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Carta de la editora | 144

Elecciones obvias

Hablemos en términos bien claros: para un sinnúmero de experimentos esenciales en la realización de investigaciones volcadas a la salud y la vida humanas, no existen hoy en día alternativas reales, eficientes, a los llamados cobayos. Así, aunque el tema de la protección a los animales deba involucrar el debate de aspectos éticos complejos a veces, parece sobrar una buena dosis de demagogia en el furor de legislar que comienza a  manifestarse en Brasil contra el uso de animales de laboratorio en experimentos científicos. Tomemos el caso de Río de Janeiro, por ejemplo: de cumplirse al pie de la letra la ordenanza municipal que desde el final de diciembre transformó en ilegal ese uso, inmediatamente veríamos una obstrucción sin precedentes de una parte significativa de la investigación allí realizada por algunas de las más importantes instituciones científicas instaladas en la ciudad. Con todo, el concejal y actor Cláudio Cavalcanti, autor del proyecto, lo justificó en los siguientes términos: “Un ser humano que tortura seres dominados e incapaces de  defenderse, seres que gritan y lloran de dolor -sea ese ser un investigador o un psicópata- representa una escoria de la Creación”.

La comunidad académica carioca, que no tiene por qué identificar sus prácticas profesionales con tortura ni tampoco por que aceptar la absurda acusación de escoria de cualquier naturaleza, por supuesto, reaccionó con firmeza. Y decidió, como informa el editor especial Fabricio Marques en el artículo estampado en la portada de esta edición movilizar a los diputados nacionales del estado para ayudar a aprobar un proyecto de ley que establece normas para la utilización con criterios de animales en experimentación, en tramitación en el Congreso hace 12 años. Es más: decidió seguir trabajando con animales de laboratorio cuyos protocolos fueron aprobados por los comités de ética de las instituciones de investigación.

En un escenario en el que es grande el riesgo de irracionalidad exacerbada en las discusiones, el reportaje elaborado por Fabricio Marques reubica con entera serenidad y competencia los hechos vinculados al uso de animales en experiencias científicas, su evolución, desdoblamientos y el porqué de que ellos sean hoy imprescindibles para el avance del conocimiento. Es ya en la primera página del texto que informa: “La interrupción del uso de animales generaría perjuicios inmediatos con repercusión nacional, como la falta de vacunas, incluso la de la fiebre amarilla. El control de calidad de los lotes de vacunas fabricados en Río por la Fiocruz se hace con animales de laboratorio. La inoculación en pequeños ratones domésticos demuestra la calidad de los antígenos antes de que aplicárselos en las personas. Sin poder usar roedores, la distribución de vacunas como la de la hepatitis B, la rabia, la meningitis y el BCG tendría que ser interrumpida por falta de seguridad”. ¿Qué elección hacer? El conocimiento de los hechos amplía la riqueza y la justicia del debate y es a eso que el artículo de la portada de Pesquisa FAPESP debe contribuir.

Otro artículo de las páginas de política científica y tecnológica merece relevancia aquí. Se trata del cambio institucional en curso en la estatal Embrapa, que debe consolidar la presencia de la empresa en África, Europa y hasta dentro de Latinoamérica. Tal como informa a partir de la página 32 la editora de política, Claudia Izique, Embrapa, creada en 1973 como empresa pública de derecho privado, se convirtió un centro de excelencia en I&D, y ahora ha llegado el momento crucial de transformar su conocimiento acumulado en más riqueza. Y eso no solamente a través de las nuevas inversiones en el exterior como por la vía de asociaciones con el sector privado dentro de Brasil.

En ciencia quiero destacar el texto sobre un descubrimiento relativo a una enzima hallada de forma abundante en los estadios más avanzados de la artritis. Ya se sabía de esa abundancia, pero según el informe del editor especial Carlos Fioravanti, a partir de la página 50, se sabe ahora que esa proteína puede ser una de las causas de la enfermedad. Este hallazgo puede no solamente ampliar la comprensión sobre la enfermedad -que ataca a alrededor de dos millones de personas en Brasil, de las cuales aproximadamente 1,5 millón son mujeres que experimentan los primeros síntomas de la artritis por alrededor de los 35 años- sino ayudar a entender cómo y por qué los tratamientos hoy empleados para contenerla una veces funcionan y otras veces no.

En las páginas de tecnología merece atención especial el reportaje de la editora asistente Dinorah Ereno sobre una variedad de yuca que tiene gran cantidad de azúcares en lugar de almidón en la raíz y que, por eso mismo, se muestra particularmente prometedora para la producción de etanol (página 68).
¡Buena lectura!

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