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Entrevista

Ana Birulés i Bertran: Incentivo fiscal a la innovación

El Consejo Europeo de Barcelona se reunió durante los días 15 y 16 de marzo y les sugirió a los países miembros que incrementasen sus inversiones en Ciencia, Tecnología e Innovación durante los próximos diez años, con la finalidad de llegar a un porcentaje del 3% de su Producto Interno Bruto (PIB). ¿En qué nivel se encuentran actualmente las inversiones europeas en ese sector?
– En Europa los niveles de inversión en Investigación y Desarrollo se ubican en media en alrededor del 1,8% del PIB. Pero existe un fuerte peso de las inversiones públicas en las universidades y en los centros de investigación. El peso del sector privado es relativamente más bajo. Y ese desfase no es solamente una cuestión de investigación y desarrollo. Es también un reflejo de la capacidad para transformar las investigaciones en productos y servicios de tecnología.

Se apuesta poco a la innovación. Ése, por cierto, ha sido el tema que España puso en discusión en la Conferencia de Barcelona. Allí, por primera vez en la historia, se reunieron los ministros de Investigación y los ministros de Industria de todos los países de la Unión Europea. La evaluación indicó que era necesario avanzar, no solamente en Investigación y Desarrollo, sino también de una tal manera que se estimulase una mayor participación del sector privado, que permitiese transformar a la UE en el espacio europeo de la Innovación, y esta propuesta fue ratificada por la conferencia.

¿La propuesta de elevación al 3% no se refiere entonces exclusivamente a las inversiones públicas?
– El objetivo es invertir un 3% del PIB, pero los Estados miembros y la Unión Europea deben crear marcos y condiciones favorables para la expansión de las inversiones de las empresas en I&D, de manera tal de ampliar aún más la innovación. Es decir, del 3% de inversiones deseado, más o menos las dos terceras partes deberían ser aportadas por el sector privado, y una tercera parte por el sector público, en promedio.

En el caso específico de España, ¿cómo están las inversiones en C&T?
– Tuvimos en el año 2000 un incremento del 14,5% de inversión en I&D. La innovación aumentó un 20% y se duplicó el número de empresas innovadoras. Pero veníamos de niveles aún bajos de inversiones en este área: alrededor del 1,7% del PIB, contando con la innovación. Sabemos que tenemos que correr, no solamente en términos de investigación y desarrollo, sino también para estructurar un marco fiscal favorable a las inversiones por parte de las empresas, creando un entorno financiero para que se desarrolle el capital semilla y el capital de riesgo.

¿El tema del capital de riesgo también fue discutido en la reunión de Barcelona?
– Sí. Todoshan quedado de acuerdo acerca de la necesidad de concretar una integración de los mercados de valores europeos, para estimular el desarrollo del capital de riesgo. Otro tema lave, también discutido en Barcelona – y que hemos aplicado en España -, es el de la movilidad de los investigadores entre los centros científicos y entre los centros científicos y las empresas. El año pasado invertimos en la movilidad entre centros científicos. Hemos creado ahora en 2002 una medida que autoriza a los científicos a pedir un licencia especial de hasta cuatro años para colaborar con una empresa o para crear su propia empresa, aportando patentes y conocimiento como capital. Hasta ahora las licencias eran muy cortas y solamente para posdoctores.

Ahora, luego de cuatro años, éstos pueden regresar a sus centros de investigación sin perder su puesto de trabajo.Llevamos el debate sobre la movilidad de los investigadores también a la reunión de la Unión Europea, en el Consejo de Barcelona. Quedó determinado un plan de acción de movilidad que incluye la asistencia social entre los países miembros de la Unión Europea. La movilidad no puede presuponer tan sólo el puesto de trabajo, el reconocimiento de títulos, de la carrera o del trabajo realizado. Debe también implicar cuestiones tales como la asistencia social. Ésta debe ser idéntica a la que el investigador tenía en su país de origen.

