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Investigación empresarial

En busca de nuevas rutas químicas

La empresa Oxiteno lanza productos a base de aceite de palma, de soja y de caña de azúcar en reemplazo de productos petroquímicos

léo ramos De izquierda a derecha: Márcio Lauria, Adriano Sales, Adão Mattos, Nádia Armelin (gerentes de I&D) y André Conde, quien comanda el árealéo ramos

Un equipo joven, con bastante experiencia y buena formación académica, dirige las principales líneas de investigación de la industria química Oxiteno, enfocadas en mercados tan diversos como los de cosméticos, productos para limpieza industrial y del hogar, pinturas y barnices, agroquímicos, petróleo y gas, entre otros. Al frente del área nacional de investigación y desarrollo (I&D) se encuentra André Conde, de 39 años y con 17 años en la empresa. “Comencé como pasante e inmediatamente me contrataron como investigador”, dice Conde, graduado en química en la Universidad de São Paulo (USP), magíster en química por la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y con un MBA en gestión empresarial por la Fundación Getúlio Vargas (FGV). Entre los 1.600 empleados de Oxiteno, hay 100 que trabajan en I&D. La empresa destina anualmente alrededor del 1,5% de su facturación, que el año pasado fue de 2.500 millones de reales, para el sector.

Cerca de cumplir 40 años, la multinacional química brasileña con sede en São Paulo, perteneciente al grupo Ultra, está presente en ocho países de América, Europa y Asia y posee 11 filiales industriales distribuidas en Brasil, México, Estados Unidos y Venezuela, además de tres centros de I&D en el mundo. De la cartera de 400 productos de la empresa, 300 son tensioactivos, también denominados surfactantes. “Un tensioactivo es una molécula especial que posee la habilidad de compatibilizar materiales que no se mezclan”, dice Conde. Presentes en prácticamente todos los procesos industriales, se los utiliza para aplicaciones tan diversas como pueden ser champú, detergentes, en procesos de polimerización de pinturas y en la aplicación de plaguicidas agrícolas en el campo. “Somos los mayores productores de tensioactivos de Latinoamérica”, comenta. Oxiteno también elabora solventes, intermediarios químicos y precursores que se destinan a la fabricación de otros productos.

Para diferenciarse en el mercado, la empresa intenta ir más allá de la producción de compuestos químicos provenientes de fuentes petroquímicas. A tal fin ha invertido en la búsqueda de soluciones tecnológicas que utilicen fuentes renovables, tales como aceite de soja, de palma y derivados de la caña de azúcar. El año pasado, por ejemplo, Oxiteno anunció el lanzamiento de un aditivo que modifica las propiedades del etanol para permitir su utilización en motores gasoleros, sustituyendo al combustible derivado del petróleo. La solución innovadora y menos contaminante recibió el premio Kurt Politzer de Tecnología 2011 en la categoría empresa, otorgado por la Asociación Brasileña de Industrias Químicas (Abiquim).

El producto, que se encuentra en su fase final de validación, fue desarrollado por el área de petróleo y gas de la empresa, bajo la coordinación de Nádia Armelin, quien actualmente se desempeña como gerente de I&D en el área de pinturas y barnices. Graduada en ingeniería química en la Unicamp y con MBA en gestión empresarial por la FGV, Armelin, de 31 años, trabaja hace ocho años en Oxiteno, donde comenzó como pasante.

096-099_Oxiteno_200Otro lanzamiento que se concretó en mayo de este año en la misma línea de los renovables es un coalescente que se usa en pinturas decorativas con bajo tenor de compuestos orgánicos volátiles (COV), es decir, compuestos aromáticos que contribuyan a contaminar el aire. El coalescente es la materia prima que plastifica la superficie de partículas que componen las pinturas para paredes al látex y es lo que le confiere resistencia, duración y brillo a las mismas. Sustituyendo a la materia prima original de origen petroquímico se utilizó aceite de palma. “Estamos vendiendo el producto en Medio Oriente y en Sudáfrica, y se encuentra en proceso de homologación en Europa”, dice Armelin. Para determinar si el coalescente es o no volátil, los investigadores utilizan como referencia la regulación europea que establece que a todo compuesto con punto de ebullición por debajo de los 250 ºC se lo considera como alto COV. El cálculo del punto de ebullición se realiza considerando la volatilidad de las moléculas y la interacción entre los componentes del producto. “El coalescente que desarrollamos posee un punto de ebullición de 294 ºC”, dice Armelin.

El área de pinturas y barnices es uno de los principales mercados de Oxiteno, puesto que en la fórmula de una pintura intervienen tensioactivos, solventes y coalescentes, todos ellos producidos por la empresa. Tan sólo los pigmentos y las resinas no se encuentran en la cartera de la compañía, que produce tanto para el mercado decorativo como para el automovilístico de pinturas originales, además del de muebles. “Además del coalescente con bajo COV, elaboramos solventes provenientes de la caña de azúcar para diversas aplicaciones”.

