
Rattankun Thongbun / Getty ImagesLa cera producida en el canal auditivo protege contra las infeccionesRattankun Thongbun / Getty Images
En cada persona, el cerumen, un material pegajoso de color anaranjado más conocido como cera de los oídos, puede contener compuestos volátiles que ayudan a diagnosticar las etapas iniciales del cáncer ‒que se caracterizan por una inflamación que acelera el metabolismo del cuerpo y por la llamada displasia, el crecimiento celular anormal‒ y a diferenciar los tumores benignos de los malignos. Tras haber utilizado los metabolitos volátiles derivados de especies reactivas de oxígeno (ROS) para cribar enfermedades en perros y en bovinos, el químico Nelson Roberto Antoniosi Filho y su equipo de la Universidad Federal de Goiás, en Brasil, emplearon la misma técnica, el análisis por cromatografía de gases y espectrometría de masas para detectar alteraciones metabólicas causadas por una condición precancerosa en seres humanos. Las muestras de cerumen de 751 voluntarios con o sin cáncer revelaron la presencia de compuestos derivados del metabolismo de los lípidos (grasas) generados por alteraciones en el funcionamiento de ciertas estructuras celulares: las mitocondrias. Normalmente, el cerumen protege al canal auditivo externo contra los daños causados por el agua, las infecciones, los traumatismos y los cuerpos extraños (Scientific Reports, 22 de abril).
Republicar