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Carta de la editora | 113

El Brasil profundo que surge ante la mirada

Hace varias décadas, uno pequeño pueblo del nordeste de Brasil, ubicado a 370 kilómetros del ciudad de Natal, capital del estado de Río Grande do Norte, se acostumbró a ver a muchos de sus habitantes siendo acometidos por una misteriosa enfermedad que disminuye la capacidad visual y paulatinamente va dejando rígidas y debilitadas sus piernas, luego sus brazos y acaba más tarde por alterar toda la postura, hasta que los afectados “se cierran como una flor”, según la delicada comparación de una investigadora. Los habitantes de Serrinha dos Pintos – tal el nombre de la localidad –, donde son muy comunes los casamientos consanguíneos, tienen la fantasía que la enfermedad se originó debido a la sífilis que contrajo un ancestro común de muchos de ellos, “el viejo Maximiniano”, episodio acaecido hace 150 años. Así se habría diseminado el mal a través de la sangre de los descendientes. En mayo pasado, esta narración transmitida de generación en generación sufrió un golpe mortal: investigadores del Centro de Estudios del Genoma Humano y del Hospital de Clínicas de la Universidad de São Paulo (USP) definieron el extraño mal de los habitantes del pueblo en la revista Annals of Neurology, como una enfermedad neurodegenerativa provocada por la mutación en un gen que se encuentra en una región del cromosoma 11, que hasta ahora no se la había asociado a ninguna afección neurológica.

Este descubrimiento se impuso categóricamente a la hora de definir el destacado de la portada de Pesquisa FAPESP de julio, en un artículo elaborado por el editor especial Marcos Pivetta, quien junto al fotógrafo Eduardo Cesar, pasó un par de días en la bucólica Serrinha en el mes de junio. En el texto, a partir de la página 36, Pivetta aborda los hallazgos científicos de los investigadores relativos a la enfermedad, informa sobre la siempre intrigante mezcla de casualidades y con una muy bien conducida investigación que desembocó en estos resultados, y muestra de qué manera llevan adelante sus vidas en este poblado del estado de Río Grande do Norte las víctimas del síndrome Spoan – dicho nombre se refiere a la sigla en inglés de Spastic Paraplegia, Optic Atrophy and Neuropathy, palabras que prácticamente resumen el cuadro clínico que dicho síndrome provoca.

Para seguir en el ámbito de la medicina y de la salud, vale la pena poner de relieve el artículo de Francisco Picudo que empieza en la página 50, sobre las nuevas evidencias de los beneficios de la acupuntura, recabadas por investigadores de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp). Los científicos constataron que esta milenaria terapia china de aplicación superficial de agujas en la piel puede servir para combatir la gastritis y la úlcera de estómago, al margen de la exasperante y peligrosa apnea nocturna. Reunieron a su vez indicios de que su  mecanismo de funcionamiento tiene ligazón con el mejor aprovechamiento de la serotonina, como un potente analgésico con acción en los nervios periféricos.

También creo interesante hacer hincapié en la variedad de artículos de esta edición, que muestra de qué manera se expande actualmente la investigación científica hecha en Brasil. Por eso, desde Recife la periodista Verônica Falcão comenta en las páginas 58 y 59 cómo los investigadores de las universidades federales de Pernambuco (UFPE) y Paraíba (UFPB), con la ayuda de físicos de São Paulo, reconstituyeron la megafauna del nordeste brasileño de hace unos 50 mil años. Desde São Carlos, estado São Paulo, el editor de tecnología Marcos de Oliveira se refiere a las nanopistas de cerámica que se perfilan como para hacer las conexiones en los circuitos y transistores (en la página 66), mientras que la editora asistente Dinorah Ereno aborda la adaptación en Río de Janeiro de una cámara hiperbárica que equipará a la primera central piloto de generación de energía mediante la acción de las olas del mar, que se instalará en el estado de Ceará (en la página 76). De allí saltamos a la sección Humanidades, donde el periodista Gonçalo Júnior nos transporta a Salvador (en la página 88), donde un estudio sobre un poeta del siglo XVII, Gregório de Mattos, conocido como Boca do Inferno, exhibe nuevos hechos documentados de su vida, que difícilmente sirvan para acallar la polémica sobre esta controvertida figura. Y para cerrar el círculo, regresamos a un Brasil tan profundo como el del comienzo, empero en otro sentido, en el artículo del editor de Humanidades, Carlos Haag, (en la página 80), sobre las investigaciones que revelan entre otras cosas de qué manera impera todavía un autoritarismo sin control dentro de los servicios de informaciones brasileños.

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