro intentan comprender la heterogeneidad del entramado social de la metrópoli. Actualmente la migración es mucho menor que en décadas pasadas. Las periferias y la pobreza no son homogéneas existen distritos con 600 mil habitantes y elevada heterogeneidad. Eso es decurrente de varios factores y está relacionado con las políticas de inclusión advenidas con la democracia, desde los años 1980 en adelante, dice Marques. Existe activismo político, asociaciones, y mayor negociación y presión. El panorama de las condiciones de vida ha mejorado. La pobreza absoluta no desapareció, pero disminuyó considerablemente en las mayores metrópolis brasileñas, aunque la pobreza relativa todavía sigue constituyendo una marcada característica en nuestras ciudades.

Pese a ello, la estructura social de las grandes metrópolis sufrió pocas alteraciones en las últimas dos décadas, más allá de las transformaciones originadas por la migración y la incorporación de la mujer en el mercado laboral. Para identificar dónde residen los problemas, el CEM produjo proyectos tales como el Mapa de las Vulnerabilidades Sociales del Municipio de São Paulo, aparte de otros 27 proyectos desarrollados para organismos públicos diferentes de todo Brasil, incluyendo Río de Janeiro y Salvador. En el caso del proyecto paulista, la idea fue realizar análisis y mapeos que ayuden a dirigir las políticas públicas de la prefectura para la atención del anciano y los niños más pobres, por ejemplo, explica. Sólo así es posible conocer con precisión dónde aplicar el gasto público y las políticas sociales.

Cebrap_1.tifMiguel BoyayanAsentamientos precarios
Durante el año pasado el CEM llevó adelante, por solicitud del Ministerio de Ciudades, un proyecto sobre asentamientos precarios (favelas y loteos clandestinos e irregulares en áreas urbanas). En función de las dimensiones del territorio nacional, se generaron datos y estimaciones para 671 municipios (aquéllos por encima de los 150 mil habitantes, aparte de todos los situados en regiones metropolitanas). Dentro de ellos, el CEM generó cartografías intramunicipales para 371 de ellos – los mapas se encuentran disponibles en el sitio. También en la red se encuentra la revista digital DiverCidade, que intenta divulgar todo el volumen de informaciones resultantes del CEM.

Mucho antes de los estudios sobre la metrópoli, un libro editado en 1976 fue de gran importancia para el Cebrap. Se trata de São Paulo 1975: crescimento e pobreza. Realizado por pedido de la Comisión de Justicia y Paz de la Arquidiócesis de São Paulo, mostraba la otra cara del milagro económico brasileño de aquella época. Monseñor Paulo Evaristo Arns firmó la presentación citando datos relativos al aumento de la mortalidad infantil y criticando la desnutrición, el exceso de trabajo, la carencia habitacional, la precariedad del transporte, la inseguridad y el sofocamiento de la libertad de asociación, información y reivindicación. El estudio se hallaba dividido en seis capítulos escritos por Cândido Procópio Camargo, Fernando Henrique Cardoso, Frederico Mazzucchelli, José Álvaro Moisés, Lucio Kowarick, Maria Hermínia Brandão Almeida, Paul Singer y Vinícius Caldeira Brant.

Algunos de estos autores fueron los que crearon el Cebrap, un instituto de investigación privado y sin fines de lucro. Era una manera de seguir trabajando en Brasil, aun con el cercenamiento de las libertades democráticas de aquel período, lo que condujo a los militares a cesantear a quienes eran considerados enemigos del régimen.  Entre los fundadores y socios se encontraban intelectuales de renombre, conocidos en el exterior, tales como Antonio Candido de Mello e Sousa, Elza Berquó, Eunice Durham, Francisco de Oliveira, José Arthur Gianotti, Roberto Schwarz y Ruth Cardoso, aparte de los ya citados Fernando Enrique Cardoso y Singer. Para mantener el centro, se consiguió financiación por parte de la Fundación Ford entidad norteamericana que no podría ser acusada de comunista así como de empresarios.

Una de las estrategias adoptadas para evitar problemas con el régimen era publicar todas las investigaciones elaboradas.  El objetivo era no dejar que pareciera que allí se hacía cualquier tipo de trabajo que fuera secreto. La iniciativa se reveló un éxito cuando Elza Berquó, Cândido Procópio y Paul Singer comenzaron a realizar los estudios sobre demografía y a publicarlos en los entonces denominados Cadernos Cebrap.

Es necesario recordar que la planificación familiar era una cuestión política candente en 1970, una constante oposición entre la Iglesia católica y los militares. Los números de Cadernos se tornaron verdaderos best-sellers, porque los datos oficiales del gobierno al respecto de esas cuestiones no eran públicos, dice Paula Montero. Los estudios poblacionales fueron esenciales para conocer como eran las familias, cuántos hijos tenían, cuál era la composición del ingreso, dónde residían y trabajaban, etc.

Cadernos Cebrap y Estudos Cebrap inauguraron las publicaciones de la casa. La primera constó de dos series, entre 1971 y 1978 y desde 1984 hasta 1986. La segunda fue publicada entre 1971 y 1980 y, fue antecesora de la actual Novos Estudos, que contiene artículos, entrevistas, reseñas y dossieres, y constituye una referencia obligatoria para las disciplinas del ámbito de las ciencias sociales, las artes y la literatura. También existió la publicación de los Cadernos de Pesquisa, entre 1994 y 1997. Con excepción de las ediciones recientes de Novos Estudos, todas las otras se hallan agotadas. Pero es posible leer e imprimir todos los números de los periódicos antiguos, así como los libros agotados, accediendo a la biblioteca virtual del Cebrap.

