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NECROLÓGICAS

Por una ciencia brasileña más internacional

El matemático Jacob Palis, exdirector del Instituto de Matemática Pura y Aplicada, transformó ese instituto en un centro de excelencia mundial

Léo Ramos Chaves / Revista Pesquisa FAPESPNacido en Minas Gerais en 1940, Palis fue presidente de la ABC, la IMU y la TWASLéo Ramos Chaves / Revista Pesquisa FAPESP

Para el matemático Jacob Palis, los jóvenes científicos de los países en desarrollo debían tener oportunidades. Había que formarlos y hacerlos estudiar para sentar así las bases sólidas de futuras generaciones preparadas para liderar investigaciones, formular políticas públicas y promover la ciencia. Él mismo fue un joven que recibió fondos para poder estudiar en el exterior y, de regreso a Brasil, amplió las fronteras de la matemática brasileña. Su labor alcanzó relevancia internacional y dejó un legado. Estaba internado en un hospital de Río de Janeiro desde el mes de marzo y falleció el 7 de mayo, a los 85 años, por causas que no han sido divulgadas.

Natural de Uberaba, estado de Minas Gerais, hijo de padre libanés y madre siria, Palis se mudó a Río de Janeiro a los 16 años para estudiar ingeniería, influenciado por un hermano ingeniero egresado de la entonces Universidad de Brasil, la actual Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), a la que ingresó con el primer puesto en el examen de admisión. Se graduó en 1962 y ganó el premio al mejor alumno de la universidad en aquel momento. “Pensé que cuando concluyera la carrera de ingeniería iba a estudiar más matemática y física y luego retomaría la ingeniería con una formación básica mucho más sólida. Ese ‘regreso” nunca se produjo”, relató en una entrevista concedida a Pesquisa FAPESP en 2009. Allá por los comienzos de la década de 1960, ya solía asistir a los seminarios que se impartían los sábados en el Instituto de Matemática Pura y Aplicada (Impa), donde desarrollaría su carrera.

Su interés por la matemática lo llevó, entre 1964 y 1968, a la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos, donde realizó un máster y un doctorado bajo la dirección del matemático estadounidense Stephen Smale, ganador de la Medalla Fields, el principal premio mundial en matemática, en 1966, por su trabajo con espacios topológicos en altas dimensiones, una rama de la geometría que estudia las estructuras complejas que van más allá de la tridimensionalidad. “Jacob era un gran líder matemático. Nos hicimos buenos amigos y lo echaré mucho de menos”, dijo Smale, de 95 años, en una declaración enviada por correo electrónico a Pesquisa FAPESP.

Palis regresó a Brasil en 1968 con una tesis doctoral sobre sistemas dinámicos, el área en la que sobresalió. Los sistemas dinámicos son aquellos que evolucionan con el paso del tiempo y presentan una regla que describe la transición de un momento al siguiente. Aunque puede ser muy simple, esta regla, a largo plazo, conduce a la aparición de comportamientos muy complicados, algunos de los cuales son llamados caóticos. “A medida que un sistema dinámico evoluciona y aparecen pequeñas imprecisiones en sus variables, los cambios en el sistema van siendo cada vez mayores”, explica Marcelo Viana, exalumno de Palis y actual director del Impa.

El estudio de este comportamiento caótico que puede surgir en los sistemas dinámicos con el paso del tiempo, condujo a la creación de métodos que actualmente se utilizan para explicar fenómenos complejos en muchas áreas, como en la química (reacciones y procesos industriales) y en la física (turbulencia, transiciones de fases y fenómenos ópticos).

Las contribuciones de Palis fluyeron en varias direcciones. Una de ellas fue la comprensión del papel matemático de los fractales: figuras geométricas con patrones que se repiten infinitamente en porciones más pequeñas y más grandes. También se especializó en la teoría de las bifurcaciones, una rama de los sistemas dinámicos que estudia las turbulencias o variables que modifican el comportamiento de un sistema determinado que previamente fluía en forma ordenada. Por ejemplo, un líquido que inicialmente fluye suavemente por un tubo y que pasa a tener un movimiento turbulento cuando se aumenta la temperatura.

Palis cosechó varios reconocimientos a lo largo de su carrera. Su currículum en la Plataforma Lattes registra al menos dos decenas de medallas y premios, tanto nacionales como internacionales, como el Premio Balzan 2010, siendo el primer brasileño en obtenerlo; la Medalla Henrique Morize de 2018, otorgada por la Academia Brasileña de Ciencias (ABC), y el premio Spirit of Abdus Salam de 2019, en reconocimiento a su labor en aras de la ciencia en los países en desarrollo.

