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Para estrechar lazos

Microsoft expande su cooperación con científicos brasileños. Se habla incluso de construir un gran laboratorio en el país

Siete científicos brasileños participaron entre los días 18 y 19 de julio de un gran foro académico impulsado por la empresa Microsoft, mayor fabricante de software del planeta. El evento se realizó en Redmond, en el estado norteamericano de Washington. Denominado Microsoft Research Faculty Summit, reunió a estudiosos de varias partes del mundo para discutir el futuro de la computación, conocer las líneas de investigación que desarrolla la empresa, escuchar conferencias y mesas redondas con autoridades mundiales en diversos campos de la informática y ponerse al tanto del trabajo de colegas de otros países. Hice por lo menos tres contactos con docentes interesados en recibir a mis alumnos de posgrado, dice Claudia Bauzer Medeiros, profesora del Instituto de Computación de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y presidente de la Sociedad Brasileña de Computación. En un evento paralelo participé en un encuentro con 30 de los principales investigadores de bancos de datos del mundo, y allí cada uno pudo contar qué está haciendo actualmente. Fue una oportunidad muy especial, afirma Claudia.

El director científico de la FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz, hizo una presentación sobre Brasil en un panel oficial en el Summit, y tomó parte en una mesa redonda de cooperación entre América Latina y la India. Max Costa, de la Unicamp, Junior Barrera, Flávio Soares Correa da Silva y Carlos Morimoto, ambos de la USP, y Roberto Ierusalimschy, de la PUC de Río, también estuvieron en Redmond.

Aunque el objetivo primordial de Microsoft es crear y vender productos y para ello invierte 5.200 millones de dólares anuales en investigación y desarrollo, la empresa tradicionalmente mantiene convenios con universidades, incluso en temas que no prometen redundar en innovaciones en el corto plazo. Una de las máximas de la compañía dice que, si el 90% de determinada línea de investigación se incorpora a un producto, es porque la empresa ha dejado de pensar en el futuro. Lo ideal es invertir también en investigación pura, aquélla que tiene potencial para mantener a la empresa oxigenada y ayudarla a continuar ubicada en la vanguardia del mercado. Por eso patrocina eventos como el Faculty Summit, donde entabla contactos la academia en su calidad de aliada estratégica. También es por eso que creó Microsoft Research, su brazo de investigación, que mantiene un presupuesto independiente del área de desarrollo de productos, y coopera con estudiosos de distintas instituciones. Al invertir en investigación científica en más de 55 áreas de la informática, Microsoft es actualmente un raro ejemplo de empresa que fomenta la investigación básica, un espacio que en el pasado perteneció a IBM y a los laboratorios Bell. Emplea a más de 700 personas en seis grandes laboratorios: tres con sede en Estados Unidos y los otros tres instalados en el Reino Unido, China y la India.

Una respuesta diplomática
En el marco de un evento del Summit, que reunió a investigadores de Latinoamérica, la investigación brasileña en computación ocupó un lugar de relevancia. La productividad de los programas de posgrado del área en el país, que el año pasado formaron cien doctores y mil másteres, recibió elogios en una mesa redonda que reunió a profesores de otros países. Ricardo Baeza Yates, director del Centro de Investigación de la Web de la Universidad de Chile, admitió que la investigación su país tiene otra escala: para competir con un programa brasileño de primera línea, necesitaría unirse a otro importante grupo de investigación local. Le cupo a Max Costa, profesor da Facultad de Ingeniería Eléctrica y de Computación de la Unicamp, formular una pregunta que ya había pasado por la cabeza de muchos brasileños. ¿Por qué Microsoft no abre en América Latina un centro de investigaciones, en los moldes de los que creó recientemente en China y la India?

El director de Microsoft Research en Redmond, el brasileño Henrique Malvar, a quien la pregunta iba dirigida, brindó una respuesta diplomática. Dijo que la instalación de un laboratorio de este tipo sería la consecuencia natural del peso que la investigación en Latinoamérica acumula. Sin embargo, hizo la salvedad de que no existen planes concretos en tal sentido. Malvar sostiene que Brasil estaría acreditado como para ser sede de laboratorio de esa índole. No creo que haya ningún requisito adicional. La comunidad académica brasileña es muy buena, especialmente en las escuelas de punta, como la Universidad de São Paulo (USP) y la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp). Hay varios indicadores que así lo corroboran, como son los libros técnicos de nivel internacional cuyos autores son brasileños, la calidad de los artículos publicados etc., afirma Malvar, quien añade: En la medida en que el ecosistema de tecnología de información, con la participación de Microsoft, las empresas brasileñas y la comunidad académica siga creciendo, y naturalmente, que redunde en un crecimiento de los negocios de Microsoft en Brasil, aumentará la probabilidad de que un día podamos abrir un laboratorio en el país. Pero, cabe subrayarlo, no existen planes en concreto ahora.