¿Cómo serán recibidas en la Cumbre de Jefes de Estado de Madrid las propuestas de la Conferencia Alcue, elaboradas en la Declaración de Brasilia?
– La Alcue tiene como objetivo intensificar las relaciones entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe. Estamos insertando a la Ciencia, Tecnología y la Innovación en la agenda política de los gobiernos. La Declaración de Brasilia reúne propuestas muy importantes y es clave para la cohesión y para nuevas formas de cooperación. Creo que la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de Madrid significará un avance en la cooperación política con elementos muy concretos, entre los cuales se encuentran el desarrollo sostenible, el conocimiento y la sociedad de la información.

Los temas relacionados con la Ciencia, la Tecnología, la Innovación y el Conocimiento se encuentran cada vez más en los niveles más altos de la política. Y la Conferencia de Barcelona también ha mostrado eso. No se trata solamente del avance, del crecimiento y del bienestar futuro, sino también de la apertura de muchas ventanas, desde punto de vista de la sociedad. Por ejemplo: en Brasilia se debatió la importancia de las Ciencias de la Salud y la Sociedad – que abren nuevas perspectivas para la sociedad, o de la sociedad de la información – que permiten reducir el tiempo y el espacio, y que hacen posible que regiones que no tienen teléfono fijo puedan tener teléfono e Internet. Son temas importantes desde el punto de vista del avance científico y económico, como así también desde el punto de vista social, del fortalecimiento de los países y de la democracia.

Una de las preocupaciones de los países de América Latina y el Caribe se refiere a la cuestión del financiamiento para C&T. ¿Cuál es la salida para los países en desarrollo?
– Cómo es un poco prematuro establecer conclusiones, haré una reflexión sobre el tema. En la reunión del Consejo de Ministros de Industria y de Investigación de la Unión Europea en Girón, que precedió al encuentro de Barcelona, estuvo presente la presidencia del Banco Europeo de Inversiones, porque ellos también creen que deberían focalizar sus recursos en Ciencia, Tecnología e Innovación. Yo creo que ésa es una disposición que empezaremos a ver crecer entre organismos, bancos y entidades financieras dedicadas al fomento. Actualmente, el fomento, el desarrollo y la cooperación pasan claramente por el refuerzo de esos elementos que abordamos en la Declaración de Brasilia. Y ese será un elemento clave en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Madrid, en mayo.

Y en esa cuestión del financiamiento, ¿la iniciativa privada también puede colaborar?
– Está claro que muchas de las empresas están invirtiendo en la innovación y en investigación y desarrollo. También está claro que los mercados no son todos iguales. Existen elementos mínimos de adaptación. Interesa por ejemplo que el desarrollo de contenidos y el desarrollo de aplicaciones en las universidades cercanas a donde están instaladas las empresas sean los más altos posibles, ya que eso puede asegurarles una mayor competitividad en el mercado. Las empresas españolas, por ejemplo, llegaron a Brasil porque el mercado es importante y porque existe capacidad técnica y científica. Para la empresa, el entorno debe ser innovador. La convenios, la contratación de investigación y desarrollo en las universidades o la participación económica directa en el desarrollo del capital de riesgo son vías que las empresas están utilizando para apoyar la I&D.

Pero, ¿cómo crear condiciones para incrementar las inversiones privadas?
-Es necesario contar con un ambiente fiscal favorable. Y los incentivos fiscales constituyen una buena salida, incluso aquéllos que implican lo que se denomina mecenazgo, que en el pasado hicieron mucho por la cultura. Hoy en día es necesario hacer mecenazgo científico. A las empresas les interesa que alrededor de su trabajo, de su zona de producción, haya universidades, les interesa un ambiente de informática, para que aporten dinero y para contar con ventajas fiscales.

¿Existen leyes de incentivos fiscales para C&T en Europa?
– Existen en España y un poco en Holanda, y existen también algunos temas de mecenazgo en el Reino Unido.

Ana Birulés i Bertran es ministra para Ciencia y Tecnología de España, presidente del Consejo de Investigación de la UE, presidente del Consejo Industrial de la UE y presidente del Consejo de Telecomunicaciones de la EU.

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