Políticas – Algunos grupos se destacaron durante la primera década de la institución. El de Fernando Henrique, Gianotti y Oliveira discurría sobre política y democracia la democratización y la reforma del Estado eran siempre tema de debate. Elza, Singer y Procópio se abocaban a política y población, elaborando datos importantes sobre fertilidad, por ejemplo. Octavio Ianni lideraba un equipo que estudiaba planificación social. En tanto, en los años 1980, la reforma del estado seguía de moda y surgió un nuevo tema recurrente: el debate sobre la crisis del bienestar social.

El área de religión, inaugurada en el Cebrap por Procópio, seguía activa, actualmente con la propia Paula Montero al frente. En los años 1970 y 1980 existía la discusión respecto de si el protestantismo en las capas urbanas pobres produciría un sujeto más adecuado a las exigencias del mundo urbano. Las religiones que se expandieron en esos estratos tuvieron que negociar con la tradición africana para desafiar al catolicismo. En un primer momento, el umbandismo tuvo gran crecimiento en los años 1960. Se trataba de una mezcla del catolicismo con el espiritismo kardecista, dice. En los años 1990 le tocó el turno de crecer al neopentecostalismo, que resulta de una combinación del protestantismo con la raíz africana. Según Paula, uno de los rituales más importantes del neopentecostalismo es la posesión seguida por la expulsión de eshú del cuerpo del fiel.

La investigadora desarrolla algunos trabajos revelando cómo la cultura de la Iglesia Católica marcó profundamente la formación de la sociedad civil brasileña. En nombre de la protección de la credulidad pública contra la acción de charlatanes y hechiceros, el Estado criminalizó y persiguió, por lo menos hasta los años 1950, las prácticas populares afro-religiosas y otras que tuviesen cualquier connotación mágica. El único espacio posible para que esas prácticas dejasen de ser perseguidas fue asumir la forma de religión y reivindicar el derecho a la libertad religiosa. Invierto el razonamiento de Max Weber, que posee la tesis según la cual la secularización movimiento en el cual la religión retrocede al ámbito de lo privado? liberó a la sociedad civil, dice. Para Paula, el espacio civil en Brasil fue construido al mismo tiempo que se construían nuevas religiones.

Esa línea de investigación sobre la religión indica que existe una continuidad dentro del Cebrap en cuanto a temas y líneas de investigación que se renuevan constantemente. Otros se agotan por sí mismos. La discusión al respecto de la modernización del país, que dominó el eje en la década de 1970, dejó de ser importante. Hoy en día, no se habla más de eso, ejemplifica Paula.

Un área que crece dentro del Cebrap es la de derecho y democracia. Los profesores Marcos Nobre y Ricardo Terra están construyendo una cooperación con estudiantes e investigadores de la Fundación Getúlio Vargas para, partiendo de las tesis del filósofo Jürgen Habermas, pensar las normas del derecho y la constitución de leyes, cuenta Paula.

Antes de Nobre y Terra, el coordinador de filosofía era José Arthur Giannotti, de la USP, uno de los fundadores del Cebrap y su presidente en dos períodos. Trabajamos con lógica y ontología, dice Giannotti. Hubo un momento, sin embargo, en que se notó que era importante trabajar también con jóvenes. Con la masificación de las universidades, percibimos que teníamos que construir un movimiento para formar cuadros científicos más calificados. Entre 1986 y 2007 el Cebrap mantuvo un programa en el área de humanidades con estudiantes de todo el país, el Programa de Formación de Cuadros Profesionales, dirigido por Giannotti. Hasta 2003, el objetivo del mismo consistía en perfeccionar la formación de maestrandos y doctorandos no solamente con estudios, sino también mediante la convivencia continua con los investigadores. A partir de 2003 se crea la modalidad para posdoctorandos, con el mismo objetivo. Aun con sus actividades de becarios, los estudiantes logran tomar parte en investigaciones en curso en el Cebrap, cuenta el investigador. El programa contó con financiación del Consejo de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq) desde 1986 y de la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes) a partir de 1989. Los resultados fueron muy buenos y beneficiaron directamente a las universidades paulistas con profesionales bien formados, ayudando a renovar las generaciones de investigadores del centro.

También durante este año, se lanzará en Brasil y México el libro O horizonte da políticaQuestões emergentes e agendas de pesquisa, coordinado por el politólogo Adrián Gurza Lavalle, uno de los dos coordinadores del CEM y director científico del Cebrap. Son nueve artículos de investigadores de la casa que procuran exponer las nuevas agendas de investigación sobre política, para ampliar la comprensión del tema, dice Lavalle. El libro condensa el trabajo de varios años de reflexión e investigaciones y fue encomendado a sus autores para mostrar también cómo se entiende hoy en día a la política. Actualmente, el Cebrap se encamina hacia un progresivo proceso de internacionalización, mediante la realización y coordinación de proyectos de investigación comparativos entre diferentes contextos regionales y nacionales, gracias a la colaboración con instituciones de otros países, concluye Lavalle.

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