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Tecnología

La fibra puesta a prueba

Una empresa de Campinas fabrica para el mercado externo un aparato que monitorea dispositivos de red óptica

MIGUEL BOYAYANLas pequeñas empresas no deben ser necesariamente tímidas en su accionar. Prueba de ello es FiberWork, una empresa de Campinas especializada en el área de comunicaciones vía fibra óptica, que en poco más de cuatro años de actividad ha desarrollado un innovadora línea de productos volcada principalmente hacia el mercado externo de telecomunicaciones. Son soluciones que comprenden equipamientos de última generación, como el Optical S-Parameter Analyzer (Ospa), o analizador de parámetros ópticos, que aún tiene un uso limitado en Brasil, pero que atiende plenamente a los mercados estadounidense, europeo y asiático. Se trata de un instrumento de caracterización de dispositivos fotónicos – aquéllos que usan láser, fibra óptica, displays – utilizados en las redes de comunicación. Dicho aparato efectúa con rapidez y precisión múltiples pruebas para esos componentes, abarcando aspectos tales como dispersión, reflexión, transmisión, pérdidas y polarización de las señales de luz (láser) querecorren el interior de la fibra óptica. El Ospa utiliza una tecnología original desarrollada por los investigadores de FiberWork, capaz de medir todos estos parámetros simultáneamente, evitando la utilización de varios instrumentos.

La importancia de la multiplicidad de funciones del Ospa está relacionada con la expansión de la nuevas tecnologías de dispositivos fotónicos, que han sido incorporadas en los últimos años al mercado de telecomunicaciones ópticas. La lista es amplia, e incluye filtros, compensadores de dispersión de luz y multiplexadores que reúnen en una sola señal varias transmisiones, al margen de los ruteadores y acopladores usados en las redes de fibra óptica. Las características de estos elementos deben medirse con precisión para evaluar y clasificar el desempeño de los instrumentos en aplicaciones prácticas. El mercado al que se destina el Ospa es la cadena productiva de los fabricantes de esos dispositivos. El instrumento será presentado comercialmente en el mercado internacional en el marco de la Exposición y Conferencia de Comunicaciones vía Fibra Óptica (Optical Fiber Comunnication Conference&Exposition), que se realizará en Los Angeles en febrero de 2004. Es la principal feria mundial en el área de comunicaciones ópticas, que reúne a unos de 50 mil profesionales del sector. El lanzamiento sejustifica, pues el mercado norteamericano representa alrededor del 60% del total mundial. Para ello, FiberWork negocia una asociación con una empresa estadounidense que tiene una importante participación comercial en el área de equipamientos de prueba ópticos, que se encargará del marketing del producto en el exterior.

FiberWork nació en la incubadora Núcleo de Apoyo al Desarrollo de Empresas (Nade), de la Compañía de Desarrollo del Polo de Alta Tecnología de Campinas (Ciatec). Desde 2002, cuando alcanzó la “mayoría de edad” dentro de la incubadora, se encuentra instalada en un condominio empresarial de 1.100 metros cuadrados: el Centro de Empresas de Alta Tecnología de Campinas (lea en el recuadro, en la parte inferior). Al margen de desarrollar y fabricar el Ospa y otros instrumentos para el sector de comunicación óptica, la empresa presta servicios de planificación, especificación, instalación, capacitación y diagnósticos de redes de transmisión óptica.

Para desarrollar el nuevo equipo, FiberWork contó con el apoyo financiero del Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE), de la FAPESP. De acuerdo con el ingeniero electrónico Sérgio Barcelos, director de tecnología de la empresa y coordinador del desarrollo del aparato, el Ospa es un equipamiento de caracterización óptica con ventajas con relación a los otros dos existentes en el mundo, que son norteamericanos y que, pese a haber sido desarrollados después que el brasileño, llegaron antes al mercado internacional. Para Barcelos, la aceptación del instrumento será grande, pues además de contar con una tecnología superior, su costo es menor que el de la competencia. Saldrá al mercado con un precio de alrededor de 100 mil dólares, frente a los 200 mil que cuestan los productos de las otras empresas. Los insumos importados representan tan solo un 5% del valor del equipamiento, pese a que el 65% de las piezas proviene de otros países.

Sensores avanzados
FiberWork ha desarrollado también una familia de productos compuesta por sistemas de comunicación de voz a través de fibra óptica, para empresas que se encargan de instalar redes de dichos dispositivos. En la lista de proyectos que aún se encuentran en fase de desarrollo figura un sistema de monitoreo para el mercado de seguridad, con dispositivos fotónicos, y otro llamado Conexión Óptica Cruzada, que alía la tecnología de cristal líquido con fibra óptica, elaborado en cooperación con el Centro de Investigaciones Renato Archer (CenPRA), de Campinas. También hay un sensor de fibra óptica para la industria petrolera, que se encuentra en fase preliminar de estudios de factibilidad, y que servirá para gerenciar y controlar la producción de petróleo dentro del pozo, con el objetivo de mejorar la eficiencia del crudo extraído y para evaluar campos petrolíferos marginales, en fase de agotamiento.

El foco de FiberWork consiste aprovechar el rápido incremento del uso de dispositivos fotónicos en el sector de telecomunicaciones, que lleva a que las redes hechas con cables de cobre empiecen a migrar hacia redes de transmisión vía láser mediante fibras ópticas, que a su vez requieren de equipamientos de prueba y caracterización. Se trata de un mercado de gran valor agregado y en rápida ascensión. “Con instrumentos como el Ospa habrá una reducción drástica en los costos de desarrollo, producción y caracterización de dispositivos fotónicos, con lo cual estas etapas se volverán también más rápidas y precisas”, cree Barcelos.

