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Memoria

Las luchas del “Onze”

El Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho de São Paulo llega a su centenario

En julio de 1903, los estudiantes de la Facultad de Derecho de São Paulo decidieron que había llegado la hora de unir a los diversos grupos de alumnos dispersos en la academia en torno de una agremiación que defendiese sus intereses. La facultad tenía por entonces 76 años – fue fundada en 1827, mediante un decreto del emperador Don Pedro I. Pero, al momento de la creación del Centro de Estudiantes, los jóvenes decidieron postergar el evento y esperar un mes más. La razón de ello: que la fecha fundacional del primer centro de estudiantes brasileño coincidiera con la de la institución de las carreras jurídicas en Brasil, el 11 de agosto. La comisión directiva que fundó el llamado Centro Académico XI de Agosto contaba con la participación del escritor Monteiro Lobato (1882-1948) y del poeta Ricardo Gonçalves (1883-1916) entre sus miembros.

Ambos vivían en una residencia colectiva [en Brasil se las llama “repúblicas”] con otros estudiantes. A la casa ellos la llamaban Minarete; a decir verdad era un chalet situado en el barrio de Belenzinho, en São Paulo, en donde los estudiantes realizaban encuentros literarios. La primera comisión directiva del “Onze”, tal como empezó a llamárselo al Centro comúnmente, fue electa por unanimidad, algo poco común en el gremio. Normalmente las elecciones son bastante disputadas. El hecho es que, en el transcurso de estos cien años, el Centro se ha convertido, sin lugar a dudas, en la más importante asociación de estudiantes del país, con su participación en todos los hechos relevantes de la historia de Brasil. Y esto no ha sido en vano: en total, nueve presidentes de la República y 12 gobernadores del estado de São Paulo pasaron por las aulas de la plaza Largo de São Francisco.

A lo largo de todo el siglo XX, los estudiantes salieron a la calle para participar activamente en la Revolución Constitucionalista de 1932 y, posteriormente, en la lucha contra la dictadura de Getúlio Vargas; en la resistencia contra el régimen militar; en la lucha por las Elecciones Directas Ya; por el juicio político a Fernando Collor de Mello y en la creación de campañas en favor de la ciudadanía. En algunos casos, el Centro XI de Agosto anticipó tendencias, como en la elección para su dirección en 1925, hecha por medio del voto secreto, antes de que dicha modalidad de sufragio fuese efectivamente implantada en país, cosa que se concretó 1932.

La historia de esta agremiación, plagada de hitos significativos para la historia nacional, está también llena de hechos pintorescos. Buena parte de éstos aparecen en el libro que será presentado durante este mes del centenario, intitulado A Heróica Pancada – Centro Acadêmico XI de Agosto, Cem Anos de Lutas [El Heroico Embate – Centro de Estudiantes XI de Agosto, Cien Años de Luchas ], editado por el Instituto Brasileño de Memoria Jurídica (Memojus), en sociedad el propio XI de Agosto.

Los sucesos narrados vandesde el hurto de la estatua de José Bonifácio, el Joven, perpetrado por los estudiantes en un depósito municipal para llevarla dentro de la facultad, en 1936, hasta la abolición de uso del traje [la “esgravatura”, en portugués, le decían los estudiantes, en un juego de palabras entre “gravata”, corbata, y “escravatura”, esclavitud], en 1974, cuando los alumnos lograron acabar – luego de presionar durante dos años – con la obligatoriedad del uso del saco y la corbata en la facultad, exigido incluso para los candidatos que rendían el examen de ingreso.

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