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Especial

Inventario general de las plantas

Las incursiones en el campo revalorizan el área

Volver accesibles a las escuelas públicas estaduales y municipales de enseñanza básica y media los conocimientos adquiridos con el inventario general de plantas del estado, en el marco del proyecto temático Flora Fanerogámica del Estado de São Paulo; integrar a investigadores de las áreas de Educación y Botánica; dotar a las instituciones y escuelas de equipamientos adecuados a la enseñanza de la Botánica; formar recursos humanos y evaluar la metodología de la enseñanza. Éstos fueron los objetivos del proyecto de investigación coordinado por Luiza Sumiko Kinoshita, del Instituto de Biología de la Unicamp.

Iniciado en julio de 1998, se encuentra en su fase final (debe terminar en octubre) y ya cuenta con difusión nacional e internacional. Ejecutado en cuatro ciudades -Santos, São Paulo, Campinas y São Carlos (una escuela en cada una de ellas)- el proyecto contó con el apoyo de la FAPESP y con la asociación de la Unicamp, del Instituto Agronómico de Campinas (IAC), de la Universidad Federal de São Carlos (UFSCar), del Instituto de Botánica de São Paulo, de la municipalidad de São Paulo y del Centro Universitario Monte Serrat de Santos (Unimonte).

“La enseñanza de la botánica era muy precaria y subvaluada dentro de la biología. Al margen de la falta de infraestructura, notamos que los profesores de enseñanza media y básica tenían dificultades para acceder a la investigaciones en el área y a libros didácticos bien formulados”, dice Luiza. “Muchos de ellos trabajaban con la práctica de la certeza, sin cuestionar o estimular la participación activa de sus alumnos, y de manera totalmente independiente de otras disciplinas.”

Durante todo el período del proyecto, charlas y excursiones de fin de semana les mostraron cómo es el trabajo práctico de los botánico y sirvieron para capacitarlos a los 45 profesores involucrados. Orientados por los investigadores, dichos profesores desarrollaron estudios del medio con sus alumnos, a partir del entorno de cada escuela. Aprendieron en su propia realidad a ver, observar, colectar y preparar material (prensar y conservar), construyendo herbarios propios.

A partir de entonces surgieron trabajos interesantes, sostiene Luiza Kinoshita. En el área de las artes, por ejemplo, los alumnos pudieron registrar el origen de las plantas y rehacer su camino hasta llegar a Brasil, relacionándolas con la geografía. El mismo material fue aprovechado en el área de portugués, en la elaboración de poesías y hai-kais sobre las plantas estudiadas. Después, alumnos y profesores realizaron excursiones para visitar fragmentos de bosques de sus regiones, en donde aprendieron a observar señales de vida (huellas y detritos de animales) y la forma correcta de colectar muestras de plantas.

La característica interdisciplinaria del proyecto permitió que, en la escuela de São Carlos, se realizara un estudio de la sabana asociado al impacto de la ocupación del estado de São Paulo, enfocando la devastación (desarrolloversus bosque nativo), el ciclo del café y la realidad actual de la vegetación. Las visitas a las instituciones socias también fomentaron actividades importantes. En Campinas, tras la a ida al IAC, los alumnos construyeron una pileta de plantas acuáticas -estudiando medidas para su conservación, pero extendieron el foco de su investigación al control de la larva del mosquito del dengue, con el uso de peces.

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