
Pavel Riha / Wikimedia CommonsRepresentación artística de un gliptodonte, que vivió hace 20.000 años: pariente lejano del armadilloPavel Riha / Wikimedia Commons
Los cortes en los huesos de la cadera de un fósil de gliptodonte que vivió hace unos 21.000 años a orillas del actual río Reconquista, en el Área Metropolitana de Buenos Aires, indican que las marcas probablemente hayan sido producidas con herramientas de piedra fabricadas por humanos. Las incisiones se habrían hecho con la intención de consumir la carne de este mamífero gigante ya extinto. Ésta es la interpretación que propone el arqueólogo Mariano Del Papa, de la Universidad Nacional de La Plata, en Argentina. Pariente lejano de los armadillos actuales, el gliptodonte era una de las especies que formaban parte de la llamada megafauna sudamericana, que desapareció completamente hace 13.000 años. Para los autores del estudio, las marcas observadas en un ejemplar de gliptodonte del género Neosclerocalyptus indican que los seres humanos ya habitaban la región meridional del continente mucho antes de lo que se pensaba, hace unos 20.000 años, durante el último máximo glacial. Este es el período más reciente de la historia geológica del planeta en el que los casquetes polares alcanzaron su máxima expansión, alrededor de un 8 % de la superficie del planeta, y representa el apogeo del frío durante una era de hielo (PLOS ONE, julio).
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