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Presupuesto

Un sacrificio con recompensa

La fundación reorganiza su patrimonio neto y recupera su salud financiera

La ejecución presupuestaria de la FAPESP en los últimos dos años – que exigió en un determinado momento la adopción de medidas amargas, tales como la contención temporal de los gastos en moneda extranjera -, permitió la recomposición de su patrimonio neto y la vuelta de la normalidad de las partidas destinadas a la importación de equipos e insumos para la investigación, sin por ello comprometer el apoyo a la investigación científica y tecnológica. Los problemas presupuestarios fueron producto principalmente de la acelerada alza del dólar en el segundo semestre de 2002.

Los 60 millones de dólares en recursos destinados a la importación, cuyo giro había quedado en suspenso en julio de 2002 como salida para afrontar la crisis cambiaria, por ejemplo, pudieron ser paulatinamente liberados desde septiembre de ese mismo año, para no comprometer la realización de los proyectos en marcha. El 31 de octubre de este año sólo el 1% de este valor no tenía destino, pero no por indisponibilidad de fondos, sino porque los investigadores interesados no habían enviado la documentación para la consumación de la compra, comenta Joaquim J. de Camargo Engler, director administrativo.

Otro indicador de la normalidad financiera en las compras externas apunta que, de las nuevas concesiones destinadas a la importación – autorizadas entre agosto de 2002 y octubre de 2001 y que suman 40 millones de reales – alrededor del 25% están en curso. Las demás ya están agendadas o están a la espera de los investigadores. Actualmente no hay ninguna restricción a las importaciones de bienes y servicios concedidos por la FAPESP, por razones de cambio.

Superávit financiero
En el mismo período y debido a una programación estratégica de inversiones, el patrimonio neto de la fundación, que se había reducido a 500 millones de reales, en 2002, volvió a los niveles históricos de 700 millones de reales, según Engler. La recuperación del patrimonio financiero neto también fue significativa: aumentó de 3 millones de reales en 2002 a 117,1 millones de reales en 2003. Y en septiembre de 2004 llegaba a 182,6 millones de reales. “Salimos de un déficit relativo para ingresos reales de más de 50 millones de reales en 2002 a un superávit de 89 millones en 2003. Este año dicho valor será superado y puede ascender a 90 millones de reales. Hasta septiembre el superávit registrado rondaba los 79 millones de reales”, afirma Carlos Vogt, presidente de la FAPESP.

El disponer de un patrimonio considerable es condición para que la fundación cumpla con regularidad su tarea en momentos de crisis, como en casos de caída de la recaudación o estampida del dólar.

La recomposición del patrimonio y el superávit financiero fueron posibles gracias a un “nuevo modelo de gestión de recursos”, que permitió mantener los programas financiados por la Fundación y reanudar el pago de las obligaciones contratadas, que se había suspendido en situaciones de emergencia. La estrategia consistió en reglamentar el sistema vía resoluciones. “Por cierto, la primera salió en agosto de 2002, en medio a la crisis cambiaria”, recuerda Vogt.

Las resoluciones preparadas por la dirección ejecutiva y aprobadas en el Consejo Superior se constituyeron en “un sistema de normas, reglas y procedimientos públicos para hacer el sistema más eficiente”, y terminaron creando una nueva “cultura” entre el personal de la Fundación, tal como asevera el presidente de la FAPESP.

El nuevo modelo de gestión prevé también la informatización de todos los procedimientos de la Fundación, incluso los miles de expedientes de becas, auxilios y programas de investigación. “La informatización imprime más agilidad, permite una mayor organización y planificación y a su vez dota de mayor visibilidad a las decisiones, porque todos los archivos van a estar accesibles, y se preservan los niveles de confiabilidad”, argumenta Vogt. El proceso de informatización iniciado en fines del año pasado, estará listo en abril del próximo año. “Todo esto debe que ir junto a una amplia participación de los gerentes y gestores, en el marco de reuniones sistemáticas y periódicas con el Consejo Técnico Administrativo, donde las políticas de la Fundación se armonizan”, dice Vogt.

El presupuesto de 2005
Otra prueba de salud financiera de la Fundación es su presupuesto de 2005. Los ingresos previstos para el próximo año, de 487.353.030,00 reales, serán un 8,89% superiores a los de 2004. De este total, 388,6 millones de reales corresponden a los giros de la gobernación del estado de São Paulo. Las proyecciones de la Secretaría de Economía y Planificación fueron elaboradas con base en la expectativa de que las tasas de interés vuelvan a niveles cercanos al 14% el próximo año. Los valores que girará el gobierno estadual equivalen a la alícuota de 1% del Impuesto sobre la Circulación de Mercaderías y Servicios (ICMS), como prevé la Constitución Estadual.

Más del 18% del presupuesto corresponde a ingresos patrimoniales y de inversiones financieras de la Fundación, entre otros ingresos propios. Los ingresos inmobiliarios serán un 10% mayores en 2005 y las de inversiones financieras experimentaron una reducción del 15%. El resto de los ingresos de la Fundación, poco más del 1%, corresponde a contribuciones del gobierno nacional.

En año que viene se destinarán 462.993.030,00 reales a apoyo a la investigación, y de este total, 74,3 millones de reales son provenientes de ingresos propios de la FAPESP. Las becas contarán con valores idénticos a los del ejercicio actual, algo próximo al 39% del presupuesto de 2005. Estos valores incluyen las becas incorporadas en auxilios en las modalidades Joven Investigador, Medios de Comunicación Científicos y Capacitación Técnica, entre otros. En el cómputo total, a las 24 modalidades de auxilio a la investigación se destinarán 333,9 millones de reales, una cifra equivalente a un 13,36% más que en el corriente ejercicio.

El presupuesto de 2005 prevé un aumento de los recursos destinados a los programas especiales – Joven Investigador, Apoyo a la Infraestructura, Medios de Comunicación Científicos, Capacitación Técnica y Enseñanza Pública, entre 12 programas – que contarán con 116 millones de reales, ante los 46,2 millones de reales del año pasado, y de los recursos destinados a los programas de innovación tecnológica, como por ejemplo los Centros de Investigación, Innovación y Difusión (Cepid), Tecnología de la Información en el Desarrollo de Internet Avanzada (Tidia), FAP, Libros y el Sistema Integrado de Hidrometrología del Estado de São Paulo (Sihesp), entre otros. Los gastos de costeo se financiarán con recursos de ingresos propios. “Ésta es una diferencia de la FAPESP con relación a las demás fundaciones” dice Engler. “Hemos mantenido la salud financiera de la institución y un patrimonio neto rentable para poder complementar el presupuesto”, apunta el director administrativo.

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