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Capital de riesgo y tecnología: unión de intereses

Agencias de fomento proponen que fondos de inversión se unan a empresas de base tecnológica para capitalizarlas y hacer posible la creación de productos innovadores

Tras haber impulsado negocios en Internet, el capital de riesgo tiene ahora su mira puesta en nuevos mercados. Y comienza a ajustar su foco en las pequeñas y medianas empresas emergentes de base tecnológica, con capacidad de desarrollar productos y procesos innovadores y con gran potencial de crecimiento en el mercado. Conocido en el mundo entero como venture capital, el capital de riesgo fue fundamental para el desarrollo de empresas como Microsoft, Compaq, Sun y Federal Express, para mencionar solo algunos ejemplos exitosos. En Brasil, el capital de riesgo despunta como una posible alternativa para las pequeñas empresas de tecnología, cuyo desarrollo puede verse comprometido por el costo del dinero en el mercado nacional o incluso por la dificultad para obtener recursos financieros en el sector bancario, teniendo en cuenta las exigencias de garantías tales como inmuebles y avales, entre otras, que en gran parte de las ocasiones dichas empresas no pueden afrontar.

El capital de riesgo puede hacer factible el desarrollo de nuevos productos de manera que los mismos se traduzcan efectivamente en resultados comerciales. La garantía de inversión, en este caso, es una buena idea o un buen proyecto, y un sólido plan de negocios. El inversor o los fondos de inversión participan del emprendimiento mediante la adquisición de acciones o la compra de parte de la empresa emergente. Dicha participación generalmente llega al 40% del capital total, lo que le permite al capitalista opinar y participar formalmente, por ejemplo, en el directorio de la empresa. El capital de riesgo es en rigor un financiamiento a largo plazo – de dos a diez años -, generalmente recuperado después del desarrollo de la empresa a través de la oferta de acciones en el mercado o de la venta total o parcial del emprendimiento.

Esta modalidad de inversión puede ser una opción para motorizar, por ejemplo, los negocios de las 129 empresas cuyas investigaciones de innovación tecnológica reciben hoy apoyo de la FAPESP por medio del Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE), y que necesitan poner en el mercado los nuevos productos o servicios que están desarrollando. “Una de las tareas de la FAPESP es captar oportunidades para que las empresas apoyadas por el PIPE tengan acceso a recursos financieros para invertir”, dice Carlos Henrique de Brito Cruz, presidente de la Fundación.

El PIPE, como ya fue informado recurrentemente, se destina a fomentar investigaciones de innovación tecnológica en pequeñas empresas del estado de São Paulo con como máximo 100 empleados, y se desdobla en dos fases. Durante la primera, con duración de seis meses, las empresas reciben hasta 75 mil reales de la FAPESP para desarrollar los estudios de factibilidad técnicay comercial del proyecto. En la segunda fase, habiendo obtenido buenos resultados en la etapa anterior, los proyectos reciben recursos adicionales por hasta 300 mil reales para a ejecución de la investigación propuesta en un plazo máximo de dos años.

La Fundación no otorga recursos para la tercera fase, la de implementación comercial del proyecto, cuando cabe a las empresas asumir la responsabilidad financiera por su desarrollo. Pero las mismas cuentan entonces con el apoyo de la FAPESP para buscar financiamientos de provenientes de otras fuentes, como el Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas (Sebrae) y la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep, organismo ligado al Ministerio de Ciencia y Tecnología de Brasil), que actúan directamente ligadas al mercado, apoyando la producción.

En el marco de su política de apoyo a la innovación tecnológica en pequeñas empresas, la FAPESP promovió, en la mañana del 29 de noviembre pasado en su auditorio, con la colaboración de la Finep y de Endeavor Brasil, el seminario “Innovación Tecnológica y Capital de Riesgo”. En las conferencias y debates que formaron parte del evento, los investigadores y empresarios que participan del PIPE tomaron conocimiento del Proyecto Innovar de la Finep y de la propuesta de Endeavor Brasil, una organización no gubernamental de incentivo a emprendedores de los países en desarrollo.

Venture Capital
El Proyecto Innovar es una de las más recientes iniciativas de la Finep en el marco de su política de inducción del desarrollo tecnológico del país. En asociación con otras agencias de fomento, el propósito del Innovar es crear un ambiente institucional que promueva el incremento de la participación del capital de riesgo en los proyectos de innovación tecnológica en Brasil. Su estrategia pasa por la creación de una estructura institucional es integral, capaz de unir a los agentes del mercado de capital de riesgo que aún se encuentran un tanto dispersos en la economía nacional.

