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Divulgación

En el frente de la noticia

José Hamilton Ribeiro gana un prestigioso premio de periodismo de la Universidad de Columbia

En una carrera en la que la acumulación de experiencia tiende a alejar a los profesionales de las calles y empujarlos hacia cargos burocráticos, el periodista José Hamilton, de 71 años de edad y más de 50 de profesión, sigue en el frente del reportaje. Hace 25 años, de micrófono en mano, realizó un trabajo especial para el programa Globo Rural, que se emite a las 8 de la  mañana de los domingos, en la Red Globo, enfocado en los intereses del hombre de campo. José Hamilton, que acaba de conquistar el prestigioso premio internacional de periodismo Maria Moors Cabot, concedido por la Universidad de Columbia, comenzó su carrera en 1954, como reportero de diario permaneciendo durante seis años en Folha de S. Paulo. Después contribuyó en la creación de revistas como Quatro Rodas y la desaparecida Realidade. Fue en Realidade, durante la segunda mitad de la década de 1960, que una experiencia dramática marcó la vida de José Hamilton y ganó espacio en la historia del periodismo brasileño. Corresponsal en la Guerra de Vietnam, él perdió una pierna en la explosión de una mina en 1968 su relato en forma de diario sobre la guerra se convirtió en un  libro, O gusto da guerra, relanzado recientemente por Editora Objetiva.

Un costado menos notorio de su trayectoria es el de divulgador de ciencia. De los siete premios Esso de Periodismo que recibió, cuatro fueron conferidos por artículos de información científica, sobre temas tales como transplantes de órganos, ecología y las enfermedades que matan a los brasileños. Mi interés en la ciencia comenzó cuando aún estaba en la escuela, cuando escribí un ensayo para participar en un concurso sobre el suelo. Fui a conversar con un profesor para poder escribir sobre el tema y éste desarrolló una clase sobre la nutrición de las plantas, recuerda José Hamilton. Quedé encantado con aquella conversación y el mundo que ella revelaba. Se repite en mí esa sensación hasta hoy, siempre que voy a entrevistar investigadores, afirma. En 1999, José Hamilton fue galardonado con el Premio José Reis de Divulgación Científica, en la modalidad Periodismo Científico, concedido por el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq).

El premio recientemente obtenido por la Universidad de Columbia es concedido desde hace 68 años a profesionales de la prensa que demuestran compromiso con la libertad de prensa y comprensión de las relaciones interamericanas en el abordaje de asuntos de Latinoamérica. Además de él, se llevaron el premio el escritor peruano Mario Vargas Llosa, Ginger Thompson, jefe de la sucursal de Ciudad de México del periódico The New York Times, y Matt Moffett, corresponsal en América del Sur del The Wall Street Journal. Cada un recibirá una medalla y 5 mil dólares, en una ceremonia que se llevará a cabo en el mes de octubre. Curiosamente, José Hamilton ni siquiera debió tomarse el trabajo de inscribirse. Su yerno, el periodista Sérgio Dávila, corresponsal de Folha de S. Paulo en Estados Unidos, tomó la iniciativa de presentar la candidatura del veterano periodista, al comprobar que su biografía se encuadraba con el objetivo del premio.

Termiteros
En un homenaje realizado a José Hamilton Ribeiro en un reciente congreso de periodismo, el ombudsman de Folha de S. Paulo, Marcelo Beraba, arriesgó una definición del veterano periodista: Sus reportajes despiertan el placer por la lectura, porque acompañan una historia bien contada y prueban que un periodismo bien hecho no tiene que ser chato, pedante o hermético. Contador de historias incansable, es el propio José Hamilton Ribeiro quien explora los temas que se han transformado en sus  reportajes en Globo Rural. Una pauta alimenta a otra. Salimos para hacer un reportaje y acabamos tropezando con otros temas interesantes, dice él, que pasa al menos 15 días por mes viajando por Brasil. Los investigadores son personajes frecuentes de sus reseñas. Uno de los reportajes que más le agradó hacer, exhibido hace unos tres años, mostraba el extraño fenómeno de los termiteros que brillaban en la noche, en el interior de Mato Grosso do Sul. Fue difícil conseguir registrar las imágenes de noche, porque la luz era débil y las cámaras no tenían sensibilidad para captarla, dice José Hamilton. El material salió al aire, pero estoy pensando en repetirlo porque supe que la tecnología de las cámaras está mejorando. Eso, si no desmontan todo y destruyen los termiteros antes. El profesor Etelvino Bechara, de la Universidad de São Paulo, ayudó al reportero a explicar el evento: las larvas de luciérnaga se instalaban en los termiteros y originaban el efecto luminoso cuando capturaban para comer termitas en gran revuelo.

En otro reportaje memorable, se sumergió en un río del Pantanal Matogrossense para demostrar cómo la pesca selectiva de especies como el dorado (Salminus brasiliensis), el salmón de río o pirapitá (Brycon hilarii) y el sábalo (Prochilodus lineatus) estaban afectando los ciclos vitales de esas especies, un resultado de la pesca abusiva. El fenómeno fue revelado por investigaciones como la de la joven bióloga Izabel Corrêa Boock Garcia, del Programa de Posgrado en Ecología y Conservación de la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul (UFMS).

Alma humana
Comparando datos de las décadas de 1970 a 1990 y los años de 2000 a 2005, Izabel constató que el dorado se reproduce actualmente con tamaños 40% menores. También el sábalo sufrió una reducción de 18,5%. El efecto sería una tentativa de esas especies de regenerar más rápidamente los cardúmenes depredados por la pesca. Globo Rural no es un programa agrotécnico. Más bien se enfoca en el mundo de quien vive en el campo, pero su dimensión es la del alma humana, dice José Hamilton.

Años atrás, José Hamilton Ribeiro fue invitado para postularse a la presidencia de la Asociación Brasileña de Periodismo Científico, que pasaba por un momento difícil, con pocos socios y en riesgo de extinción. Su paso de dos años al frente de la entidad fue marcado por la organización del 6º Congreso Brasileño de Periodismo Científico, realizado en Florianópolis en el año 2000. Considero que cumplí con mi misión. Cuando terminó mi mandato, surgieron dos postulantes para el cargo, en una señal de vitalidad de la asociación?, dice. El periodista transformó sus vivencias en el mundo rural en libros de ficción, como Pantanal, Amor baguá e Vingança do indio cavaleiro (1997), y escribió otros basados en su experiencia de reportero, como Gota de sol (1992), sobre la trayectoria de la naranja en la agricultura, y Senhor-Jequitibá (1979), en el cual establece un diálogo con un jequitibá-rosa [gran árbol brasileño] que adornaba el Palacio Municipal de Campinas. En breve lanzará dos títulos: una recopilación de reportajes y un libro sobre los 260 mayores éxitos de música folclórica de los últimos tiempos.

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