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biotecnología

Diagnóstico industrial

Una empresa Río Grande do Sul es pionera en análisis moleculares aplicados al sector productivo

En julio de 1993, tres jóvenes estudiantes de la Universidad Federal de Río Grande do Sul (UFRGS) decidieron transformar lo que aprendían en clase en métodos de análisis más eficientes para diagnosticar patologías humanas y animales. La asociación de un biólogo y de dos ingenieros agrónomos con especialización en microbiología agrícola resultó en la creación de Simbios Produtos Biotecnológicos, una empresa pionera en Brasil en el uso de la técnica de diagnóstico molecular – un método de análisis basado en la investigación genética – aplicada a la industria.

“En el control de la calidad de los alimentos, el diagnóstico molecular constituye un test de alta confiabilidad y agilidad, características esenciales para atender la demanda de los mercados consumidores más rigurosos”, dice el biólogo André Fonseca, quien comparte la sociedad de la empresa con Nilo Ikuta y Vagner Lunge. Algunos consumidores de aves, principalmente musulmanes y judíos, exigen además del control de la calidad de los alimentos una certificación de origen de los balanceados dados a los animales. Como estos consumidores no comen carne de cerdo, restringen cualquier derivado de estos animales también en el alimento balanceado de las aves.

“Las técnicas de diagnóstico molecular se fundamentan en el análisis directo de la secuencia de los ácidos nucleicos presentes en el ADN para la identificación y caracterización de los organismos, de patologías y de ciertas características genéticas de interés”, relata Fonseca. El investigador subraya que estas técnicas han sido aplicadas en la detección de enfermedades causadas por virus, bacterias, hongos y parásitos en animales y en seres humanos. “Las metodologías de cuantificación permiten tanto establecer pronósticos de tratamiento como su seguimiento, como en los casos de infección con VIH, en los que se desea mantener la población del virus en la menor concentración posible en el individuo portador.”

En la agroindustria, las técnicas moleculares permiten identificar con suma precisión cepas potencialmente patogénicas, como el virus de la influenza aviaria, responsable de causar serios problemas epidemiológicos, con reflejos devastadores en la producción, que perjudican incluso a las exportaciones. Grandes empresas productoras y exportadoras de alimentos de origen aviario y porcino instaladas en el sur de Brasil, como Sadia, Perdigão y Chapecó, se cuentan entre los clientes de Simbios. El método es utilizado también para determinar serotipos específicos de salmonela, normalmente asociados a patologías aviarias (Gallinarium, Pullorium, Enteritidis y Typhimurium).

Premio Finep
Durante estos casi diez años de vida, Simbios ha estado siempre ligada a la universidad. Desde su creación hasta 1999, la empresa estuvo alojada en la incubadora del Centro de Biotecnología de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UFRGS. Se invirtieron en ese período 300 mil reales en investigación, provenientes de becas del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq) y de la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado do Río Grande do Sul (Fapergs), además de recursos de los propios investigadores. A partir de 1996, Simbios empezó a vender sus productos a la industria nacional de carnes y a los laboratorios de análisis clínicos y patológicos; eso sin contar los hospitales, secretarías de salud y centros de control epidemiológico.

En 1999 la firma ganó el Premio Finep de Innovación Tecnológica, concedido anualmente por la Financiadora de Estudios e Proyectos a las pequeñas empresas de base tecnológica que se destacaron en el período. Ese mismo año, Simbios dejó su lugar en la UFGRS para instalarse en el campus de la Universidad Luterana de Brasil (Ulbra), ubicada Canoas, en el Gran Porto Alegre, por invitación del prorrector de Investigaciones y Posgrado de la referida institución, profesor Edmundo Kanam Marques. La ligación de los socios con el mundo académico no se restringe al espacio físico. Ikuta y Lunge dan clases en la carrera de posgrado en biotecnología de la universidad ‘gaúcha’.El diagnóstico molecular, pese a ser más caro que el convencional, es capaz de determinar con exactitud la existencia de enfermedades como la hepatitis C y el VIH. Tras el análisis de las informaciones genéticas contenidas en la muestra de sangre del paciente, es posible afirmar con precisión si éste está contaminado, y en que grado de comprometimiento se encuentra con relación a la enfermedad. Siguiendo en el área de salud humana, el diagnóstico molecular también es de gran eficiencia para la detección de los agentes patógenos causantes de la neumonía, de los virus de las hepatitis B y C, del HTLV (con sus tipos I y II), de Chlamydia trachomatis y del papilomavirus humano (HPV). Los dos últimos agentes están asociados al cáncer ginecológico.

Gran demanda
De acuerdo con el análisis de Fonseca, aún hay mucho por hacer en el área de diagnóstico molecular en Brasil, pero lo que falta apoyo financiero. “En Estados Unidos, por ejemplo, la utilización del diagnóstico molecular es obligatoria para cualquier análisis de virus humanos. Fonseca cree que existe una gran demanda no atendida todavía, principalmente con relación al diagnóstico molecular industrial.

“Debido a las dimensiones continentales de este país, existen condiciones para contar con otras cuatro empresas de perfil similar a la nuestra, en nichos complementarios al de Simbios”, evalúa. Según sus cálculos, aquél que esté interesado en ingresar al área necesita alrededor de 250 mil dólares para invertir en equipamientos y en personal especializado. “Pero es una tarea que demanda tiempo, pues requiere mucha investigación y maduración”, completa.

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