
Acervo/ABLTeixeira en 2023, durante su asunción en la Academia Brasileña de LetrasAcervo/ABL
En 2023, Heloisa Teixeira –hasta ese momento conocida como Heloisa Buarque de Hollanda– tomó posesión como “inmortal”, es decir, como integrante de la Academia Brasileña de Letras (ABL). Pero el núcleo de su trabajo intelectual y académico siempre estuvo vinculado a la producción artística que “desafiaba la eternidad de la poesía”, tal como ella misma la describió en una entrevista concedida el año pasado al pódcast de la revista literaria Quatro Cinco Um. Los antagonistas de la inmortalidad literaria eran los poetas de la Generación del Mimeógrafo, que adquirieron el título de “generación” en razón de la publicación en 1976 de la antología 26 poetas de hoje (editorial Labor), compilada por Teixeira. Profesora emérita de la Escuela de Comunicación de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), murió el día 28 de marzo a los 85 años.
La publicación de esa compilación y, posteriormente, en 1980, de su tesis doctoral intitulada “Impresiones de viaje: CPC, vanguardia y alucine (1960/1970)” (transformada en libro por editorial Brasiliense), defendida el año anterior en la UFRJ, fueron duramente criticadas, por darle legitimidad a una producción considerada vulgar y mal escrita. No obstante, tal como sostienen los sociólogos André Botelho, docente de la UFRJ, y Caroline Tresoldi, investigadora de dicha institución, en el artículo intitulado “La democratización de la cultura: Heloisa Buarque de Hollanda y la crítica brasileña de la década de 1970” (2025), Teixeira procuró “documentar la pluralidad de estrategias de la poesía como una especie de territorio privilegiado del testimonio de una experiencia social joven”.
La compilación arrojó luz sobre muchos nombres de la así denominada poesía marginal, tales como los de Ana Cristina Cesar (1952-1983) y Roberto Piva (1937-2010), según lo destaca Marcos Siscar, del Instituto de Estudios del Lenguaje de la Universidad de Campinas (Unicamp). “Heloisa tuvo un rol fundamental en la promoción de la nueva poesía de la década de 1970, al refrendar aquella producción”, afirma el investigador.
Con el tiempo, su tesis se transformó en un hito de la crítica cultural en Brasil, tal como lo remarca Botelho, autor de la biografía intitulada Helô Teixeira: Crítica como vida (Bazar do Tempo, 2024), en colaboración con Tresoldi. “Ese trabajo no solamente innovó en la temática, sino que también se erigió como un desafío a la forma tradicional del discurso académico, al valerse de la narración en primera persona”, comenta el sociólogo.
Teixeira nació en la ciudad de Ribeirão Preto (estado de São Paulo) en 1939, pero ya durante su infancia fue a vivir a Río de Janeiro, ciudad en donde creció y forjó su trayectoria académica. Se graduó en letras clásicas en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro (PUC-Río) en 1961, y tres años después empezó a ejercer como docente universitaria en la UFRJ, como asistente del crítico literario Afrânio Coutinho (1911-2000). En aquel tiempo, dictaba materias sobre los escritores Lima Barreto (1881-1922) y José de Alencar (1829-1877).
La investigadora siempre procuró generar un diálogo entre la literatura y otras manifestaciones artísticas. En su tesina de maestría, intitulada “Macunaíma. De la literatura al cine” (1978), que defendió en la UFRJ, analizó la transposición del clásico de Mário de Andrade (1893-1945) a la pantalla grande. A propósito, el cine no fue solamente su objeto de investigación, sino también una práctica: dirigió documentales, entre los cuales despuntan Joaquim Cardozo (1977) y Dr. Alceu (1981). En la década de 1980, estuvo al frente del Museo de la Imagen y el Sonido (MIS) de Río de Janeiro, por invitación del antropólogo Darcy Ribeiro (1922-1997), a la sazón, vicegobernador del estado.
