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Ciencia

El retorno de la sal

El nitrato de plata es rehabilitado en el tratamiento del derrame pleural para reducir el malestar en pacientes terminales

El nitrato de plata, una sal corrosiva con poder antiséptico, está resurgiendo en bajas concentraciones como alternativa al talco en el tratamiento del derrame pleural – una complicación común en el estadio avanzado de algunos cánceres, principalmente los de pulmón y de mama, y que solamente en Estados Unidos afecta a 250 mil personas cada año. Este disturbio, que se caracteriza por una acumulación de líquido en la cavidad pleural – el espacio delimitado por las pleuras, las membranas que revisten los pulmones y la pared interna del tórax -, disminuye la capacidad respiratoria y la oxigenación de la sangre, y provoca un fuerte malestar en los pacientes.

El responsable por el rescate de la aplicación del nitrato de plata es el neumólogo Francisco Vargas Suso, de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (FMUSP). En los últimos siete años, Vargas coordinó experimentos con conejos y ratones que demostraron la eficacia y la seguridad del compuesto. Estudios que su equipo realizó recientemente con un grupo de 45 personas confirmaron estos resultados.

Al margen de poner a disposición una terapia tan eficiente como la del talco, lo importante es que el nitrato de plata podrá usarse en una solución de apenas un 0,5% – mientras que las soluciones utilizadas antes eran de entre el 1% y el 10%, es decir, hasta 20 veces más concentradas. Si el seguimiento de un mayor número de pacientes confirma estos datos, el compuesto volverá a ser una opción primordial para tratar derrames pleurales y reducir el malestar en pacientes terminales.

Sin tratamiento, los pacientes mueren por insuficiencia respiratoria. Cuando la complicación es reincidente (pues el derrame se rehace), el procedimiento más común es la pleurodesis, que consiste en introducir en la cavidad una sustancia que desencadena la formación de un tejido fibroso de colágeno. Inyectada en el espacio situado entre las pleuras, esta sustancia las hace adherirse una a la otra.

Una búsqueda permanente
Durante décadas, uno de los compuestos usados en este procedimiento fue precisamente el nitrato de plata, aplicado en la primera pleurodesis de la cual se tenga noticias, en 1901. Con todo, como se efectuaron estudios que sugerían que el nitrato de plata causaría mucho dolor, inflamación aguda e internación prolongada, ese compuesto dejó de ser usado en los años 80 y los médicos empezaron a aplicar el antibiótico tetraciclina para producir la pleurodesis. Con el retiro de la forma inyectable de ese antibiótico del mercado, concretada a mediados de la década citada, se pasó a usar apenas el talco – silicato de magnesio hidratado -, utilizado desde 1931 y actualmente aplicado en un 90% de los casos de reincidencia de derrame pleural.

Pese a que el talco es un producto barato y eficaz, continua la búsqueda de otro agente. Algunas investigaciones con pacientes sometidos al tratamiento de derrame pleural con el talco indican que éste está asociado al surgimiento del síndrome del distrés respiratorio agudo (SDRA), complicación que torna difícil la respiración, debido al cierre de los alvéolos, y en más del 50% de los casos ocasiona la muerte. Los estudios relatan la ocurrencia de SDRA en hasta un 9% de los pacientes tratados. Algunos experimentos sugieren incluso que, luego de su aplicación, el talco se esparce rápidamente por el cuerpo y se acumula en varios órganos.

A partir de estas constataciones, Vargas Suso y sus colaboradores decidieron buscar un compuesto más eficiente y con menos efectos colaterales. En vez de fijar su atención en sustancias caras, como la droga anticáncer bleomicina, o en otras en fase de pruebas, como las interleucinas – proteínas producidas por las células de defensa del organismo -, el grupo optó por analizar productos ya aplicados en la pleurodesis y escogieron el nitrato de plata por varios motivos: “Buscábamos un producto barato, que pudiera ser utilizado en cualquier país del mundo. Asimismo, el nitrato ya existía y es de fácil manipulación”.

A mediados de la década del 90, una alianza formada entre el Instituto del Corazón (Incor), Neumología de la FMUSP y la FAPESP permitió la creación del primer laboratorio de la pleura del país, vinculado al Sector de Enfermedades Respiratorias del Instituto. En éste, el grupo comenzó a investigar la eficacia del nitrato de plata aplicádolo en conejos y ratones – experimentos que ya han rendido diez artículos, ocho de éstos publicados en la revista Chest, una de las más importantes del mundo en neumología clínica. Uno de los primeros trabajos, publicado en 1995, comparó la acción de dos concentraciones diferentes de una solución de nitrato de plata (al 0,25% y al 0,50%) con la acción de la tetraciclina. Se verificó que la solución al 0,50% tuvo una acción muy similar a la del antibiótico, y sin causar efectos colaterales.

Faltaba verificar si en esa dilución el nitrato era tan eficaz como una solución salina de talco. Diez conejos fueron sometidos a la pleurodesis con 2 mililitros del nitrato al 0,5%. Otros diez pasaron por el mismo procedimiento, con 2 mililitros de una solución de talco, en la dosis de 400 miligramos por kilogramo. Todos fueron sacrificados 28 días después. Análisis macroscópicos y microscópicas mostraron que el nitrato fue más eficiente, llevando a la formación de un tejido fibroso más denso que el talco. Hubo solamente una reacción, considerada insignificante: el nitrato causó la inflamación en un grado un poco más elevado.

Para verificar si los beneficios y las consecuencias indeseables eran duraderas, dos grupos de 70 conejos cada uno fueron tratados con las dos sustancias y se evaluó la evolución de la terapia durante un año. Nuevamente, el nitrato fue mejor que el talco. En promedio, el nivel de pleurodesis fue mayor en el grupo que recibió nitrato, y el tejido fibroso se distribuyó más homogéneamente por la cavidad pleural. La inflamación provocada por el nitrato fue mayor durante el primer mes, pero disminuyó a índices similares a los causados por el talco.

Resultados
Los resultados más prometedores aparecieron en investigaciones recientes con pacientes con derrame pleural. La más importante de éstas, realizada con pacientes de los hospitales de Clínicas de USP y Pérola Byington, junto con el Instituto del Cáncer de São Paulo, fue publicada en el año 2000 en la revista Chest. La misma incluyó 49 procedimientos de pleurodesis en 45 voluntarios. Algunos de éstos fueron sometidos aleatoriamente al procedimiento con talco. El resto fue tratado con 20 mililitros de nitrato de plata al 0,5%. El nitrato se mostró eficiente en un 96% de los casos; y el talco, en un 84%. En ninguno de los grupos se constataron efectos colaterales, y el período de internación fue casi el mismo: 3,7 días (nitrato) y 3,4 días (talco).

“Los resultados son muy animadores”, afirma Vargas Suso, pero recuerda que aún son pocos los casos analizados en seres humanos y que la eficacia del nitrato debe ser mejor comprobada. Pero aun así, éste despunta como una alternativa, por lo menos mientras no se produzcan talcos efectivamente seguros, que tengan partículas de tamaño uniforme y queden retenidas en la pleura: “Si son muy pequeñas, las partículas entran en los orificios de la pleura y se diseminan por el organismo, produciendo efectos deletéreos”.

EL PROYECTO
Evaluación Temporal de la Matriz Extracelular en la Pleurodesis Experimental
Modalidad
Línea regular de auxilio a la investigación
Coordinador
Francisco Vargas Suso – Facultad de Medicina de la USP
Inversión
R$ 96.072,23

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