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Telemedicina

Para poner la glucosa bajo control

Un software permite el monitoreo de la diabetes por el teléfono móvil

Un servicio de telemedicina capaz de ayudar a los portadores de diabetes a monitorear la enfermedad y mejorar su calidad de vida entrará en operación comercial a comienzos de 2008. Denominando GlicOnLine, este sistema fue desarrollado por Quasar Telemedicina, una empresa instalada en el Centro Incubador de Empresas Tecnológicas (Cietec), en el campus de la USP, y permite que los pacientes se libren de los cálculos y tablas empleados para evaluar la cantidad de carbohidratos que pueden ingerir en cada comida y las dosis necesarias de insulina. Basta con digitar en un celular o en una computadora de mano el valor de la glucemia (que los diabéticos deben evaluar continuamente) y el menú que será ingerido en la próxima comida. El sistema cuenta con 600 alimentos registrados, con medidas caseras, como una cucharada de sopa, una espumadera, entre otras. Instantáneamente, el sistema responde, también por el teléfono móvil, cual es la dosis de insulina de acción rápida necesaria para compensar aquella ingestión.

La intención de los emprendedores es suministrar el software para planos de salud, gobiernos e instituciones que actúan en el tratamiento de la diabetes. No queremos vender directamente a los pacientes porque, en este caso, sólo quien tiene dinero es quien podría usar, dice la médica Karla Melo, directora de la Quasar. Para integrarse al servicio, el paciente debe necesariamente ser acompañado por un médico. Es el profesional de medicina, por otra parte, quien irá a alimentar el sistema con los datos sobre el portador de la enfermedad, informando datos específicos sobre su metabolismo que orientarán el tratamiento. El médico puede acompañar la situación de su paciente por internet, en tiempo real, e introducir cambios en la terapia a cualquier momento. En el modelo tradicional, esas intervenciones sólo tienen lugar cuando el diabético sufre alguna crisis o va periódicamente al consultorio. El GlicOnLine almacena las informaciones de cada paciente en su prontuario electrónico, permitiendo la evaluación necesaria de la evolución, dice Floro Dória, director de la Quasar y marido de Karla Melo.

El software desarrollado por la Quasar viene siendo evaluado por 20 pacientes atendidos por el Núcleo de Excelencia en Atención al Diabético (Nead-HC), organización no-gubernamental (ONG) vinculada al Hospital de las Clínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (FMUSP) formada por médicos y profesores de la disciplina de endocrinología. Ellos fueron divididos en dos grupos: uno recibió móviles con los cuales pasó a hacer el control por medio del software GlicOnLine. El otro continuó haciendo los cálculos manualmente, usando tablas y calculadoras. Para garantizar la agudeza de la comparación, las terapias se invirtieron después de tres meses: quien usaba celular pasó a adoptar las tablas, y viceversa. Fue triste y, al mismo tiempo, gratificante oír el coro de reclamaciones de los que habían usado el celular y no querían dejar el tratamiento de ninguna manera, dice Karla Melo, que es médica del equipo de diabetes del Hospital de las Clínicas y miembro del Nead-HC. Pero es indispensable hacer eso para comparar las dos terapias, afirma. El sistema también viene siendo probado en servicios privados de salud, como el Hospital Domiciliar del Dr. Kleber Tavares, una empresa de home care de Belo Horizonte (MG).

La idea de desarrollar el software surgió de una necesidad práctica. Karla Melo es portadora de diabetes tipo 1 aquella que acostumbra alcanzar a personas aún jóvenes, en la cual la dependencia de insulina es continua. En 1997, ella sustituyó la terapia tradicional, basada en dosis fijas de insulina, por un sistema automático. Una bomba de insulina administra la hormona sub-cutáneamente, aplicando dosis menores y precisas en intervalos cortos de tiempo y dosis mayores antes de las refecciones. Este tipo de tratamiento intensivo exige la participación del paciente y tiene como objetivo evitar los picos de glicose, que tienen consecuencias devastadoras a la salud a largo plazo, además de prevenir el malestar y los desmayos causados por la hipoglucemia, que ocurre cuando la hormona está en el auge de su actividad y derrumba drásticamente el índice de azúcar en la sangre.

El conteo
Esa terapia es acoplada a otro expediente: el conteo de carbohidratos, que permite mensurar previamente el efecto de la alimentación y calibrar mejor la dosis administrada por la bomba de insulina. Yo observé que mi calidad de vida mejoró mucho, pero no todos los pacientes se beneficiaban. Acabamos constatando que había una dificultad en hacer tantas cuentas y en administrar las dosis exactas, afirma Karla. Una investigación reciente de la Fundación Oswaldo Cruz y de la Universidad Federal de São Paulo, realizada con más de 6 mil portadores de la enfermedad en el país, reveló que 75% de esos individuos hacen el control glucémico inadecuado.

La creación del servicio automatizado fue concebida por Floro Dória, quien tiene otra empresa de análisis de sistemas. El paso inicial fue el desarrollo, en 2003, de un algoritmo capaz de organizar los cálculos a fin de repasarlos instantáneamente al paciente. La financiación para el desarrollo se obtuvo por medio del Programa Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (Pipe) de la FAPESP, ahora llamado Investigación Innovadora en la Pequeña y Micro Empresa, y la empresa fue incubada, en 2005, en el Cietec. El primer prototipo comenzó a operar en 2005, con pacientes del HC, en una investigación volcada para evaluar el impacto del sistema de telemedicina en la adhesión del paciente al tratamiento y en la mejoría de su calidad de vida. En la segunda fase del proyecto, que exige la presentación de un plan de negocios, los socios de la Quasar continuaron  desarrollando el sistema, con la ayuda de un becado, también diabético. Al principio, la intención era crear solamente un servicio de voz, en el cual el paciente informase oralmente sus datos y recibiese las instrucciones también en la forma de sonido. Pero las facilidades de la comunicación móvil avanzaron tanto que dejaron al sistema de voz en un segundo plano. Él existe, pero solo será utilizado, por ejemplo, para quien es analfabeto y no consigue usar el celular, afirma Dória.

El Proyecto
Sistema de control de glucemia a distancia (nº 04/09111-0); Modalidad Programa Investigación Innovadora en la Pequeña y Micro Empresa (Pipe); Coordinadora Karla Melo – Quasar; Inversión 409.950,00 reales (FAPESP)

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