Orientado hacia productores y artistas de las periferias urbanas, el programa Universidade das Quebradas apunta al intercambio de saberes académicos y populares
La crítica referente al autoritarismo de los años de plomo y sus influencias sobre la producción cultural del país se volvió una cuestión fundante en su trayectoria académica. Más allá de las tensiones del escenario político brasileño, su pasantía posdoctoral en sociología de la cultura, en 1984, supervisada por Jean Franco (1924-2022) en la Universidad Columbia, en Nueva York (EE. UU.), la llevó a añadirle una nueva capa a su trabajo de investigación: los estudios de género y de raza.
Nádia Battella Gotlib, docente de literatura brasileña jubilada en la Universidad de São Paulo (USP), conoció a Teixeira en la década de 1980, cuando se creó el grupo de trabajo “La mujer en la literatura”, vinculado a la Asociación Nacional de Posgrado e Investigaciones en Letras y Lingüística (Anpoll). “Heloisa estimuló y sedimentó los ‘estudios de la mujer’ en Brasil, mediante la publicación de varias obras sobre el feminismo”, dice Batella Gotlib.
Su vinculación con los movimientos feministas se consolidó académicamente em 1986, cuando Teixeira fundó en la UFRJ el Centro Interdisciplinario de Estudios Contemporáneos (Ciec), para llevar a cabo investigaciones sobre la producción cultural contemporánea centradas en los debates de raza y género. En aquel período, también publicó el libro Tendências e impasses: O feminismo como crítica da cultura (1994), por editorial Rocco.
La investigadora nunca dejó de seguir de cerca la emergencia de la cuarta ola feminista, cosa que incluso la motivó a renunciar en 2023 al apellido de su primer marido, el abogado Luiz Buarque de Hollanda (1939-1999). Durante sus últimos años, publicó títulos que siguieron impulsando intensos debates intergeneracionales, a ejemplo del ensayo Feminista, eu? (Bazar do Tempo, 2022), aparte de haber compilado obras tales como Explosão feminista: Arte, cultura, política e universidade (Companhia das Letras, 2018) y Pensamento feminista hoje: Sexualidades no Sul Global (Bazar do Tempo, 2020).
En 1994, Teixeira ideó el Programa Avanzado de Cultura Contemporánea (Pacc), un proyecto de extensión vinculado a la UFRJ, que articula enseñanza e investigación en formatos experimentales. Posteriormente, en 2009, creó junto a Numa Ciro, doctora en literatura por la UFRJ, el proyecto Universidade das Quebradas [universidad de las barriadas], vinculado al Pacc, al que ella describió en su discurso en la ABL como su “mayor proyecto”. Se trata de un programa de especialización y perfeccionamiento destinado a productores y artistas de las periferias urbanas basado en el intercambio de saberes académicos y populares.
Desde su fundación, dicho proyecto ha recibido a “800 participantes, ampliando así el acceso democrático a instituciones de investigación y poniendo en valor la diversidad”, comenta Eduardo Coelho, docente de la Facultad de Letras de la UFRJ y actual coordinador del Pacc. El trabajo de la Universidade das Quebradas constituye un registro más del esfuerzo de la investigadora en busca de construir “canales de escucha, de encuentro y de diálogo con demandas plurales” en el universo académico, añade Drica Madeira, coordinadora pedagógica de esa iniciativa, quien fue dirigida por Teixeira durante su doctorado en letras en la UFRJ.
El año pasado, vía Universidade das Quebradas, Teixeira organizó un ciclo de conferencias y talleres sobre el escritor Machado de Assis (1839-1908) en colaboración con la ABL. Con el título de “Machado quebradeiro” [alusión al nombre del programa y a las barriadas], dicho evento abordó al autor y su obra por los recortes de raza y clase. “A Heloisa le gustaba provocar ‘cortocircuitos’ con el objetivo de establecer nuevas formas de circulación y compartición de ideas”, comenta Hélio de Seixas Guimarães, profesor de literatura brasileña de la USP y estudioso de Machado de Assis.
Teixeira falleció debido a complicaciones derivadas de una neumonía e insuficiencia respiratoria aguda. Deja a sus hijos Lula, Pedro y André, aparte de siete nietos. Había enviudado del fotógrafo João Carlos Horta, quien muriera en 2020.
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