El proyecto invierte en la creación de espacios físicos y virtuales -como los Venture Fórums y el Portal Capital de Riesgo Brasil- hacia los cuales puedan converger empresas e inversores. Al mismo tiempo, la Finep, en cooperación con la Asociación Nacional de Incubadoras (Anprotec) y la Sociedad Softex, desarrolla acciones para explorar y desarrollar nuevos y prometedores negocios por medio de la Red Innovar. También integra la agenda del proyecto la implementación de programas de calificación de profesionales especializados en la valoración de empresas emergentes de base tecnológica, en asociación con instituciones de enseñanza y con la participación de especialistas en el área de capital de riesgo.

El proyecto incluye la creación de una estructura de apoyo que también permita a los emprendedores elaborar planes de negocios en los cánones que requiere el mercado. Aun cuando que sea solamente un proyecto de investigación, tiene que estar organizado como una empresa, de modo tal que atraiga intereses de agentes privados”, dice Jorge de Paula da Costa Ávilla, director de la Finep. “Si los emprendedores logran organizar las informaciones de manera comprensible, los inversores podrán participar del proyecto incluso antes del producto, apostando a la idea”, vaticina.

La idea del Innovar, explica Ávilla, surgió a partir de la constatación de que existe en país, por un lado, un buen nivel de investigación de desarrollo tecnológico, tanto en las instituciones de investigación como en las pequeñas empresas y, por otro lado, entre mil y dos mil millones de dólares disponiblesen el mercado que podrían transformarse en capital de riesgo. “La dificultad no reside en la oferta de emprendedores ni en el dinero”, subraya Ávilla. Inicialmente, el Innovar pretende reunir 400 millones de dólares para inversiones en empresas emergentes.

Su estrategia consistirá en promover la constitución de fondos; para ello el proyecto destinará directamente 100 millones de reales, aporte inicial producto de la asociación entre la Finep, el Sebrae, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo de Pensión de Petrobras (Petros). A partir de allí, la idea es atraer nuevos inversores, de manera de multiplicar por cuatro el capital inicial. Además de la captación entre inversores nacionales, existe la intención de efectuar un road show con fondos brasileños para captar recursos en el exterior.

A esta altura, de los 100 millones de reales que solventará directamente el Innovar, 30 millones ya han sido puestos a disposición del Fondo Brasil Venture de apoyo a pequeñas empresas de base tecnológica.

Para atraer capital
Para ser candidato a los recursos de los fondos de inversión capitalizados por el Innovar, las empresas deben inscribirse en el Portal Capital de Riesgo Brasil (www.venturecapital.com.br). Los proyectos son analizados por los comités de inversiones de cada fondo. Las empresas seleccionadas serán orientadas para la elaboración de un plan de negocios y sus proyectos serán presentados a los inversores interesados. A los 15 mejores planes registrados se los invita a participar en los Venture Fóruns organizados por el Innovar que reúnen a emprendedores en pro de recursos y a inversores ávidos de oportunidades de negocios.

El valor de la inscripción es de mil reales, con derecho a una verdadera “inmersión en el negocio” antes de la presentación del proyecto a los inversores, que incluye capacitación formal, consultoría individual y hasta un ensayo general de la presentación de 12 minutos en vísperas del encuentro. Para el primer Venture Fórum, realizado en Río de Janeiro, se seleccionaron 14 proyectos entre 300 inscritos. Una empresa de biotecnología y una de software ya sellaron pre acuerdos para la captación de recursos, lo que exige que ellas no sean identificadas. El segundo Venture Fórum transcurrió durante los días 14 y 15 de diciembre en Porto Alegre.

Inicialmente fueron preseleccionadas 30 empresas entre 400 concurrentes, y 12 empresas fueron clasificadas para ser presentadas a los inversores. El próximo encuentro se efectuará en São Paulo en abril de 2001; la fecha aún no ha sido agendada. La meta es preseleccionar a 40 empresas emergentes para elegir a las 20 finalistas. Las inscripciones, a través del portal, cierran el 4 de febrero de 2001 y la selección se hará los días 12 y 13 de febrero.

Al margen del Innovar, las empresas de tecnología pueden aproximarse a los inversores de riesgo a través de Endeavor, una ONG norteamericana creada por un grupo de ex alumnos de la Universidad de Harvard. Dicha organización ya opera en Chile y en Argentina, donde ya ha inyectado 800 millones de dólares para proyectos de 65 emprendedores y 39 empresas, entre ellas, Patagom.com, un sitio que ofrece servicios financieros online, vendido recientemente al Banco Santander. Endeavor está presente en Brasil desde junio de este año.

