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Tecnociencia

Identifican el gen sexual de las abejas

Para ser hembra, una abeja debe nacer con por lo menos dos versiones diferentes de un gen llamado csd (determinador complementario del sexo). El macho necesita únicamente de una o eventualmente dos copias de la misma versión de ese gen, de cual existe una docena de variaciones. La existencia del csd fue planteada hace 50 años, pero recién ahora éste ha sido identificado por el entomólogo Robert Page, de la Universidad de la California de Davis (Cell, 22 de agosto).

En abejas, avispas y hormigas – el grupo de insectos llamados himenópteros –, los huevos fertilizados generan hembras. Los machos no tienen padre, es decir que nacen de huevos no fertilizados. La compleja vida social de estos insectos – que viven en colonias con raras hembras reproductoras, muchas trabajadoras y un puñado de machos ociosos– es comandada en gran medida por la actividad del csd. Las abejas reinas se aparean con muchos machos –quizás para garantizar la mezcla de genes.

Nadie sabe por qué el sistema reproductivo de estos insectos evolucionó de este modo. Una hipótesis indica que así favorecería a la hembras incapaces de encontrar machos en la naturaleza. De este modo ellas logran generar machos con los cuales pueden aparearse posteriormente. Pero la endogamia tiene un precio. Si la hembra se aparea con un macho que carga un csd igual que el de ella, la mitad de la cría nace estéril y es devorada por las obreras. El próximo paso consiste en descubrir por qué versiones idénticas del csd no funcionan juntas.

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