Se especializó en el área de los sistemas dinámicos, que evolucionan con el tiempo y siguen una regla de transición

En simultáneo con sus investigaciones, Palis promovía políticas con miras a internacionalizar la ciencia brasileña. Fue así que ocupó cargos de liderazgo en distintos organismos. Fue presidente de la Sociedad Brasileña de Matemática (1979-1981) y vicepresidente de la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia (SBPC, 1993-1996). También fue director del Impa (1993-2003), presidente de la ABC (2007-2016), de la Unión Matemática Internacional (IMU, 1999-2002) y de la Academia Mundial de Ciencias (TWAS, 2007-2012).

“Deja tras de sí un legado que trasciende el hecho de haber sido un gran científico, ya que también fue un excelente gestor”, recuerda la biomédica Helena Nader, actual presidenta de la ABC. Ambos compartían agendas y compromisos cuando él estuvo al frente de la ABC. En aquella época, ella formaba parte del directorio de la SBPC, primero como vicepresidenta y después como presidenta. “Él consideraba a Brasil como un lugar adecuado para hacer ciencia y por esta razón, siempre luchó por la educación”, añade.

Según Nader y Viana, de no ser por la labor de Palis, el Impa no sería lo que es hoy, ya que él lo transformó en un centro de excelencia capaz de atraer talentos de todo el mundo. Miembro de la IMU desde 1954, en 2018 Brasil pasó a formar parte del grupo de élite de esta asociación internacional de sociedades matemáticas. Las bases para ello se fueron forjando a lo largo de décadas. Otros destacados matemáticos del Impa también sumaron sus esfuerzos: Maurício Peixoto (1921-2019), Elon Lages Lima (1929-2017) y Manfredo do Carmo (1928-2018). “Jacob Palis tenía una visión estratégica y extremadamente ambiciosa acerca de a lo que el Impa y la matemática brasileña podían aspirar”, subraya Viana.

En la TWAS, Palis articuló mejoras para los estudios de posgrado. La cantidad de becas de investigación concedidas a estudiantes durante sus dos mandatos aumentó un 89 %, y los premios para los estudiantes de posgrado un 102 %. “Su empeño por mejorar los programas de posgrado en los países del sur global era admirable. Bajo su liderazgo, los programas de becas de estudio prosperaron”, destaca el sudanés y expresidente de la TWAS Mohamed Hassan, en un texto en homenaje a Palis difundido por la entidad tras enterarse de su muerte.

Desde esta perspectiva, Palis sostenía que las mujeres debían recibir más estímulos para dedicarse a la ciencia. “La vida puede ser más compleja para ellas, porque suelen cargar más con el cuidado de los hijos. Pero de ninguna manera poseen menos talento”, sostuvo en una entrevista difundida en 2012 en el sitio web de la TWAS. La matemática venezolana Cristina Lizana, de la Universidad Federal de Bahía (UFBA), fue una de las beneficiarias de una beca de estudios para realizar un doctorado durante su gestión: “Soy su nieta académica, porque mi director de doctorado fue Enrique Pujals, uno de sus alumnos. Palis explicaba conceptos complejos de forma sencilla y era muy accesible para los estudiantes.”

En el contexto latinoamericano, Palis fue uno de los responsables de la creación de la Unión Matemática de América Latina y el Caribe (Umalca), en 1995. Las articulaciones políticas para la conquista de estos espacios fueron diversas. “Él sabía dialogar con todos los gobiernos, ministerios y agencias científicas de fomento”, pondera el matemático Paolo Piccione, del Instituto de Matemática y Estadística de la Universidad de São Paulo (IME-USP). El investigador recuerda algunas de las cuestiones que más le importaban a Palis durante su presidencia en la ABC: la defensa de la inversión del 2 % del PIB en ciencia, tecnología e innovación, para que Brasil pueda competir con los países más ricos, y más recursos para la educación.

En 2010, el matemático se jubiló del Impa, pero continuó trabajando como investigador emérito. Dirigió a 42 alumnos, que le engendraron 141 nietos académicos. Palis deja a su esposa, Suely Lima, a sus hijos Rebeca, Carlos Emanuel y Laura, así como a cinco nietos.

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