La organización está constituida por un consejo y asesorada por venture corps, ungrupo de ejecutivos con larga experiencia en el mercado, cuya misión es orientar a los emprendedores para negociar con el mercado. “En Estados Unidos, desde 1980, el 50% de toda la innovación tecnológica tuvo su origen en las pequeñas empresas”, dice Marilia Rocca, directora general de Endeavor. El foco de atención de esa organización es la innovación y el emprendedor, no la empresa. El objetivo es incentivar al capital de riesgo, por la interacción entre inversor y emprendedor. Las propuestas son encaminadas a la entidad por medio del sitio (www. endeavor.org.br) para que las evalúe el consejo con asesoría de los ventures corps. Más allá de los criterios técnicos y metodológicos, en la selección de proyectos también se analiza el perfil del proponente y el potencial de crecimiento del proyecto.

Los emprendedores seleccionados reciben orientación de parte de profesionales con Master Business Administration (MBA), formados en universidades brasileñas y norteamericanas. Cuentan también con el apoyo de asesores de alto nivel para la definición de aspectos jurídicos y de registro de patente o para el análisis del mercado, entre otros aspectos que darán consistencia al proyecto. En la primera selección realizada en Brasil se inscribieron 350 candidatos. Al final, apenas cuatro fueron considerados aptos para recibir la asistencia de Endeavor. De cierta forma, dice Marília Rocca, “el hecho de que hayan quedado solo cuatro empresas reflejó el clima de euforia que circunda a Internet, que provocó varios tipos de engaño en la cabeza de la gente. Había muchas ideas, pero no proyectos de empresas”.

Experiencia de gestión
La primera empresa que obtuvo financiamiento por intermediación de la ONG fue Nano Endoluminal (del estado de Santa Catarina), que produce prótesis para el tratamiento de aneurismas. Dicha empresa ganó el Premio Finep de Innovación Tecnológica 2000. Se están negociando otras tres propuestas: la de Solvo Automatos, de Río de Janeiro, una empresa de telemetría a distancia, la de Rede Omega, de Curitiba, que desarrolla soluciones de wireless (telecomunicaciones inalámbricas), y la de MultiDelivery, de São Paulo, de logística de distribución de alimentos. Para dar toda la asistencia incluido el aporte financiero, Endeavor se queda con un 2% de participación societaria en la empresa. Entre los proyectos rechazados, algunos podrán presentarse nuevamente, como por ejemplo los paulistas e-Fotos, que realiza revelación digital por Internet, y SOS Stress, para el tratamiento del estrés utilizando recursos multimedia.

Uno de los socios de Endeavor en el apoyo a emprendedores es GP Investimentos, que administra dos fondos por un total de 1.300 millones de dólares y tiene participaciones en empresas como Telemar y Globo Cabo. Hace cerca de un año y medio, GP empezó a invertir en tecnologías en Internet y apoyó el despegue de empresas como Patagom.com. Ahora está diversificando su cartera de inversiones. Esa, por cierto, es una tendencia del mercado confirmada por Carlos Steffen, socio de Steffene Pozzi, una empresa de consultoría con sede en Porto Alegre. “Tenemos informaciones de más de 30 fondos nacionales y extranjeros que afirman tener interés en diversificar la inversión en proyectos de tecnología fuera del ámbito de Internet”, asegura.

De acuerdo con Marcos Perlman, de GP Investimento, el capital de riesgo le garantiza a la empresa emergente capacidad financiera, y al mismo tiempo, le otorga experiencia de gestión, conocimiento de mercado y agilidad en los negocios. “El juego del venture capital es rápido, con ruedas sucesivas de inversión”, explica Perlman. En la primera etapa, se aportan recursos para el lanzamiento del negocio y la operación inicial de la empresa. En la segunda y la tercera etapa, la estrategia consiste en buscar coinversores para expandir y consolidar la empresa.

En la última etapa, dice Perlman, los venture capitalists buscan recuperar sus inversiones y las alternativas van desde la venta estratégica de la empresa hasta el lanzamiento de acciones en el mercado.”El plan de negocios es esencial, pero el emprendedor debe demostrar también capacidad de ejecución, de entendimiento del potencial de mercado y de su posición con relación a los competidores. Las propuestas son evaluadas teniendo en cuenta fuentes de ingresos, riesgo y, fundamentalmente, el tamaño y la perspectiva de mercado. “No invertimos en mercados muy específicos”, adelanta.

