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Tecnología

La salud al alcance del teclado

El Incor pone a disposición de cualquier hospital de Brasil una versión simplificada del que almacena imágenes e informaciones médicas de los pacientes

El Instituto del Corazón (InCor) de São Paulo ha ingresado de lleno a la era de la informática. Las tradicionales fichas o historias clínicas médicas, un amontonamiento de dictámenes, documentos e imágenes de exámenes y análisis, se han convertido en cosas del pasado. Desde agosto de 2000, los pacientes internados en este hospital disponen de una inédita ficha electrónica, una eficiente plataforma integrada de datos que contiene toda la historia médica del paciente. Dentro de un año, las 230 mil personas que pasan por las consultas en el instituto también serán registradas en su totalidad en la ficha electrónica. En función del éxito del sistema – por lo menos 20 mil pacientes de la institución cuentan actualmente con fichas electrónicas -, se está desarrollando una versión simplificada de la ficha, que estará en breve a disposición, sin cargo alguno, de cualquier hospital brasileño que manifieste interés en contar con ésta.

Dicha ficha es un software que permite captar y almacenar datos de texto (datos personales del paciente, documentos y resultados de análisis de laboratorio) así como también placas radiográficas e imágenes de estudios complejos, como cineangiocardiografías (también conocido como cateterismo, o la verificación de la dinámica de la sangre en el corazón), tomografías computarizadas, resonancias magnéticas, ecocardiogramas y ultrasonografías o ecografías. Y más aún: incluso los signos vitales de las personas internadas en la institución, tales como los registros de respiración, presión arterial, del electrocardiograma y del consumo de oxígeno, pueden ser vistos a través del sistema electrónico en tiempo real, lo que permite el monitoreo del paciente a distancia.

Este sistema, único en Brasil y con pocos similares en el mundo, es el resultado de un proyecto temático financiado por la FAPESP. Iniciado en 1998, dicho proyecto será concluido en agosto de este año. El mismo involucra también al Instituto de Radiología (Inrad), que junto al InCor y a otros cuatro institutos, forma parte del Hospital de Clínicas (HC) de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (USP).

El pionerismo del sistema del InCor puede sentirse en el artículo “Welcome do the (almost) digital hospital” [Bienvenido al hospital (casi) digital], publicado en la edición de marzo de la revista Spectrum, del Institute of Electrical and Electronics Engineers, que congrega a 377 mil ingenieros de 150 países. En él, la autora, Giselle Weiss, afirma que el Georges Pompidou European Hospital de París, concebido para ser un modelo de la medicina del siglo XXI, aún no cuenta con sus fichas electrónicas completas – no han logrado todavía integrar las imágenes y signos vitales al sistema. El reportaje informa también el esfuerzo de las grandes compañías norteamericanas, como Oracle (la mayor empresa mundial de banco de datos) y HealthSouth Corp (la mayor proveedora de servicios de salud de Estados Unidos), para construir un completo sistema digital para hospital, que solo estará listo el año que viene.

Según el ingeniero electrónico Sérgio Shiguemi Furuie, director de la unidad de Investigación y Desarrollo del Servicio de Informática del InCor y coordinador del proyecto temático, la nueva ficha ofrece grandes ventajas para médicos y pacientes. “Con ésta, el clínico ingresa rápidamente en la pantalla de su computadora a todas las informaciones médicas (dictámenes, datos de laboratorio e imágenes) sobre el paciente”, explica. Antes era necesario pedir la ficha tradicional como mínimo con un día de antelación. “Si entre los análisis constase el hemodinámico, el médico debía dirigirse a un sector específico para consultar las imágenes”, afirma. Otra ventaja del nuevo sistema es la posibilidad de que varios especialistas visualicen la ficha del paciente al mismo tiempo y desde lugares diferentes, imprimiéndole así una mayor dinámica a la atención.

Referencia cardiovascular
Los 10 mil pacientes internados anualmente en el InCor también salen ganando, pues la ficha electrónica elimina el riesgo de pérdida o extravío de informaciones. Además, al tener todas sus informaciones integradas en un mismo lugar, el paciente es atendido con mayor agilidad y prontitud. El InCor dispone de 503 camas y son más de 1,5 millones de procedimientos (análisis de laboratorio, anamnesis, radiografías, etc.) y 3.700 cirugías anuales. La institución es el principal centro de referencia de tratamiento de enfermedades cardiovasculares de Brasil.

La creación e implementación del sistema recibió la aprobación del cuerpo clínico del InCor. “La ficha electrónica facilitó mucho la vida de los médicos”, afirma Eulólio Martinez, director del Servicio de Hemodinamia del hospital. “La calidad de las imágenes, así como también la velocidad de recuperación y la capacidad de almacenamiento del sistema son excelentes”. Esta opinión es compartida por Alfredo José Mansur, director del área ambulatoria general del hospital. “El registro documental en papel se ha vuelto cada vez más complicado”, comenta. “El nuevo sistema adoptado por el InCor es fruto de una evolución natural. Atiende las necesidades de los pacientes y facilita operativamente la práctica médica”, afirma Mansur.

Este servicio será también más eficiente dentro de algunos meses, cuando los médicos estén habilitados para consultar las fichas de sus pacientes desde fuera del InCor – desde el consultorio o desde sus casas – y podrán recibir resultados de análisis de laboratorio menos complejos, que no abarquen imágenes, por medio de teléfonos celulares con tecnología Wap (Wireless Application Protocol). “Ya hemos desarrollado esas conexiones y ahora estamos haciendo pruebas con los protocolos de seguridad”, dice Furuie, quien cuentacon el profesor Giovanni Guido Cerri, director del Inrad, en calidad de subcoordinador.