Mercado externo
Aunque los resultados de las investigaciones desarrolladas en el país en este campo sean muy buenos, la producción de dispositivos ópticos para comunicaciones es muy limitada en Brasil, pues no existe demanda de esos insumos para sistemas de comunicaciones ópticas, principalmente de telecomunicaciones. “No se han hecho las inversiones necesarias en el área y los sectores de desarrollo de dispositivos y equipamientos fotónicos han avanzado poco. Contamos con tecnología de fibra óptica, pero el país perdió diez años con el desarrollo y la producción de esos productos”, evalúa Barcelos, justificando la necesidad de actuación empresarial en otros países, en función del pequeño mercado interno.

La orientación del Ospa hacia el mercado externo se da también porque este instrumento constituye una herramienta para el desarrollo de otras tecnologías, como el Multiplexado por División de Longitud de Onda Densa, DWDM por sigla en inglés. El DWDM es un avanzado sistema que permite el aumento de la capacidad de transmisión de la fibra óptica, haciendo posible el tráfico de datos en tasas de terabits (más de mil gigabits) por segundo. “En Brasil, el desarrollo del DWDM es aún incipiente”, dice Barcelos. “Procuramos trabajar con este tipo de tecnología porque en ella está el camino a las redes totalmente ópticas (también denominadas redes fotónicas). El DWDM es un sistema utilizado por la mayoría de las operadoras de telecomunicaciones en el mundo. Se desarrolló en los años 1990, y su principal precursor fue una pequeña empresa norteamericana llamada Ciena, hoy en día valorada en alrededor de 20 mil millones de dólares”, comenta.

Barcelos cree que no habrá rechazo comercial para con el Ospa por el hecho de que sea producido en un país todavía sin historia en la elaboración de este tipo de instrumental. “Al mercado internacional no le interesa saber en qué país se fabrica instrumento. Lo que importa es si éste satisface los requerimientos. Si el producto brasileño es técnicamente superior y más barato que los equipos de la competencia, con seguridad nuestra competitividad aumentará y mucho”, dice.

La vida después de la incubación

El Centro de Empresas de Alta Tecnología de Campinas surgió a partir del proyecto de post-incubación, una iniciativa del profesor Rogério Cezar de Cerqueira Leite, secretario municipal de Cooperación Internacional de la Municipalidad de Campinas en 2001 y director presidente de la Compañía de Desarrollo del Polo de Alta Tecnología de Campinas (Ciatec). Al igual que FiberWork, otras cinco pequeñas empresas ex incubadas – Bioluz, Optolink, Ecco, Saat y Elemed, que actúan en los segmentos de fotónica (fibra óptica, láser y elementos optoelectrónicos para los sectores de telecomunicaciones, médico-hospitalario etc.), metrología avanzada, equipamientos de seguridad y software – forman parte del Centro de Empresas de Alta Tecnología.

Creado en noviembre de 2001, este condominio cuenta con 65 profesionales, incluidos siete doctores, nueve másteres y 12 ingenieros. Esta impronta se refleja en la cantidad de proyectos tecnológicos desarrollados por las empresas, ocho en asociación con la FAPESP y dos que cuentan con el apoyo del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq). La administración se hace de manera unificada, con gastos generales divididos igualmente entre las empresas y costos variables, de acuerdo con el área ocupada en las instalaciones alquiladas a las empresas por la Ciatec. Al margen de la división de costos, otra ventaja reside en el intercambio de información y de experiencias, y el apoyo entre las empresas participantes, que actúan en áreas complementarias y a veces similares en el campo de la fotónica, incluso con proveedores y clientes comunes.

Esta sinergia fue decisiva para llegar a otra innovación – la fundación de la Asociación de Empresas de Tecnología (AET), en julio de 2002. “Decidimos crear esta asociación para avanzar en diversos frentes, impulsando nuevos negocios para las empresas”, dice Paulo Ricardo Steller Wagner, director de Bioluz y de la asociación. La idea es fomentar el crecimiento de las empresas. “Tomamos la iniciativa de participar en ferias internacionales, con un proyecto presentado ante la Agencia de Promoción de Exportaciones (Apex), del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior. El proyecto Brazil Photonics prevé la exportación de productos fotónicos brasileños y engloba a nueve empresas de la región de Campinas, cuatro de ellas instaladas en el condominio”, dice Wagner. “Apex brinda la estructura para la participación de empresas brasileñas en ferias en el exterior, financiando parte de esta participación.”

Para Wagner, la AET promueve una mejor articulación y representación de las pequeñas empresas de base tecnológica en la sociedad, como por ejemplo para la difusión de sus productos en ferias nacionales e internacionales. La buena noticia es que esta experiencia empieza a multiplicarse. El Servicio Brasileño de Apoyo a Micro y Pequeñas Empresas (Sebrae) de São Paulo tienen un proyecto de viabilización de condominios de pequeñas empresas de base tecnológica, partiendo de la experiencia del condominio y de la AET.

Para Iracema Aragão, gestora de la asociación, uno de los principales objetivos de la AET consiste en dar soporte para que otras pequeñas empresas desarrollen condominios solventados por los propios empresarios. “Pretendemos divulgar nuestroknow-how en la formación de condominios de base tecnológica, con el objetivo de auxiliar a las pequeñas empresas”. Ella pretende difundir la sinergia generada por el asociativismo de las empresas de base tecnológica de Campinas y ampliar el número de asociadas a la AET, que no necesariamente deben provenir de incubadoras.

El Proyecto
Desarrollo del Optical S-Parameter Analyzer (Ospa)
Modalidad
Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE)
Coordinador
Sérgio Barcelos – FiberWork
Inversión
R$ 33.620,00 y US$ 120.850,00

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