La Universidad de Leiden, en los Países Bajos, y la editorial científica estadounidense Wiley se asociaron para ofrecer una beca de doctorado a un estudiante interesado en investigar el funcionamiento de las llamadas fábricas de papers, servicios que comercializan artículos fraudulentos bajo demanda. Según Wolfgang Kaltenbrunner, investigador del Centro de Estudios de Ciencia y Tecnología (CWTS), vinculado a la institución neerlandesa, la investigación doctoral, de cuatro años de duración, redundará en una comprensión conceptual profunda de estos servicios, que han proliferado sobre todo entre autores de algunos países como China, India y Rusia, pero han comprometido la integridad de la producción científica en todo el mundo.
La idea es que el doctorando analice la forma en que operan las fábricas de papers y cuál es la relación de sus modelos de negocios con la cultura de publicación de los diferentes países. Estos servicios pueden producir artículos con datos falaces a pedido, pero también comerciar con la autoría de artículos ya aceptados y, en algunos casos, incluso consiguen manipular el proceso de revisión por pares de las revistas para posibilitar la publicación de sus manuscritos.
Uno de los objetivos de la iniciativa consiste en generar datos que ayuden a mejorar la selección de los trabajos presentados a las revistas y recomendaciones útiles para que las editoriales y los responsables de las políticas científicas puedan hacer frente al problema. “No cabe duda de que la investigación tendrá algún tipo de relevancia práctica”, le dijo Kaltenbrunner al sitio web Retraction Watch. También subrayó que el trabajo no dará lugar a la publicación de una lista de los servicios fraudulentos ni a la identificación de sus clientes, ya que “eso no sería eficaz, dado que el contexto de las fábricas de papers es sumamente cambiante”, afirmó. En el caso de que el doctorando reciba amenazas o deba afrontar demandas judiciales vinculadas a la investigación, la universidad le proporcionará protección.
La editorial Wiley no intervendrá en la selección del alumno ni lo dirigirá, ni tampoco ejercerá influencia ni vetará la publicación de los resultados que arroje la investigación, pero trabaja con el equipo de la Universidad de Leiden en la definición de los parámetros del proyecto. La empresa ha tenido que lidiar con un gran porcentaje de artículos fraudulentos vendidos por fábricas de papers cuando, en 2021, adquirió la editorial Hindawi, y debió realizar una depuración de la producción de sus revistas que condujo a la retractación de miles de artículos científicos. El doctorando tendrá acceso a datos confidenciales de publicaciones y envíos de Wiley, pero su labor no se centrará exclusivamente en la empresa, según explicó Mike Streeter, director del departamento de Estrategias y Políticas de Integridad en la Investigación Científica de la editorial.
Republicar