Henrique Malvar es uno de los artífices del estrechamiento de lazos entre Microsoft y la academia brasileña. En mayo pasado, estuvo en Brasil participando en el primer Congreso de Investigación Académica  de América Latina del Microsoft Research, que reunió a decenas de investigadores  en la ciudad de Embú, Región Metropolitana de São Paulo. Las colaboraciones son cada vez más frecuentes. Junior Barrera, profesor del Instituto de Matemática y Estadística de la USP, fue invitado a ir al Microsoft Research Faculty Summit después de que un grupo de Microsoft lo visitó  en la USP y se interesó en su trabajo en el área de procesamiento digital de imágenes. También le sugirieron que presentara un proyecto en el próximo llamado para la concreción de convenios con Microsoft. El trabajo de los investigadores de Microsoft y el mío tienen puntos en común, afirma Barrera. En 2003, el profesor Max Costa, de la Unicamp, pasó un período de tres meses en el Centro de Investigaciones de Redmond en calidad de investigador visitante y se mostró impresionado. Era posible escuchar tres conferencias por día con exponentes de matemática o de ingeniería. Era realmente difícil administrar la agenda, recuerda.

Hace dos años, Microsoft suscribió convenios con la escuela Politécnica de la USP y con la Unicamp, que resultaron en la creación en ambas instituciones, de laboratorios con equipos donados por la empresa. Vinieron a conocer nuestro trabajo y nos brindaron esa oportunidad, dice Rodolfo Azevedo, profesor del Instituto de Computación de la Unicamp y coordinador del laboratorio, que cuenta con más de 13 máquinas, 1 servidor y 15 Tablet PC (computadoras personales en forma de tablero). El laboratorio sirve de plataforma de investigación en el área de computación. Y también es usado por estudiantes de grado que están en contacto con las nuevas tecnologías, afirma Azevedo.

Existen otras iniciativas, como son los Centros de Tecnología XML apostados en ciudades como São Paulo, Curitiba, Petrópolis, Recife, Fortaleza y Porto Alegre. Estos núcleos apuntan a capacitar a los profesionales de tecnología de manera acorde con la realidad que llega con el estándar abierto XML (eXtensible Markup Language), que permite la comunicación entre diferentes computadoras y aparatos portátiles. Hay espacio para expandir la relación con la comunidad académica en Brasil. Microsoft abrirá más centros de tecnología, y esto contempla becas para estudiantes?, dice Henrique Malvar.

Campeonato mundial
En 2005 tuvo inicio el primer programa de pasantías en Microsoft Research para alumnos de posgrado de Latinoamérica. De los cuatro postulantes admitidos, dos son de Brasil. La participación brasileña  en la Imagine Cup, un campeonato mundial de soluciones de software patrocinado por Microsoft y disputado por 17 mil estudiantes de grado de 90 países, es otro ejemplo de cooperación. Al margen de haber participado con el mayor número de equipos, ganaron en la categoría Solución para Microsoft Office, con un grupo de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE).

Una reciente carta de intenciones firmada entre la Unicamp y el Massachusetts Institute of Technology (MIT) se inspira de algún modo en el Microsoft Research. Dicho protocolo apunta a profundizar la colaboración entre ambas instituciones para el uso de tecnologías de educación. Suscribieron el acuerdo Phillip Long, coordinador de los i-Labs del MIT ?un proyecto que inspiró la idea de los WebLabs (laboratorios interconectados vía web) del proyecto KyaTera, que conecta decenas de instituciones de investigación del estado de São Paulo por medio de fibra óptica. El desarrollo de las plataformas y software que abastecen al MIT estuvo a cargo de los investigadores del Microsoft Research. El KyaTera forma parte del programa Tidia (Tecnología de la Información en el Desarrollo de Internet Avanzada) de la FAPESP. No existe todavía una sociedad, pero las herramientas que Microsoft desarrolla para el MIT podrán ayudarnos  en las investigaciones del Tidia, dice Hugo Fragnito, docente de la Unicamp y coordinador del proyecto KyaTera.

La punta de lanza en Latinoamérica
Google, líder mundial en tecnología de sitios de búsqueda, hizo efectiva la adquisición de la empresa brasileña Akwan Information Technologies, de Minas Gerais, creada por un grupo de docentes del Departamento de Ciencia de la Computación de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). Con dicha compra, Akwan se ha transformado en el Centro de Investigación y Desarrollo de Google en América Latina, la punta de lanza de la empresa estadounidense en el subcontinente. Akwan, fundada en 2000, suministraba servicios a empresas y portales de internet, y era responsable del sitio de búsqueda todobr.com.br. Las negociaciones han hecho posible que la empresa norteamericana incorpore a todos los ingenieros, también las tecnologías de búsqueda desarrolladas por Akwan, dijo Nívio Ziviani, uno de los fundadores de la empresa de Minas Gerais. Los otros dos creadores son Alberto Laender y Berthier Ribeiro Neto. Cabrá a Ribeiro Neto la dirección ejecutiva del centro de investigación brasileño. Google, con sede en el Valle del Silicio, California, ha ampliado el número de centros de investigación dispersos por el mundo. Al margen del de Belo Horizonte, se ha radicado en Tokio (Japón), Zurich (Suiza), Bangalore (India), Nueva York y Mountain View (Estados Unidos). Con la creación de la sucursal brasileña, se espera que se generen nuevos empleos, con la contratación de técnicos brasileños. Los centros internacionales de Google tienen una meta de contratación que incluye a 200 personas. Estimo que en el centro de investigación brasileño no será muy distinto, dijo Ziviani.

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