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NECROLÓGICAS

Luiz Henrique Lopes dos Santos concilió reflexiones filosóficas con la formulación de políticas científicas

Docente de la Universidad de São Paulo, llevó a cabo estudios de referencia sobre la filosofía de la lógica y se encontraba abocado a la traducción de Aristóteles directamente del griego al portugués

El filósofo en marzo de este año: rigor, precisión y un agudo sentido del humor

Léo Ramos Chaves/Revista Pesquisa FAPESP

El 27 de julio, a los 76 años, falleció en Río de Janeiro el profesor Luiz Henrique Lopes dos Santos, docente de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de São Paulo (FFLCH­USP), cuya trayectoria estuvo signada por su dedicación a la filosofía de la lógica y a la historia de la filosofía. Lopes dos Santos desempeñó un rol fundamental en la formulación de políticas científicas en el estado de São Paulo y elaboró estudios de referencia sobre el lógico y matemático austríaco Ludwig Wittgenstein (1889-1951). Dominaba el alemán, el francés, el inglés y el griego, y tradujo diversos textos filosóficos de estos idiomas al portugués.

Nacido en la ciudad de São Paulo, Lopes dos Santos comenzó a interesarse por la filosofía a los 15 años, cuando cursaba la enseñanza media. Ingresó en 1968 a la carrera de derecho en la USP, donde asistía en horario matutino, mientras que por la tarde cursaba filosofía en la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP). Su decisión de centrarse en la filosofía estuvo influenciada por intelectuales como Otília Arantes y Oswaldo Porchat (1933-2017). Así fue como en 1969 abandonó la carrera de derecho y se presentó al examen de ingreso en filosofía en la USP, donde se graduó en 1971.

Aún joven, se enfrentó a la incertidumbre de la vida académica en los convulsionados tiempos de la dictadura militar (1964-1985). A principios de la década de 1970, algunos profesores como José Arthur Giannotti (1930-2021) y Bento Prado Júnior (1937-2007) fueron obligados a jubilarse, mientras que otros debieron marchar al exilio. Con el Departamento de Filosofía de la USP muy diezmado, a los 22 años recibió una invitación para asumir un cargo docente como asistente de Porchat.

Su carrera académica, que incluyó períodos en la Universidad de Campinas (Unicamp), la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), la École Normale Supérieure, de París, y la Universidad París 7, tuvo la impronta de su dedicación a la obra del lógico y filósofo alemán Gottlob Frege (1848-1925), tema de su doctorado, culminado en 1981 en la USP bajo la dirección de Porchat. Su tesis doctoral salió publicada en 2008 por Nau Editora y se intituló O olho e o microscópio [El ojo y el microscopio]. En la Unicamp, ayudó a crear el Centro de Lógica, Epistemología e Historia de la Ciencia (CLE) en 1977, un polo interdisciplinario que se convirtió en una pieza fundamental para la formación de una comunidad académica de la filosofía en Brasil.

En la década de 1990, Lopes dos Santos tradujo y publicó por la editorial Edusp el Tractatus logico-philosophicus, de Wittgenstein, del alemán al portugués, acompañado de una introducción crítica. Wittgenstein formó parte del “giro lingüístico de la filosofía”, un movimiento que situó al lenguaje en el centro de la reflexión filosófica. “El estudio introductorio es una de las mejores presentaciones de la obra de Wittgenstein que he leído, ya que revela una comprensión exacta y una lectura perspicaz del autor”, comenta Raul Landim Filho, filósofo de la UFRJ. En dicha institución, Lopes dos Santos impartió cursos de posgrado durante la década de 2000.

Además de su producción intelectual, el filósofo dejó un legado en la gestión del fomento de la investigación científica en Brasil, con más de tres décadas de trabajo en la FAPESP. Fue testigo del proceso de transformación de una fundación con un volumen de trabajo modesto en una institución con ambiciones de “volar más alto” (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 351). Coordinador del área de filosofía desde 1986, posteriormente pasó a ser coordinador adjunto del área de Humanidades. Participó en la formulación de programas de fomento de la investigación, tales como Proyectos temáticos, de Educación Pública y de Políticas Públicas.