Fondo de Aval
El secretario José Anibal Peres Pontes, de Ciencia, Tecnología y Desarrollo Económico, presente en la apertura del encuentro sobre capital de riesgo promovido por la FAPESP, informó a los empresarios que el gobierno del Estado de San Paulo comienza a operar, en enero, un Fondo de Aval con recursos del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), dirigido a las cadenas productivas y proyectos especiales, como los desarrollados por pequeñas empresas de tecnología. “El Fondo avala 80% de las operaciones de crédito de estas empresas. Son recursos para financiamiento de máquinas y equipamientos y para capital de giro”, adelantó. “La innovación tecnológica es la condición básica para tener una posición activa con relación a la economía. O se tiene capacidad de agregar valor o no se sale adelante”, concluyó.

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Un camino de piedras

En el proceso de análisis, el emprendedorle debe responder las siguientes preguntas al agente inversor

¿Cuál es el mercado?
Hacer un análisis del tamaño y de la perspectivas en elsegmento al que se quiere llegar.

¿Cuáles son los ingresos?
Explicar cómo serán las ventas, las fuentes de ingresosdel producto y la tasa de crecimiento de la empresa.

¿Cuáles son los márgenes?
Elaborar los porcentajes sobre la facturación ydar la perspectiva del tiempo necesario para obtener utilidades.

¿Cuál es el equipo?
Mostrar currícula con las cualidades de cadapersona que va a integrarse al proyecto.

¿Cuáles son los riesgos?
Analizar los competidores, las nuevas tecnologías y losaspectos legales.

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Dinero con participación

Las historias de dos empresas que crecieron con el capital de riesgo

Cincuenta millones de dólares. Ese fue el resultado de la peregrinación de los tres socios de la empresa paulista com domínio por 20 bancos y fondos de inversión en Estados Unidos en procura de capital que quisiera arriesgarse en la primera empresa en Brasil de Internet Hosting Centers, o data centers. Es un emprendimiento especializado en hospedaje de sitios, servidores y otros equipamientos para empresas que de todos los tamaños se integren a la red mundial de computadoras.

Los tres socios son el profesor del Instituto de Química de la Universidad de São Paulo (USP), Fernando Reinach, el ex presidente del BNDES y del Banco Central, Pérsio Arida, y la administradora Lúcia Hauptman, con pasaje por diversos bancos de inversión. “Teníamos la idea y sabíamos que este tipo de negocio era nuevo y ya tenía éxito en Estados Unidos”, explica Reinach. Su experiencia en Internet es larga data. Reinach fue uno de los coordinadores de la comisión de informática que, en 1986, implantó Internet en la USP. En esa época, la red aún se restringía al mundo académico.

“En noviembre de 1999, los tres socios montaron la empresa con otros dos empleados. Elaboraron un plan de negocios minucioso y fueron a la lucha. Tras la peregrinación, ellos recibieron siete propuestas indicando el valor de la inversión y, por ese monto, cuánto querían los bancos en concepto de participación en la empresa.

“Escogimos la mejor propuesta, la del banco JP Morgan (comprado recientemente por el Chase Manhattan) a través de dos fondos, uno de tecnología para América Latina y otro global para telecomunicaciones”, afirma Reinach. Se dio inicio al proceso de obtención del dinero en mayo de este año y en agosto ya habían cerrado con JP Morgan y contaban con los 50 millones de dólares depositados en la cuenta de la empresa. Aunque prefiere mantener en secreto qué parte de la empresa quedó en manos del banco, Reinach afirma que “fue más del 50%”. Aun con la compra de la mayor parte de la empresa, JP Morgan no tiene a nadie en la dirección de comDomínio. “Los ejecutivos de los fondos apenas si participan en las reuniones del consejo”, relata Reinach.

Los tres socios, a decir verdad, podrían no haber ido a Estados Unidos para cerrar el acuerdo con JPMorgan. Ellos descubrieron durante las negociaciones que el banco tiene una oficina en São Paulo donde también recibe proyectos de empresas nacientes. “Ellos están en busca de nuevos proyectos. El capital de riesgo empieza a llegar a Brasil, porque siente que la economía está más estable y pueden recuperar las inversiones en entre 3 y 7 años”, analiza Reinach.

Después de instalar la empresa y ponerla en marcha, los socios completan en este final de año la contratación de los 70 empleados que componen com Domínio en São Paulo. Entre los planes de la empresa figura la instalación deotros cuatro data centers. “El primero está previsto para la ciudad de Río de Janeiro, los otros tres aún son secreto”, dice Reinach. Más allá de prestar idénticos servicios para los clientes, dichos emprendimientos son instalados en edificios de 5 ó 6 mil m² conectados a fibras ópticas que los interconectan a todo el esqueleto de la red de Internet.

