Imprimir Republicar

Carta de la editora | 259

¿Un nuevo modelo industrial?

A diferencia del resto de las revoluciones industriales, así llamadas a posteriori, la cuarta fue anunciada previamente, en 2011: la Industria 4.0 fue presentada en Alemania, el más industrial de los países ricos, como un proyecto destinado a promover la competitividad mediante la aplicación masiva de nuevas tecnologías en la manufactura.

No existe un consenso para definir a la Industria 4.0, también denominada manufactura avanzada, pero abarca a las fábricas inteligentes con uso combinado de tecnologías tales como internet de las cosas, análisis de macrodatos, digitalización de la manufactura e inteligencia artificial. Algunos de sus principios básicos son la respuesta en tiempo real, la descentralización, la interoperabilidad y la orientación de servicio. Los cambios deben producirse en todas las etapas de la producción y del consumo, generando efectos significativos en la economía mundial.

El rol y las posibilidades de Brasil en este nuevo contexto aún se encuentran en construcción. Su desempeño depende en gran medida de la base industrial y de elementos humanos tales como el espíritu emprendedor, la calidad de su fuerza laboral y la base de conocimiento de las universidades, institutos y organizaciones productoras y difusoras de conocimiento. El país no cuenta con una industria electrónica afianzada, importante para una manufactura avanzada, y sus esfuerzos tecnológicos son relativamente modestos, mayormente basados en la reproducción de productos y procesos ya existentes. La manufactura avanzada también está asociada a un consumo informado, algo difícil en una sociedad con bajo nivel de escolaridad y de ingresos. Pero Brasil posee una industria lo suficientemente grande, diversificada e integrada que le permite aspirar a disponer de un modelo de Industria 4.0 con una participación relevante de conocimiento.

La presente edición se ocupa de esa promesa de un nuevo paradigma industrial desde varias perspectivas. El artículo de tapa aborda el concepto de manufactura avanzada y algunos ejemplos que comienzan a surgir en Brasil (página 24). Este nuevo modelo incidirá sobre las relaciones laborales y modificará la demanda de calificaciones profesionales, tema de la sección Trayectorias (página 96). El reportaje de la página 18 hace hincapié en una de las tecnologías en que se basa, internet de las cosas. En el marco de una entrevista que concediera a esta revista durante su visita al país (página 28), el economista coreano Keun Lee, presidente de la International Schumpeter Society, se refirió a temas inherentes a este debate, tales como los ciclos de cambio de liderazgo en los sectores de la industria.

Un fenómeno que está relacionado con los cambios en la manufactura es el PSS, o Product-Service System, o “servitización” (página 68). En este nuevo concepto, las ventas tradicionales de bienes tales como los electrodomésticos son sustituidas por un sistema comercial en el cual el cliente paga por el usufructo y la empresa sigue siendo propietaria del bien y responsable de su mantenimiento y desechado.

***

Al margen de la alta tecnología, la entrevista concedida al editor Carlos Fioravanti por el lingüista Ataliba Castilho (página 30) constituye una lectura incitante. El estudioso de la lengua hablada y del portugués brasileño se refiere a los cambios recientes identificados en la oralidad –por ejemplo, el plural expresado solamente en el artículo, y no en el sustantivo, tal como ocurre en el portugués con la expresión “os menino”[“los chico”]– con la naturalidad de quien observa el idioma como un objeto vivo de estudio y no tan sólo desde una perspectiva de guardián de la lengua culta.

Republicar