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telecomunicaciones

Conexión en su justa medida

Una empresa crece en el mercado al desarrollar componentes para transmisiones vía fibra óptica

Componentes ópticos utilizados en las conexiones telefónicas y de transmisión de datos vía fibra óptica desarrollados por Fotônica una pequeña empresa de Campinas, empiezan a reemplazar a los productos importados con precios un 30% menores y mejor desempeño. Son las piezas conocidas como atenuadores, empleadas en la adecuación del nivel de potencia de los transmisores a los receptores de las señales luminosas que transmiten las informaciones de un lado a otro, tanto entre ciudades como dentro de una empresa. Los dos primeros modelos de atenuadores le han asegurado a Fotônica más del 30% del mercado brasileño. Y dentro de dos meses, cuando esté listo el tercer modelo, la empresa pretende ampliar dicha participación al 80%, al margen de vender los productos en países como Ecuador, Paraguay, Argentina y Uruguay, donde comercializa otros productos, tales como conectores ópticos.

“La diferencia de los atenuadores de Fotônica con relación a los importados está dada porque nosotros hemos desarrollado un producto estable en cualquier situación”, dice el físico y presidente de la empresa Walter de Andrade Carvalho. Como las redes ópticas recorren en general largas distancias, los equipos de transmisión tienen altas potencias para que la luz llegue al receptor con un nivel suficiente, aun después de las pérdidas sufridas durante el trayecto. Los atenuadores se utilizan para hacer esas pérdidas artificialmente, cuando las dos puntas de la transmisión se encuentran a pequeñas distancias y, en el caso de los que Fontônica fabrica, pueden colocarse en la salida del transmisor, en la llegada al receptor o en el medio del trayecto. “Los productos importados que estudiamos sufrían una variación de desempeño si se encontraban en una u otra posición”, dice el investigador.

La estabilidad de desempeño de los nuevos atenuadores se obtuvo, de acuerdo con Carvalho, efectuándole modificaciones al proyecto y a la materia prima utilizada. Los precios, en tanto, son más bajos debido a los motivos clásicos. Por un lado, el producto nacional se obtiene con menores costos de mano de obra y de desarrollo; por otro, el extranjero tiene costos onerosos debido a los aranceles de importación. Más allá de la estabilidad y del precio, la producción nacional aporta también otra ventaja para las compañías de telecomunicaciones que utilizan atenuadores: la de poder comprar únicamente aquello que necesitan. El tiempo que se demora en importar -de mínima dos meses- hace que estas empresas emitan pedidos antes de saber cuál es el valor de la atenuación que necesitarán en cada componente y se vean así obligadas a comprar una gran variedad de opciones. “Traen hasta 20 piezas para cada transmisor, cuando la verdad necesitan apenas una. Diecinueve se tiran a la basura”, dice Carvalho.

Línea completa
El mercado brasileño de atenuadores ópticos mueve alrededor de 2 millones de reales, de acuerdo con el investigador. Más o menos el 40% de ese total corresponde a atenuadores de fibra óptica dopada y de unión desplazada, como los que sacó al mercado Fotônica. El 60% restante corresponde a los atenuadores de ficha, que recién empezarán a fabricarse en los próximos meses, motivo por el cual las expectativas de la empresa se vuelcan sobre este segundo semestre. Los tres modelos desarrollados por Fotônica constituyen una línea completa de atenuadores.

Los de ficha son los más usados debido a su practicidad, pero tienen sus limitaciones espaciales, pues aumentan mucho el volumen físico de la conexión. Los otros dos modelos ofrecen mayor flexibilidad pues tienen forma de cordones, como si fueran prolongadores de energía eléctrica. En el atenuador de fibra dopada, el valor de atenuación está condicionado por el tamaño o tipo de fibra empleada en el cable, mientras que en el atenuador de unión desplazada es posible ajustar la longitud del cordón y el lugar de la unión de acuerdo con la necesidad del cliente.

Para desarrollar los atenuadores ópticos, Fotônica contó con el apoyo de la FAPESP a través del Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (Pipe). Contó también con la ayuda del Centro de Investigación en Óptica y Fotónica (CePOF), uno de los diez Centros de Investigación, Innovación y Difusión (Cepids) de la FAPESP que posee uno de sus grupos de investigación en el Instituto de Física de la Universidad Estadual de Campinas (IF/Unicamp). Con el CePOF, la empresa mantiene una colaboración permanente para la solución de problemas técnicos. “Allí hay máquinas que valen centenas de miles de dólares, que no se justificaría que las tuviéramos en la empresa. Por eso utilizamos ésas; de cualquier manera, los problemas de conectividad suyos son resueltos por Fotônica.”

El conocimiento generado en el marco del proyecto está sirviendo también para hacer capacitación fuera de la empresa. “En la facturación de Fotônica esto representa poco, pero agrega un valor muy alto al trabajo de nuestros clientes”, dice Carvalho, quien lleva adelante todo este trabajo con un equipo de dos físicos y dos técnicos.La investigación y el desarrollo forman parte de la historia profesional de Carvalho, que fue el primero que defendió su tesis de maestría en el Laboratorio de Fotónica de la Unicamp. “Era una idea nueva y me interesaba mucho, incluso porque nosotros no sabíamos si iba a resultar en un producto, se iba generar valor o si iba a ser tan solo una curiosidad académica”, dice el investigador. Y el doctorado vino enseguida después, en el Instituto de Óptica de la Universidad de París, con foco también en la fibra óptica.

En comienzo de la producción
Fotônica nació como una consultoría en 1991, pero durante los primeros meses de experiencia Carvalho detectó la necesidad de desarrollar conectores ópticos para producir cables conectorizados, que actualmente constituyen el principal producto de la empresa. “Hice un trabajo para un fabricante de equipos de comunicación que tenía problemas de conectores y desarrollamos la tecnología de montaje de estos componentes. Ellos tenían una pérdida del 50% y nosotros incrementamos su aprovechamiento hasta el 96%”, comenta el físico.

Entre la producción de los componentes de conectividad óptica, las actividades de ingeniería y los proyectos de redes ópticas, Fotônica factura actualmente alrededor de 3 millones de reales anuales. “Llegamos a 15 millones de reales antes de la crisis de las empresas de telecomunicaciones, con exportaciones que ascendieron a los 500 mil dólares. Ahora estamos atravesando un momento de recuperación”, dice el director de la empresa, que apuesta a los atenuadores para aumentar sus exportaciones a Latinoamérica, un mercado estimado actualmente en 30 mil dólares anuales. “Vamos a hacer una campaña focalizada en la calidad y el precio”, anuncia.

El equipo de investigación de Fotônica se encuentra ahora abocado a la preparación de otro proyecto -en este caso totalmente innovador- de desarrollo de conectores destinados a sistemas ópticos de alta potencia. De acuerdo con Walter, existe actualmente una fragilidad en la estructura de estos sistemas en todo el mundo, pues las conexiones se hacen con piezas proyectadas para potencias menores, que se queman a menudo al no soportar la carga utilizada. El reto es desarrollar el producto antes que lo hagan en Japón, Estados Unidos y algunos países de Europa que han iniciado las investigaciones en busca de soluciones destinadas al mismo problema.

El Proyecto
Desarrollo de Tecnología de Atenuadores Ópticos (nº 00/07566-0); Modalidad Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE); Coordinador Walter de Andrade Carvalho – Fotônica; Inversión
R$ 11.000,00 y US$ 114.000,00

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