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Ciencia

Para saber a qué huele cada especie

La única forma de reconocer orquídeas minúsculas de regiones montañosas es el insecto polinizador, específico para cada olor de estas flores

Las orquídeas con las cuales trabaja el biólogo Eduardo Borba guardan escasa relación con las grandes y perfumadas flores comunes existentes en Brasil y universalmente admiradas: las flores de las especies que el investigador estudió raramente superan los dos centímetros de largo y huelen a queso en mal estado, a pescado podrido y hasta a excrementos de perro. Pero fue con éstas, durante su doctorado en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), que Borba, dirigido por João Semir, descubrió algo importante para la clasificación de las plantas, en especial las de las regiones montañosas: las especies distintas, pero morfológicamente idénticas, solamente fueron diferenciadas por el insecto polinizador, atraído justamente por el olor de las flores – y hay insectos específicos para cada olor.

Borba anunció en marzo de 2000, en la revista Lindleyana, la constatación de que los polinizadores se guían por los olores, no por la forma de las plantas. Este hallazgo también le sirvió para descubrir una especie de orquídea, la Pleurothallis fabiobarrosii – nombre en homenaje al investigador Fábio de Barros – y una subespecie, la Pleurothallis ochreata subsp. cylindrifolia. Más tarde, en julio de 2001, su estudio sobre los procesos de polinización fue tapa de Annals of Botany. “¿Eso es realmente una orquídea?” Ésa es la pregunta que Borba más escucha cuando muestra su objeto de estudio. No obstante, con sus tímidas flores amarillas y púrpuras, y con hojas largas y cilíndricas, las orquídeas polinizadas por moscas corresponden a alrededor de un 15% del total de 20 mil especies catalogadas y a casi todas las mil especies de un género siempre dejado de lado por los investigadores, el Pleurothallis.

“Este desinterés se debe al tipo de polinización, que muchos consideran primitivo, o al puro prejuicio, toda vez que estas plantas no tiene olor o apariencia agradable”, comenta Borba, contratado en mayo del año pasado por la Universidad Estadual de Feira de Santana (Uefs), estado de Bahía. De hecho, los olores poco comunes exhalados por las Pleurothallis atraen a insectos de diferentes familias: las moscas de la familia Phoridae, por ejemplo, solamente polinizan flores con olor a queso en mal estado, en cuanto que las de la familia Chloropidae aprecian especies con olor a pez podrido.

Sentado e inmóvil
La investigación se concentró en cinco especies de Pleurothallis miiófilas (polinizadas por moscas) encontradas en campos rupestres (de piedras) de Minas Gerais, Bahía, Pernambuco y Río de Janeiro. Borba trazó un ambicioso plan: estudiar la reproducción, la biología floral, las variabilidades genética, química y morfológica y la constancia de los polinizadores, y pasó en el campo el equivalente a 660 horas de escaso confort: pasaba el día entero sentado, prácticamente inmóvil, observando el ir y venir de las moscas entre las pequeñas orquídeas.

“Los insectos son inofensivos y permiten su observación a simple vista, a apenas un metro de distancia”, cuenta. La observación en el propio hábitat le brindó una muestra razonable de la variación dentro de las 24 poblaciones de las 16 localidades de campo rupestre que recorrió: “Como la morfología de estas plantas es muy similar, cuando el material es analizado vivo, in situ, es más fácil notar las pequeñas diferencias existentes entre las especies, al contrario que con el material seco disponible en los herbarios”.

Diversidad
La familia de las orquidáceas es una de las más numerosas del grupo de las angiospermas, las plantas con flores y semillas: fueron catalogados cerca de 850 géneros y 35 mil especies. En Brasil se encuentra el 10% de esas especies, en gran número autóctonas y exclusivas del país (endémicas). Su tamaño varía desde las minúsculas Pleurothallis hasta las variedades con flores de 30 centímetros. Se desarrollan en hábitats distintos: tierra, terrenos inundados (plantas paludícolas), rocas (rupícolas) y troncos de árboles (epífitas). El campo rupestre es un ecosistema que está ubicado a más de 800 metros, típico de la Cadena do Espinhaço.

Se caracteriza por tener vegetaciones subarbustiva y herbácea en suelos arenosos y pedregosos o arbustiva y herbácea en terrenos rocosos. Debido a la discontinuidad de las formaciones montañosas, muchas especies rupestres se distribuyen en poblaciones aisladas. Se cree que esto explique la marcada diversidad vegetal y el elevado grado de endemismo de este hábitat. Dado que el ambiente en donde viven (sobre las rocas) no retiene humedad, las Pleurothallis lograron adaptarse acumulando reservas de agua en sus espesos tallos y hojas.

La elevada diferenciación genética de las poblaciones rupestres – en contrapunto con su menor diferenciación morfológica – fue encontrada principalmente en las Sierras del Grão-Mogol y do Cabral, regiones de gran endemismo ubicadas en el norte de Minas Gerais, además de otras sierras de la Cadena do Espinhaço. Esas constataciones ya preanunciaban el descubrimiento de especies.

LaPleurothallis fabiobarrosii fue encontrada primero en la Grão-Mogol, juntamente con poblaciones de P. ochreata. En principio, debido a la semejanza de las flores, parecía tratarse de un híbrido de P. ochreata con P. johannensis. El análisis genético disipó la duda y definió a la nueva especie. En tanto, la subespecie P. ochreata subsp. cylindrifolia – encontrada también en Grão-Mogol- fue identificada a través de pequeñas diferencias en las hojas, ya que las flores son idénticas. La nueva subespecie tiene hojas más finas y más cilíndricas que la P. ochreata común, que solamente es hallada en el nordeste del país, y también se diferencia en la composición química de alcaloides.

Borba sumó al trabajo de campo tres años de análisis de laboratorio, en colaboración con investigadores de la Unicamp y del Royal Botanic Gardens inglés. Los resultados llegaron de una manera inusitada: a medida que llegaban a un punto final, los capítulos de la tesis eran publicados en periódicos internacionales, tales como American Journal of Botany, Annals of Botany, Lindleyana y Biochemical, Systematics and Ecology.

EL PROYECTO
Estudios Biosistemáticos en Especies de Orchidaceae Miiófilas Brasileñas
Modalidad
Auxilio a proyecto de investigación
Coordinador
João Semir – Instituto de Biología de la Unicamp
Inversión
R$ 18.832,80 y US$ 12.000

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