Asimismo, se encuentra también en fase de pruebas la utilización de dispositivos móviles del tipo PDA (Personal Device Assistance) y redes inalámbricas para acceso total a la ficha, incluidos los signos vitales e imágenes. “Actualmente, estamos utilizando dos tecnologías: una basada en el protocolo Ethernet, con una cobertura limitada a las dependencias del hospital, y la otra que utiliza la nueva generación de telefonía celular (CDMA 2,5G), con cobertura en el área metropolitana de São Paulo, explica el ingeniero electrónico Marco Antônio Gutierrez, director de la unidad de Soporte del Servicio de Informática del InCor y uno de los investigadores del proyecto temático.

Una de las principales innovaciones de la nueva ficha del InCor cuando se la compara con los modelos existentes en otros hospitales es su capacidad de almacenamiento de imágenes tridimensionales y dinámicas, como las generadas por los estudios hemodinámicos. Estos análisis involucran un procedimiento para la evaluación del grado de obstrucción de las coronarias y son esenciales en pacientes que van a someterse a cirugías para la implantación de by pass. “Realizamos alrededor de 10 mil análisis hemodinámicos por año. Y todos éstos están insertos en la ficha del paciente”, informa Furuie.

Como cada uno ocupa un espacio de 300 megabytes, fue necesario crear en el sistema una capacidad de almacenamiento automatizado de más de 3 mil gigabytes (o 3 terabytes) solamente para las imágenes. Éstas permanecen en línea durante seis meses y luego son guardadas durante dos años en cintas de alta velocidad. “La visualización de esos análisis continua siendo automática, pero el acceso demora un poco más, unos tres minutos”, afirma Gutierrez.

El montaje de la red requirió la creación de una sofisticada infraestructura computacional, que fue construida a partir de 1995 con el apoyo de otras instituciones, como la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) y la Fundación Zerbini, e involucró al equipo completo de Informática y a varios alumnos de posgrado. El sistema operativo en los principales servidores es el Linux, y todas las consulta se basa en la tecnología de Internet (web). Los servidores de bancos de imágenes médicas para el archivado de los estudios disponen de 700 gigabytes online en disco y otros 3,5 terabytes en juke-box, una especie de archivo integrado a la red. “Con esta infraestructura, tenemos capacidad para transmitir de manera eficiente estudios como los de hemodinamia con hasta 30 cuadros por segundo”, afirma Gutierrez.

El archivo de imágenes en la ficha electrónica solo fue posible mediante la adopción de un estándar internacional para la transmisión y almacenamiento de imágenes médicas llamado Dicom (Digital Imaging and Communications in Medicine o Procesamiento y Gestión de Imágenes y Comunicación Digital en Medicina). La elección de ese éstándar permite que equipos sofisticados, tales como los tomógrafos, puedan ser conectados directamente a la red para la transmisión automática de los estudios. Los aparatos más antiguos, que no estaban dotados de esa tecnología, recibieron una interfaz para convertir las imágenes al formato estándar.

La ficha también cuenta con recursos para ser segura, inviolable y confiable. El acceso al sistema solamente es permitido por medio de una contraseña suministrada a profesionales registrados. “Desarrollamos un complejo sistema basado en perfiles de usuarios”, explica Gutierrez. Un auxiliar de oficina, por ejemplo, tiene un perfil “A” y tendrán un acceso restringido a determinados datos de la ficha. Los profesionales de la salud pueden observar otras informaciones, mientras que los médicos tendrán acceso global a la misma. “Todas las operaciones que involucran a la ficha electrónica quedan registradas en la memoria del sistema, de forma tal que se hace posible saber quién ingresó a la ficha, cuándo y por cuánto tiempo”, explica Furuie.

Con relación a la confiabilidad, varias secciones del sistema fueron colocadas en redundancia (repetidas), con los equipameintos funcionando en paralelo para evitar la discontinuidad del sistema en caso de que suceda alguna falla. Para garantizar la inviolabilidad de las informaciones, la ficha electrónica no permite que los datos ya insertados en el sistema sean borrados o modificados. “Si se produce cualquier tipo de error, la alteración debe hacerse a través de una rectificación”, explica Sérgio Furuie.

Más allá de la creación e implementación de la ficha electrónica, el proyecto temático de la FAPESP también prevé el desarrollo de un sistema que permita integrar todas las informaciones de un mismo paciente archivadas en diferentes unidades del Hospital de Clínicas. Cabe recordar que el hospital está integrado por seis grandes institutos y tres hospitales auxiliares. La idea es crear una amplia red en la cual las informaciones médicas sobre los pacientes transiten libremente. “Por medio de una interfaz común, queremos plasmar una integración entre las diferentes bases de datos, respetando las especificidades de cada sistema”, dice Furuie. El primer prototipo de ese modelo de integración de datos está siendo armado para permitir el intercambio de informaciones entre las fichas del InCor y las del Instituto de Radiología.

EL PROYECTO
Ambiente Distribuido para la Transmisión, Archivado, Procesamiento y Visualizaciónde Imágenes Médicas
Modalidad
Proyecto temático
Coordinador
Sérgio Shiguemi Furuie – InCor
Inversión
R$ 754.614,00 y US$ 65.000,00

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