En sus clases, Lopes dos Santos procuraba que los estudiantes comprendieran la complejidad de los problemas filosóficos

En una declaración colectiva, los compañeros de Lopes dos Santos en la Coordinación Adjunta de la Dirección Científica de la Fundación, entre ellos la bióloga Marie-Anne Van Sluys, de la USP, destacan su “extensa y brillante trayectoria transversal, que conciliaba reflexiones filosóficas con un agudo sentido del humor y el rigor de la ética”. En este sentido, el grupo puso de relieve la concreción de dos iniciativas innovadoras en el seno de la FAPESP. En 1999, Lopes dos Santos dirigió la formulación del Programa de Periodismo Científico y, en 2011, elaboró el Código de buenas prácticas científicas, que se erigió como una iniciativa fundamental para garantizar la integridad de la investigación científica en el estado de São Paulo. Realizó un seguimiento de los casos de mala conducta académica en la FAPESP hasta 2023.

“Más allá de sus aportes al avance del conocimiento en el campo de la filosofía, Luiz Henrique será recordado por su dedicación a la revista Pesquisa, de la que fue editor durante más de dos décadas, como así también por su labor en los temas relacionados con la ética en la investigación científica”, declara el médico Marco Antonio Zago, presidente de la FAPESP.

El físico José Fernando Perez, director científico de la Fundación entre 1993 y 2005, comenta que los enunciados de todos los programas puestos en marcha y las actualizaciones de las normas adoptadas por la Fundación en ese período fueron cuidadosamente revisados por el filósofo. “Luiz Henrique era un perfeccionista de la lengua y, con su profunda formación en lógica, siempre conseguía perfeccionar nuestra comunicación de forma concisa y precisa”.

El neurocientífico Luiz Eugênio Mello, director científico de la Fundación entre 2020 y 2023, destacó la labor realizada por Lopes dos Santos en la revista, su valoración de la comunicación cercana a la sociedad y la creación de una de las primeras oficinas de integridad académica de Brasil. “Sus más de tres décadas de contribuciones a la FAPESP y a la ciencia se traducen en un amplio legado”, comenta.

“Su profunda comprensión sobre el funcionamiento y las sutilezas de la investigación científica fue decisiva en la FAPESP para definir la orientación de nuevos programas y perfeccionar las iniciativas existentes”, dijo el físico Carlos Henrique de Brito Cruz, director científico de la Fundación entre 2005 y 2020.

El filósofo Pedro Paulo Pimenta, de la USP, alumno de Lopes dos Santos en dicha universidad durante la década de 1990, recuerda que “era un profesor exigente, pero también muy claro, que traducía la complejidad de las cuestiones filosóficas sin abaratarlas. Quienes asistieron a sus cursos, formadores en el mejor sentido del término, jamás olvidaron esa experiencia”.

Incluso después de jubilarse, Lopes dos Santos se mantuvo activo como docente colaborador en la UFRJ y dirigiendo a alumnos de posgrado en la USP. En sus últimos años, se volcó al estudio del pensamiento de Aristóteles, lo que da una idea de su persistente curiosidad intelectual y su compromiso con el desarrollo del pensamiento filosófico.

La filósofa Fátima Regina Rodrigues Évora, del Centro de Lógica y Epistemología de la Unicamp, destaca sus investigaciones recientes centradas en el estudio de “la validez universal del principio de la razón suficiente” y “las acciones libres por las que los actores pueden ser moralmente responsables”, mediante el análisis de las obras de autores tales como Gottfried Leibniz (1646-1716), Aristóteles y del estoicismo, una escuela filosófica centrada en la ética y en la búsqueda de la virtud como camino hacia la felicidad.

Por su parte, el filósofo Marco Antônio Zingano, de la USP, recuerda que Lopes dos Santos era “impaciente con los pensamientos mal formulados; tenía una imperiosa necesidad de comprender las razones planteadas, y exigía precisión en los términos y elegancia en la expresión”. “Sus interlocutores favoritos fueron Platón, Aristóteles, Leibniz, Frege y Wittgenstein, con quienes estableció un diálogo exigente y sin rodeos, en busca de lo último, pero siempre retornando a lo que se encuentra en el origen, que es el fundamento de todo lo demás”, explica.

Según Zingano, en los últimos años, Lopes dos Santos estaba trabajando en una traducción comentada del griego al portugués del Libro VII de Metafísica, de Aristóteles, obra que reúne las respuestas, pero también las dificultades y los dilemas de la doctrina aristotélica de la sustancia.

Lopes dos Santos falleció a causa de las complicaciones derivadas de un cáncer hepático. Deja a su esposa, Cristina, dos hijos, Mariana y Eduardo, y cuatro nietos.

Este artículo salió publicado con el título “Un filósofo de los orígenes  ” en la edición impresa n° 354 de agosto de 2025.

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