Primera biotecnológica
Todo lleva a creer que la primera empresa de biotecnología a recibir capital de riesgo en Brasil es FK-Biotecnologia, de Porto Alegre (Rio Grande do Sul), comandada por el médico inmunólogo Fernando Thomé Kreutz. Para producir 40 tipos de anticuerpos monoclonales para exámenes clínicos, además de marcadores de tumores. El consiguió un aporte financiero de 625 mil reales del Fondo de Inversión en Empresas Emergentes RSTec de la Companhia Riograndense de Participações (CRP), que tiene como accionistas a un grupo de inversores privados, como el grupo Gerdau e Ipiranga, además del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banrisul, del gobierno del Estado.

Para lograr la inversión, Kreutz elaboró, con ayuda de un consultor del Sebrae-RS, un plan de negocios de 150 páginas. “Fue un trabajo bien detallado comercialmente, con 50 gráficos, proyectando los planes de costos, ventas y utilidades”. Con el aporte financiero, el 25% de las acciones de FK pasaron a manos de CRP. Antes de la inversión, que se produjo en agosto de este año, Kreutz recibió un financiamiento de un angel investor canadiense por 20 mil dólares. Ese inversor es amigo de Kreutz de la época en la que él trabajó en Canadá, entre 1996 y 1998, como investigador en la empresa de biotecnología Alta Rex. La participación canadiense en la empresa es del 2% dentro del 75% que quedó en manos del fundador de FK.

Tratamiento del cáncer
Kreutz es profesor de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS) y los productos que va a producir en febrero no tienen similares en Brasil. En el país, otras empresas importan los reactivos y arman los kits. “Nosotros desarrollamos y producimos la totalidad de los productos”, afirma Kreutz, que instaló FK en la Incubadora Tecnológica Cientec, vinculada a la Secretaría de Ciencia y Tecnología del estado. El desarrollo de los anticuerpos y de los marcadores es el resultado de diez anos de trabajo en la UFRGS. Por dicha participación, la universidad recibirá royalties cuando las ventas se comiencen. Kreutz también posee una técnica experimental de vacuna autóloga (hecha con material del propio paciente) para el tratamiento del cáncer, que ya cuenta con un pedido de patente en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI).

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Glosario

Capital de Riesgo (Venture Capital)
Es toda modalidad de inversión efectuada por empresas, personas o fondos de inversión (instituciones bancarias o no) para el financiamiento de empresas en formación o iniciadas recientemente, con base tecnológica, que cuenten con buenas perspectivas de desarrollo. El riesgo es invertir en algo nuevo – muchas veces sin haber sido probado en el mercado -, pero que, de tener éxito, los dueños del dinero van facturar mucho más que una inversión común ofrecida por el mercado financiero. El aporte de capital se efectúa a través de la adquisición de acciones o compra de parte de la empresa, normalmente menos del 40%, lo que le permite al proveedor del capital de riesgo participar en los destinos de la empresa, normalmente instalado formalmente en el consejo directivo. En algunos casos este tipo de seguimiento no existe. El venture capital es siempre un financiamiento a largo plazo, de dos a diez años, generalmente recuperado después del desarrollo de la empresa, cuando se procede a la venta total oparcial del emprendimiento, con la oferta de acciones al mercado abierto.

Angel Investors (Inversores Angeles)
Personas físicas que tienen dinero en caja, muchas veces proveniente de otros emprendimientos exitosos, para invertirlo en empresas nacientes de contenido tecnológico. Están en procura de inversiones a largo plazo que puedan rendir más de lo que el mercado financiero ofrece. Al margen de adquirir una participación en la empresa, no necesariamente en acciones, pero sí en carácter de socios minoritarios, ellos pueden participar como consejeros en la empresa, porque normalmente poseen experiencia en la gestión de negocios. Después del círculo de amigos y de la familia, ellos son los que tienen mayor disposición para hacer aportes financieros (menores que los de las empresas y fondos de inversión) en una firma que surge.

Plan de Negocios
Presentación del proyecto de la empresa de manera amplia e detallada. En dicho plan deben constar los objetivos del emprendimiento, la forma de producción y gerenciamiento y los planes de marketing y venta de productos. Además debe existir un análisis de las perspectivas y de la situación del mercado específico con datos sobre la futura rentabilidad de la empresa.

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