Oxiteno ha atravesado un proceso de internacionalización y, recientemente, además de las filiales industriales de México y Venezuela, adquirió una unidad en Estados Unidos para producir tensioactivos y especialidades químicas para los mercados de agroquímicos, cosméticos y limpieza industrial y doméstica a partir de 2013. “Nuestro sector de I&D debe demostrar que genera innovaciones para diferenciarse tecnológicamente no sólo en Brasil, sino también en Europa y en los mercados mundiales”, dice Conde.

léo ramosEnsayos de estabilidad térmica en agroquímicosléo ramos

En el marco de su estrategia de innovación se ubica el desarrollo de nuevas tecnologías para químicas verdes, el refuerzo de la cooperación con universidades y centros de investigación y el aumento de la base de propiedad intelectual. “Varias ideas de nuevos productos surgen mediante la interacción técnica con nuestros clientes, pero muchas otras propuestas surgen en la propia Oxiteno, que se encuentra atenta a las tendencias y a las patentes, e interactúa con consultores de excelente nivel y experiencia profesional”, dice Márcio Tavares Lauria, de 44 años, gerente de desarrollo de procesos, quien dirige  un equipo de 17 personas. Lauria, un ingeniero químico graduado en la USP, trabaja en la empresa desde hace 21 años. “Oxiteno entiende que los convenios constituyen una forma de adquisición de tecnología en forma más rápida, correcta y efectiva”, sostiene el ingeniero, quien realizó un MBA en gestión empresarial en el Instituto Brasileño de Mercado de Capitales (IBmec), el actual Insper.

Convenios académicos
Entre sus colaboradores se cuentan universidades y centros de investigación, a los que se considera como elementos que potencian las nuevas tecnologías. Actualmente la empresa mantiene diversos proyectos en colaboración con instituciones de Brasil y del exterior, más allá de otros que concluyeron durante los últimos tres años. La FAPESP es una de las asociadas. Al final de 2006, la Fundación emitió junto a Oxiteno una convocatoria a la presentación de proyectos para lignocelulósicos, que tienen como objetivo la utilización de celulosa, paja y punta de la caña de azúcar para obtener, mediante procesos enzimáticos, productos que actualmente se producen por vía química y petroquímica. La convocatoria originó tres proyectos en colaboración con el Instituto de Investigaciones Tecnológicas, el Laboratorio Nacional de Luz Sincrotrón y la USP.

En Venezuela, el centro de I&D cuenta con un proyecto innovador mediante un convenio con la Universidad de Los Andes para el desarrollo de tensioactivos extendidos. “Se los denomina extendidos porque se diferencian químicamente de las moléculas convencionales, lo cual permite una mayor eficiencia del tensioactivo en aplicaciones tales como cosméticos, detergentes y agroquímicos”, destaca Lauria.

“Dentro de nuestra estrategia de innovación, hay un trabajo volcado a captar tendencias”, dice Conde. Y cita como ejemplo el proyecto de tensioactivos verdes, en el cual se identificaron rutas de síntesis embrionarias en la literatura científica. Actualmente la empresa cuenta con una investigadora, Priscila Milani, quien realiza un posdoctorado en la Unicamp y posee una beca del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq), completamente dedicada al proyecto. “La investigación involucra una ruta de síntesis genuinamente innovadora”.

Dentro de su estrategia, un soporte importante es el consejo de ciencia y tecnología, que se creó en 2004 y está compuesto por expertos externos. Son siete consejeros en el área de tensioactivos y tres en pinturas y solventes, que se reúnen anualmente para debatir tendencias y estrategias de innovación. Semestralmente se llevan a cabo encuentros en que se presentan los mejores casos en las cuatro áreas de I&D, que son: pinturas y barnices, limpieza doméstica e industrial, cosméticos y cuidados personales, y agroquímicos. En el marco de uno de esos encuentros se presentó el coalescente de pinturas con bajo COV, desarrollado por el equipo de Nádia Armelin.

El grupo de I&D de productos para limpieza del hogar e industrial, dirigido por Adão Mattos, resolvió extender la innovación a las ceras de autobrillo que se utilizan en las residencias. “Desarrollamos un coalescente con ventajas de aplicación en relación con los productos petroquímicos que se utilizan actualmente, tales como la baja emisión de COV y una materia prima de origen renovable”, dice Mattos, de 38 años, graduado y magíster en ingeniería química de la Unicamp, con MBA en gestión empresarial por la FGV, quien hace 14 años que trabaja en Oxiteno.

Menor consumo de energía
Entre las novedades lanzadas el año pasado se encuentra un espesante líquido, un producto que se utiliza para conferir consistencia al champú, por ejemplo. “Los productos que se encuentran en el mercado son sólidos y deben calentarse antes de utilizarse, lo cual representa un consumo de energía para el cliente”, señala Mattos. La fórmula desarrollada, al no provocar irritación y ser transparente, puede agregarse tanto a productos para niños como en jabones íntimos y otras aplicaciones.

En el sector de agroquímicos, también se lanzó este año un espesante líquido. “Se trata de un producto nuevo, que no necesita preparación previa. Basta con agregarlo a la fórmula para que esta adquiera la viscosidad deseada”, dice Adriano Sales, de 35 años y coordinador de I&D para agroquímicos. Sales, graduado en ingeniería química por la Escuela de Ingeniería de Mauá y con MBA en ingeniería de productos por la USP, se desempeña desde hace 16 años en Oxiteno, donde comenzó como pasante de nivel técnico en la fábrica. “Las fórmulas agroquímicas tienen como objetivo aumentar la productividad en el campo”, comenta. Dentro de los agroquímicos, los tensioactivos se destacan por contribuir al desarrollo de fórmulas más eficientes. Como gran parte de los ingredientes activos es insoluble en agua, Oxiteno también produjo solventes verdes para agroquímicos a partir del aceite de soja y de caña de azúcar, que se utilizan en reemplazo de algunos solventes derivados del petróleo.

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